Proyecto Abalar y Proyecto E-Dixgal

Reflexión sobre la sesión de la fecha 20-09-2016


 

Proyecto Abalar y proyecto E-Dixgal


 

En esta sesión trabajamos con el archivo Situación Actual sobre la Tecnología Educativa en el Sistema Educativo de una publicación en la revista Profesorado. En él se trata el estado de las TICs en Galicia, analizando los proyectos desde un punto constructivo a través de estadísticas geográficas y de los tipos de centros. Asimismo razona en el contexto y los fines que están detrás de los propios proyectos.

Pero en una clase surgen otras opiniones y nuevos temas sobre los que también se hablan y deben ser tratados.

En esta reflexión trataré de aprovechar toda la información substraída de la clase, procurando buscar la finalidad que el maestro buscaba en ella, e interpretarla para aprovecharla en un futuro de docencia.

El archivo se centra en los proyectos Abalar y E-Dixgal que ahora más o menos todos conocemos y no creo que sea esencial explicarlos. Lo que sí es importante comentar son los mapas estadísticos y las conclusiones que de ellos se sacan.

En el aspecto geográfico, en los dos proyectos es muy visible la desigualdad entre las provincias de A Coruña y Pontevedra contra las de Lugo y Ourense, en las que las primeras son las que más centros tienen la capacidad (según los criterios de la administración) para beneficiarse de dichos proyectos. Estas desigualdades también se hacen visibles en los núcleos poblacionales, y no solo de Lugo y Ourense sino que también en Coruña y Pontevedra. Y, ¿esto qué significa? Como de todos es sabido, la sociedad más informatizada y tecnologizada, o dicho de otra forma la que más convive con las TIC, es la que se encuentra en las áreas de más población, urbes y ciudades.

Refiriéndonos al tipo de centro tendremos que distinguir entre el Abalar y el E-Dixgal puesto que se produce una divergencia. En el Abalar lo que se puede observar es que los centros concertados se benefician más de él. Sin embargo si vemos los centros Abalar que después se ciñen al E-Dixgal comprobamos que el número de los concertados se reduce considerablemente en este nuevo proyecto, las editoriales tendrán un papel importante aquí, pero luego profundizaremos sobre ellas y su relación con los proyectos.

Entonces, y refiriéndonos al Proyecto Abalar, por un lado tenemos que los centros de los grandes núcleos poblacionales son los que más se acogen a él. Y por el otro tenemos que los concertados acaban siendo los más beneficiados. Lo que nos puede llevar a una doble brecha digital: una entre núcleos industrializados y otra entre alumnado con mayor o menor adquisición económica. Obviamente aquí hay algo mal planteado. Como comentan Fraga y Alonso (2016) los criterios para la selección de centros que se pueden acoger al proyecto van en contra de los valores equitativos de la educación. Si ya existe una brecha digital entre distintos tipos de poblaciones, con esta medida se agrava todavía más esta ruptura. Por supuesto es un inicio y la solución tampoco es quitar los ordenadores de Abalar al alumnado al que ya fue dotado, pero creo que la política de digitalización del aula, y de trabajar la competencia digital no viene por este camino. Desde la Xunta y sus órganos administrativos, en vez de engañar en las cifras y porcentajes, lo que se debe hacer en primer lugar es conseguir que todos los centros educativos puedan conseguir de esa conexión, que por cierto, luego veremos que poco se utiliza. Y mejorar las infraestructuras de los colegios menos dotados. Sería fácil de criticar mi última opinión diciendo que es inviable (algo que no creo) o que solo retrasaría el uso de las TICs, pero sería difícil explicarle a unos padres porque su hijo/a dispone de menos oportunidades para salir adelante e instaurarse rápidamente en esta nueva sociedad informatizada y digitalizada.

Pero, si los criterios de selección no son los adecuados, ¿por qué desde la administración se consensuaron así? Se encuentran tres razones claras que también vienen expuestas en mayor o menor medida en el artículo de Fraga y Alonso (2014).

En primer lugar tenemos los costes. Puede ser que en tiempos de crisis al sistema le sobrepase llevar la tecnología a todas las aulas y de todos los centros, pero en ese caso, y como hemos dicho anteriormente, lo justo sería aplicar reformas en los centros que no puedan soportar la tecnologización en un inicio, para así luego ir introduciendo todo el soporte tecnológico en las aulas dependiendo de la relación de las TIC con la población y del poderio salarial para no crear la brecha digital y ser consecuentes con la oportunidad en la educación.

El segundo punto es el más subjetivo. Hablamos de los intereses políticos que se esconden detrás de las leyes y proyectos educativos que se lanzan por los gobiernos desde hace ya años. Esto viene a ser la idea de una educación disgregadora. Las leyes se encaminan a la NO igualdad de oportunidades. Pues analizando cómo está instaurado el sistema educativo, desde infantil hasta la universidad, podemos comprobar que al final el dinero puede decidir quién logra aprobar en la ESO en bachiller y sobretodo en la universidad. Así, con el proyecto Abalar sucede lo mismo, la sociedad cada vez está más informatizada y cada vez las personas (niños y adolescentes) tienen que ser más competenciales (luego nos meteremos en este término) en las TIC para poder triunfar, pero con esta disposición del proyecto a quien no se les permite progresar es a las clases bajas y a los más desdigitalizados, rompiendo de nuevo la equidad educativa.

El tercer y último punto es la influencia de las editoriales. Comencé a cuestionarme sobre las editoriales cuando supe que los dueños o inversores de ellashg están relacionados con la política. Entonces descubrí que no solo hay una relación administrativa-educacional, sino que los dueños de las editoriales son personas de gran poder económico e institucional, que poseen otro tipo de empresas como periodísticas y audiovisuales e incluso que muchas editoriales están altamente vinculadas a la Iglesia. Conociendo precedentes de estas asociaciones no es de extrañar que también se produzcan “favores” entre editoriales y poderes políticos. Entonces, las editoriales influyen mucho sobre las leyes y proyectos, ¿en qué aspectos concretamente? Los libros de texto tradicionales mueves mucho dinero, las editoriales tanto si tienen relación directa con los centros, y las familias necesitan pagarlos, o si tienen relación con la administración, lo que serían los libros gratuitos. En ambos el beneficio para la editorial es amplio. Entonces en el proyecto también se juega con esto: no se puede llevar los ordenadores ni los libros digitales a todas las aulas ya que se paralizaría el negocio del libro impreso. Pero con el E-Dixgal, a través del Punto Neutro, en las clases ya se utilizan los libros digitales de Nétex y Edebé, por supuesto editoriales escogidas por el gobierno. Esto tiene problemas pedagógicos y económicos. Los pedagógicos los explicaremos más adelante, y en cuanto a los económicos, esto provoca que se quite la gratuidad de los libros para los cursos de quinto de primaria a segundo de la ESO, pero claro, como sabemos muchos colegios no se pudieron acoger al proyecto Abalar, por lo tanto las familias que tienen sus hijos en los colegios no Abalar tendrán un hándicap, pues no disponen ni de las TIC y tendrán que gastar un presupuesto mayor que las familias con hijos en Abalar. De esta manera unas editoriales ganan con los libros digitales (proporcionados por la Xunta) y otras se benefician con los libros impresos que pagan las familias. En las estadísticas proporcionadas por el documento en relación con esto (el vínculo editorial-centro) también observábamos cómo los centros concertados, que en porcentajes fueron los que más se aprovecharon del proyecto Abalar, se fueron desvinculando (en su gran medida) del proyecto E-Dixgal. Esto es porque muchos centros concertados tienen su propio negocio con las editoriales, y posteriormente con las familias para conseguir un beneficio económico. Por lo tanto no necesitan (o incluso no pueden) acogerse a este plan. Una vez más queda demostrada la importante influencia de las editoriales en la educación.


 

Acabamos de comprobar que el proceso y los criterios de implantación de los proyectos no fue el adecuado, provocando una brecha digital. Queda analizar los proyectos en cuanto al poder didáctico , el pedagógico y sobretodo si están bien orientados para trabajar la competencia digital.

Con el proyecto Abalar los recursos eran escasos, aunque se disponía del “Repositorio de Contenidos”, en él podemos encontrar diferentes trabajos, unidades didácticas o experimentos que otros docentes cuelgan, y echándole un ojo se pueden encontrar cosas interesantes. Pero cuando se le intentó realmente uso a los ordenadores y al materias tecnológico del aula fue con E-Dixgal. En este nuevo proyecto se propuso trabajar con el Entorno Virtual de Aprendizaje (EVA). También a través del Punto Neutro los maestros pueden trabajar con los libros digitales de Nétex y Edebé. Por último también se consideran los Recursos Educativos Abiertos (REA), recursos de acceso libre. Procederemos ahora analizar uno por uno, a través de comentarios hechos en el aula:

Los entornos virtuales son una plataforma muy novedosa en los colegios de nuestro sistema educativo. En mi opinión se trata de un recurso muy potente, pues sirve para crear un verdadero ámbito de aprendizaje que se extiende más allá del aula, y donde el alumnado puede tener mucha participación, propuesta por el docente o no. Pueden tener disponibles tanto sus trabajos como el de los compañeros, aprendiendo unos de los otros. Al mismo tiempo es una herramienta muy buena para el docente, no solo para organizar material o recopilarlo sino que es un importante instrumento para avaliar al alumnado, el interés, el razonamiento, la expresión… Todo va implícito en el el EVA. Pero no todo es bueno. El EVA-Abalar está basado en Moodle que comentamos en clase se trata de un software libre pero que utiliza una estructura administrador-profesor-alumno teniendo cada anterior supremacía sobre el siguiente. Si analizo esta disposición me viene a la cabeza la posición que muchos docentes tenían en su aula en las que simplemente se disponían delante de nosotros nos soltaban su “rollo” y luego nosotros a hacer ejercicios, sin posibilidad de implicarnos directamente en el aprendizaje, añadir-quitar contenidos o mismo aportar puntos de vista. Siempre fui crítico con esa enseñanza y ahora parece que ese método se puede trasladar (a mi parecer) a lo digital a través de estos entornos de aprendizaje, pues con esta plataforma los alumnos quedan prácticamente anulados para hacerse participes en su enseñanza, por lo tanto lo ideal será trabajar con una plataforma más abierta donde el alumnado no solo pueda disponer sus conocimientos, sus ideas sus experiencias personales… Y todo eso podríamos aprovecharlo para trabajar muchos contenidos curriculares, o incluso conocimientos interesantes que estén fuera de él. Además, como he dicho antes, podemos utilizar como elemento evaluador y con una estructura de misma posición alumno-maestro sería mucho más potente.

Todos sabemos cómo son los libros estándares de aprendizaje que había y hay en las escuelas. En los que la información del tema está expuesta y a continuación se presentan unos ejercicios memorísticos donde hay que repetir la información, dejando de lado la interdisciplinariedad y el aprendizaje significativo y constructivo. Pues parece que los libros digitales (o por lo menos los seleccionados por la Xunta) son del mismo estilo, es decir, pasamos el problema del papel a la pantalla. Realmente si en las escuelas se utilizan estos libros digitales como único recurso educativo y como método para trabajar la competencia digital, los proyectos son fácilmente prescindibles, ya que no ayudan a la investigación (para lo que el ordenador e Internet son instrumentos muy provechosos), no crean su aprendizaje, no aprenden a moverse en Internet… Por otro lado, en el texto se habla de la proliferación de las editoriales a todos las aulas y centro Abalar. Lo que significa que todos los centros y aulas participan de la misma propuesta curricular, echando a un lado la particularidad de cada centro, de cada aula e incluso de cada alumno/a, provocando una peor educación ya que no permite (o no ayuda) a crear un ambiente de aprendizaje óptimo para el alumnado en cuanto a ritmo, metodología y contenidos.

Los Recursos Educativos Abiertos, parece ser que quedan rezagados tras las editoriales y son los menos usados, ignorando así sus importantes ventajas del copyleft como las que Stallman (2004) nos comenta: costes disminuidos, pueden ser modificados y adaptados y son un ejemplo de cooperación, clave curricular en la educación. Esto sin meternos dentro de la calidad de dichos recursos, debido a que no los conozco con concisión y mi opinión no sería muy fiable.


 

Por último nos queda analizar cómo se está acogiendo los proyectos por los maestros y qué funciones tienen en las aulas. Este análisis tampoco será muy riguroso ya que partiré con las ideas previas del los Practicum I y II (no participé en un aula Abalar), de mi perspectiva y de los comentarios hechos en la clase.

En la clases interactiva y expositiva estuvimos debatiendo si son buenas estas tecnologías en las aulas y si están bien usadas para conseguir la competencia digital. Nuestra idea era que sí son necesarias pero que no se llega a trabajar la competencia digital ni otras competencias a través de estos proyectos porque los maestros no saben usarlas ya que no tienen interés, no disponen de cursos o no se alistan a ellos. Pero el maestro desmontó nuestra teoría de los cursos, debido a que (algo de lo que yo era completamente ignorante) los cursos son esenciales para que los maestros cobren los sexenios, por lo tanto se rompe con el mito de la no formación continua del profesorado ya que muchos, ya sea por instruirse o pro el beneficio económico, sí realizan los cursos. Entonces queda (o me queda) la idea del interés y trabajo sobre trabajar competencialmente en el aula con las tecnologías, lo que sería una dura crítica contra los docentes, pero verdaderamente sería mi opinión. Por supuesto también conozco las condiciones de trabajo de un maestro, los condicionantes curriculares, personales… Y lo complicado que puede ser hacerle frente a lo ya establecido. Pero no puedo negar mi comentario anterior y no darle importancia a esa parte de dejadez que algunos docentes presentan. Lo más fácil entonces es emplear las editoriales (Nétex y EDEBÉ) con sus textos y su tipo de ejercicios. Asimismo en el aula el maestro también nos enseñó cuáles son las páginas web de donde los docentes extraen las actividades digitales. No recuerdo los nombre pero sé que era de un centro (recogidas en su web) y en diferentes plataformas editoriales. Todas ellas ejercicios de reproducción de información, por lo tanto no válidas competencialmente hablando.

La reflexión final, sobre el verdadero fin de estos proyectos, trabajar las competencias, sobretodo la digital, es que no está bien planteada para conseguir sus propósitos.


 

¿Qué conclusiones debemos sacar de estas primeras sesiones?

No sabemos en qué lugar nos tocará impartir docencia en un futuro. Como hemos visto, dependiendo de un lugar u otro nos tocará lidiar con situaciones completamente diferentes. La ineficacia de las administraciones rompen los valores equitativos de igualdad, en este caso provocando una brecha digital.

En el caso de que nos toque un centro no beneficiado del proyecto Abalar, tendremos que conseguir con nuestros medios (aula de informática, ordenador de clase, excursiones, charlas…) que nuestro alumnado no quede rezagado del alumnado en centro Abalar, formándolos a ellos también en ámbito de las TIC, intentando que aprendan sobre ellas lo más posible o que incluso se interesen en ellas e investiguen por su cuenta.

En otro caso, tendremos la oportunidad de impartir docencia en un centro Abalar, oportunidad que no podemos desaprovechar para trabajar realmente la competencia digital, así como otras competencias a través de la red informática que disponemos. Tendremos que idear propuestas de trabajo a través de las TIC para que aprendan de manera significativa, constructiva y que puedan fundamentar diferentes conocimientos.


 

BIBLIOGRAFÍA

Fraga Varela, F.; Alonso Ferrerio, A. Presencia del libro de texto digital en Galicia: una mirada estadísticogeográfica del proyecto E-DIXGAL. Profesorado, 20(1): 91-112 (2016).[http://hdl.handle.net/10481/42554]

 

Stallman, R. (2004). Software libre para un asociedad libre. 1ª ed. Traficantes de Sueños. Disponible en: https://www.gnu.org/philosophy/fsfs/free_software2.es.pdf


 

WEBGRAFÍA

Martí, J. (2016). Los centros concertados hacen negocio con los libros de texto. [Blog] XarxaTIC. Disponible en: http://www.xarxatic.com/los-centros-concertados-hacen-negocio-con-los-libros-de-texto/


 


 


 

Sergio López Montero