LAS TIC EN MI COLEGIO DE PRÁCTICAS

El período de prácticas ha llegado a su fin, así que es hora de hacer un análisis del uso que se le da a las tecnologías en el colegio público en el cual he desarrollado mis terceras prácticas. Para ello comenzaré hablando del proyecto en el que se encuentra inmerso el centro y después me centraré en el aula en la que estuve.

En una pequeña entrevista que tuve con el director del colegio, éste me contó que solamente colaboran en el Proyecto Abalar y que no participan en el Proyecto E-DIXGAL, (aunque con anterioridad hubiesen recibido la oferta) porque no quisieron. Me dijo que era un proyecto cerrado, sin opciones para poder escoger, con contenidos fijados, etc.

En cuanto al Proyecto Abalar, que se desarrolla en los cursos de quinto y sexto, tiene microportátiles a disposición del alumnado, recursos a su modo de ver poco adecuados para facilitar la consecución de los objetivos del propio proyecto en mayor grado, ya que trabajar con pantallas tan pequeñas se les puede hacer incómodo y cansado para la vista. Me comentó por ejemplo, que para él un libro de texto no ofrece la misma funcionalidad que un libro digital, pero que aun así todo depende del uso que se le dé a cada recurso. Afirmación con la que estoy de acuerdo, ya que si el único uso que se le da a las tecnologías en un aula es el de utilizar como soporte la pizarra digital para leer un texto, el alumno/a no interaccionará en absoluto con el recurso y no trabajará la competencia digital, en cambio si es él/ella mismo/a el/la que realiza una presentación sobre un tema, el aprovechamiento será mucho mayor.

Consecuentemente podemos deducir que la tecnología no es el fin, no es el objetivo, sino la destreza, la herramienta, junto con otras, para poder llegar a un mejor aprendizaje. De esta manera, no debemos pecar nunca haciendo desaparecer lo palpable, la realidad la tenemos ahí y podemos llegar a ella de diversas formas.

Poniendo ahora mi atención en el aula en la que estuve estos días, una clase de segundo curso, debo decir que en muy contadas ocasiones mi tutora utilizó algún recurso tecnológico. Si es cierto que un día les enseñó, apoyándose en la pizarra digital, cómo podían buscar con sus padres información en internet acerca del erizo, para responder a unas preguntas de un proyecto que estaban haciendo. Me pareció que en ese momento hizo un buen aprovechamiento de esa herramienta, pero también es verdad que fue la única vez en la que hizo una actividad de la cual los niños y niñas pudiesen sacar provecho y lo más importante, que viesen una relación entre la clase y el exterior. Durante tres días les puso música en la clase de Plástica para promover su concentración, pero además de estos cuatro días no volvió a utilizar más recursos de este tipo. Decidí hablar con ella este aspecto para saber por qué no utilizaba más esos recursos, y me dijo que no se sentía nada cómoda y que como no sentía obligación para hacerlo que prefería utilizar otros métodos y recursos encaminados más hacia la vivencia y las actividades experimentales.

Pienso que el hecho de que en clase contasen con un ordenador para la profesora, altavoces y la pizarra digital, puede no llegar a ser suficiente para contribuir a una mejora del aprendizaje, ya que un ordenador para cada alumno/a podría ser una herramienta de la que sacasen un mayor provecho. Creo que esto sería altamente motivador, elemento indispensable para que los aprendizajes se consigan antes y perduren más en el tiempo. De esta manera quise introducir en mi proyecto de mejora las TIC, pero como tampoco tuve un buen modelo de referencia, me costó un poco decidir qué podría hacer. Finalmente y contando con el poco tiempo que tuvimos, me decanté por hacerles una presentación en Prezi, utilizando la pizarra digital como soporte, sobre dos actividades incluidas en mi proyecto. Sé que no es el mejor recurso que podía utilizar para trabajar la competencia digital, pero solamente conté con los elementos que acabo de decir. Aún así utilicé este recurso con la pretensión de lograr captar la atención del grupo para que valorasen el gran trabajo que de manera colaborativa habían conseguido, para ello fui haciendo fotos al proceso de dichas actividades. Les gustó mucho reconocer su trabajo en la pantalla y ver todos todos los pasos hasta lograr el resultado.

Como conclusión de todo lo anterior pienso que debe haber una predisposición por parte del profesorado para aprender a manejarse con las TIC, porque realmente pueden llegar a facilitar mucho la actividad de la enseñanza y puede lograr incrementar en un mayor grado las ganas de aprender por parte del alumnado. Así que interesémonos por las nuevas tecnologías y llevémoslas de la mejor manera posible a las aulas, seguramente obtendremos muy buenos resultados.