Primera semana de clase

Iniciare mi primera entrada en el blog explicando por que escogí esta materia. En la mayoría de centros las nuevas tecnologías forman parte de la vida diaria del alumnado y no quería pertenecer a ese amplio grupo de profesores que no sabe cómo usarlas. Pensé que esta asignatura iba a ser una extensión de la clase de “escuela, comunidad y TIC” y no el contrapunto que te hace pensar en las posibles consecuencias de crear o utilizar determinadas herramientas digitales en el aula.

Como estuvimos mirando la semana pasada, ¿Qué pasaría si la web que utilizas cierra?, ¿y si los padres no quieren que los datos y creaciones de su hijo estén en la web? Hay ciertas cosas que los profesores no nos paramos a pensar detenidamente, y puede que una buena idea a la que le podemos sacar mucho partido desemboque en un desastre por la mala utilización.

Una de las cosas que más me llamo la atención fue en el documento que leímos “presencia del libro de texto digital en Galicia: una mirada estadísticogeográfica del proyecto e-dixgal”. En este archivo te mostraban específicamente la implantación de los programas de digitalización de las escuelas, que se vendían con el lema de que todos los centros podían acceder a ellos, que todos iban a tener las mismas dotaciones, pero a través de los mapas y gráficos, se aprecia las diferencias que se van ampliando dependiendo del programa.

Termino esta entrada hablando sobre la clase interactiva y el control que tienen las distintas aplicaciones y webs que utilizamos a diario. Todos somos conscientes de que Facebook, google,… tienen una cantidad innumerable de datos sobre nosotros pero como que preferimos olvidarnos de ello y no darle mucha importancia. Durante la clase vimos como google nos tiene completamente localizados a través de nuestro teléfono, fue algo que me impresiono mucho, ver en un mapa el recorrido que hiciste en un determinado día, incluso que te diga donde estuviste tomando un café. Es algo que te deja con una sensación extraña y que te hace pensar en las repercusiones que puede tener y con la opinión de que quizás eras más feliz sin saber que google sabe exactamente donde estoy o estuve.

Si a nosotros que somos adultos ya nos produce un shock esta situación, ¿Qué tan bueno es que una persona que no conoces pueda saber donde está un niño las veinticuatro horas al día?