TICs DURANTE NUESTRA ETAPA EDUCATIVA

El 4 de octubre trabajamos en base a nuestras autobiografías, respondiendo a qué recuerdos teníamos acerca de las nuevas tecnologías y cuál era nuestra opinión sobre el uso que les dábamos.

Al comienzo de la sesión nos colocamos por parejas y nos contamos aquellos aspectos que en su día tuvieron relevancia sobre las tecnologías en el aula. La gran mayoría pudimos comprobar como esas vivencias eran muy semejantes ya que rondamos por lo general las mismas edades.

A continuación nos pusimos en grupos de cuatro personas para hacer el mismo ejercicio. Nos dimos cuenta de que las experiencias seguían siendo parecidas, aunque ya se notaban diferencias en cuanto a la introducción de nuevos materiales tecnológicos en determinados centros educativos.

Durante el transcurso de la clase la profesora nos fue haciendo varias preguntas en relación a las tecnologías a lo largo de nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje. Una de ellas fue qué perspectiva teníamos del modelo de integración de las TICs, a lo que respondimos con diferentes puntos de vista. Algunos/as de nosotros/as había tenido la suerte ya desde la etapa de primaria de ser partícipes de un modelo de enseñanza que ya introducía las nuevas tecnologías y que además dejaban participar activamente a los alumnos y alumnas en el proceso. Por el contario y, siendo la gran mayoría, el resto vivimos esos primeros contactos de manera pasiva, siendo meros espectadores.

Hicimos una división de tres grupos de etapas en los cuales fuimos agrupando nuestras experiencias. El primero de ellos, educación primaria, incluía vivencias basadas en la visualización de vídeos y de películas, la realización de ejercicios de aplicaciones educativas, la participación en juegos interactivos o en algún caso el nulo contacto con las tecnologías en esta etapa.

En la educación secundaria ya hay testimonios acerca del uso de programas como Power Point, Microsoft Word, Microsoft Excel, aplicaciones como Ofimática, utilización de Hardware, proyectores y PDI o incluso en algún caso aprendizajes sobre programación, diseño de páginas web o Photoshop. En mi caso solamente utilicé en la asignatura de Tecnología el Power Point, el Word y el Excel y en la mayoría de los casos con un enfoque hacia la realización de trabajos para clase, es cierto que cuendo la profesora nos presentaba un nuevo programa nos enseñaba conceptos básicos y luego siempre nos dejaba un tiempo para poder experimentar con dicho programa y buscar aquellas cosas que se podían hacer con él.

En el tercer grupo, referente a nuestra etapa universitaria, todos utilizamos en algún momento de la carrera programas como Power Point o Prezi, otros por ejemplo trabajaron con e-Adventure y otros con el LIM.

Una vez tuvimos agrupadas todas nuestras experiencias seguimos asociando los programas o herramientas que utilizamos según la utilidad que en su momento les dimos. Varios recursos como los vídeos, las películas, etc., Eran utilizados exclusivamente por el profesorado con el fin de explicar o exponer contenidos, lo que implicaba que nosotros/as no participábamos activamente en ello. Se utilizaba la tecnología como un soporte diferente de contenidos, pero el modelo de enseñanza no experimentaba ningún cambio.

Otros programas como el Photoshop, el Microsoft Excel o el Prezi adquirían un carácter instrumental, debido a que éramos nosotros los que aprendíamos a través de la propia práctica. No nos limitábamos a observar, el aprendizaje iba más allá y los profesores desarrollaban el papel de guía.

El e-Adventure por ejemplo, sigue un modelo conductista debido a que promueve un aprendizaje mecánico, al estímulo que la actividad nos proponga siempre le seguirá una determinada respuesta. Sinceramente nunca había oído hablar de esta plataforma, lo que me incitó a buscar sobre ella y conocer un poco para qué sirve.

A raíz de todo ello, surge entonces una gran pregunta, ¿Qué uso deberemos darle a las TIC para propiciar aprendizajes de calidad?

Pues bien, si los niños y niñas aprenden sobre las TIC éstos sabrán utilizar los recursos tecnológicos en sí, pero no de cara a la consecución de ningún aprendizaje específico de algún contenido o idea, simplemente comprenderán el manejo. En el caso de que el alumnado aprenda con las TIC esto implicará una mediación en el proceso de aprendizaje, pero se dejará de lado el conocimiento del propio recurso. La última opción que tiene el profesorado para utilizar estas tecnologías será enseñándole a los alumnos y alumnas a aprender de las mismas, lo que implica su utilización para aprender contenidos concretos, es decir, usar las TIC como puente hacia el conocimiento.

Todas estas opciones no resultan excluyentes unas de las otras, pero es cierto que el objetivo de la educación no debe ser la potenciación de las tecnologías y nada más, sino hacer el mejor uso posible de ellas para poder crear ambientes de aprendizaje que propicien la adquisición de los contenidos que deben conocer.

En resumen, se requiere de un profesorado que conozca el manejo de las nuevas tecnologías, que le enseñe a su alumnado a utilizarlas y comprender su uso y lo más importante, que el aprendizaje se produzca mediante una interacción del niño/a con el recurso para poder llegar a realizar un aprendizaje significativo.

A modo de conclusión y situándonos en la etapa educativa en la que nos encontramos se nos hace muy sencillo responder a estas preguntas: ¿aprendíamos de mejor forma adquiriendo una actitud pasiva de simples espectadores o participando activamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje? Y, ¿los aprendizajes que recordamos con mayor claridad a qué metodología correspondían?