Conduciendo nuestro hilo. 25-04-2012

Lo primero que se realizó en esta sesión fue presentar el hilo conductor del portafolio. La primera premisa sobre la que se asentó Lourdes fue la creatividad, afirmando que “el portafolio podía ser una melodía, una casa, etc.” (premisa que espero cumplir), por lo que cada uno podría tener un hilo conductor diferente. En este hilo debe haber varios elementos (por decirlo así) obligatorios, como la presentación, donde se resuma nuestro hilo; las referencias bibliográficas y webgráficas; y la autoreflexión, donde expongamos alguna evidencia de nuestro aprendizaje.

A continuación realizamos la técnica de las dos T, donde se intentó responder a dos preguntas básicas: ¿Qué pensamos nosotros de los profesores? Y ¿Qué pensamos que piensan los profesores?

En cuanto a la primera pregunta, comenzamos debatiendo sobre que hay múltiples visiones. Por una parte, podemos ver a los profesores como resistentes al cambio; por otra parte, que son receptivos; por otra, que nos ven como los apagafuegos…A  esto Lourdes respondió con una frase de Bordieu que me llamó enormemente la atención, que decía “Debemos de transformar los puntos de vistas en una vista desde los puntos”. Reflexionando sobre esta frase, me di cuenta de la importancia que tiene aunar las diferentes visiones, y más como asesores, ya que debemos de eliminar los filtros que nos imponen, debemos de sacarnos esas gafas que nos hacen ver toda la realidad de color azul para poder ver con unos ojos reales, no alterados.

Volviendo a la primera pregunta, seguimos respondiendo que los profesores por norma general se toman cualquier recomendación a nivel personal, por lo que era difícil tratar con ellos, cuestión muy relacionada con la anterior entrada en cuanto al ámbito emocional (los asesores deberían tener una amplia formación emocional); que son una maravillosa fuente de información a la que debemos de acudir, que dependiendo de la etapa donde se encuentre el docente, hay varias formas de asesorar; que debido a la incompleta formación del profesorado, nos dan más casos de los que deberían…Todos estos puntos de vista los debemos de tomar como una referencia (como un análisis de necesidades) para llevar a cabo nuestra práctica asesora, ya que no solo cuenta nuestra visión, sino también las gafas que llevan ellos puestos.

También podemos afirmar que existe una desestructuración de la educación en cuanto al papel del asesor, ya que no está claramente definido y a veces ocupa un lugar que no es propio. Además, cuando realmente actúa como asesor, los profesores no saben aplicar sus recomendaciones en el aula, concepción bastante extendida entre los orientadores (gran lema del ser humano: ¡echar los balones fuera!).