MI COLEGIO DE PRÁCTICAS Y LAS TIC

Ya estamos acabando la segunda semana de las prácticas. Nos quedan otras dos... Aproximadamente. En este tiempo que yo llevo en un centro público rural del Concello de Ames, he aprovechado para analizar un poco cómo es el uso que se hace de las TIC allí, concretamente en el aula de cuarto en la que me han acogido. 

Lo primero por lo que sentí curiosidad fue saber si el centro estaba dentro del programa Abalar y, si era así, si también había decidido unirse a E-DIXGAL. Resulta que no participa en el primero, por lo tanto tampoco puede hacerlo en el segundo. Las clases sólo cuentan con un único ordenador para los profesores y profesoras, una pizarra digital y un proyector. Los niños y niñas no tienen ningún soporte electrónico de uso propio. A mayores de estas instalaciones del aula, el centro cuenta con una sala de informática a la que pueden acceder por turnos las 24 clases del centro y también con un espacio en el que se proyectan películas en el recreo.

Después de fijarme en el material con el que cuenta el centro, pasé a estudiar el uso que se hacía en el mismo en mi aula de cuarto: la conclusión fue que es prácticamente nulo. En el tiempo que llevo allí, la tutora ha utilizado la pizarra digital en una sola ocasión y sólo para que los alumnos y alumnas que fueron a clase el miércoles (día de huelga convocada por las AMPAS contra las reválisas que propone la LOMCE) estuvieran entretenidos. Ella misma me ha confesado que si puede evitarlo no las utiliza porque se considera una "negada" en el asunto. Es una mujer que lleva 28 años en el mundo de la educación, ocho de ellos impartiendo en primaria, y se ha dado por vencida en lo que a formarse en el empleo de las TIC se refiere. El único profesor que me consta que las utiliza, con fines educativos, es el maestro de inglés, que imparte clases en dos centros distintios. En las clases a las que he asistido ha utilizado la pizarra digital como soporte para las audiciones y vídeos que incorpora la editorial del libro, para mostrarles a los niños y niñas canciones de Bob Dylan  (con motivo de su obtención del Nobel de Literatura) y para hacer ejercicios en grupo: en dos equipos tenían que superar distintos juegos en los que repasaban lo que están estudiando. Al mismo tiempo que se ayudaban y animaban, el profesor iba comprobando en que fallaba cada alumno. No es la propuesta más innovadora del mundo y cae en el enfoque que llamamos aprender de/a través de las TIC, pero aun así me pareció útil tanto para los discentes como para el maestro.

En las horas que la tutora tiene guardias estoy yendo a otras clases de cuarto, pero aún no he podido comprobar cómo se utiliza las TIC en ellas porque o estaban haciendo un examen o me tenía que acupar de algún niño o niña que requería toda mi atención. Aun así, intuyo que también se utilizan poco.

De todos modos la situación de las TIC no es así en todo el centro. El año pasado, un maestro de sexto curso rodó junto a sus alumnos un documental sobre los refugiados que va a proyectarse en el festival Amal de cine árabe próximamente (se estrena el sábado 29 a las 12.00h en el Auditorio Abanca y es de carácter gratuito. También podéis verlo vía Internet, si os interesa, bajo el título "A viaxe de Ghada"). ¿Cómo es posible que de no utilizar las TIC en absoluto lleguemos al extremo más opuesto posible dentro del mismo centro? La respuesta, por supuesto, se encuentra en el profesorado. Para que los niños y niñas aprendan con, sobre y de las TIC no es necesario hacer algo tan complicado, aunque impresionante e inspirador, como un documental. Simplemente hay que tener claro en qué va a beneficiar a nuestro alumnado y a nosotros cómo docentes, qué les va a aportar, cómo van a responder las niñas y niños con esta metodología, etc.

Con sólo estas dos semanas de prácticas me ha quedado claro que, aunque no contemos con los mejores medios digitales, es posible realizar grandes proyectos, como ha demostrado el maestro al que me referí antes. También he visto desde la perspectiva de mi tutora la poca intención que tienen muchos docentes de formarse en el uso de las TIC  y he comprobado la mala opinión que tienen de las mismas (según esta profesora ya utilizan mucho estos dispositivos en sus casas). En definitiva, no digo que su actitud sea horrible, entiendo algunos de sus puntos de vista, pero como profesionales de la educación tenemos que saber adaptarnos a las necesidades de nuestro alumnado y de la sociedad, empleando los elementos que tengamos a nuestro alcance de la mejor manera posible.