Innovaciones en el aula?

En esta entrada retomaré en primer lugar el tema ya tratado acerca de las simulaciones y su potencialidad a la hora de trabajar con ellas diferentes materias dentro del aula  y,  concretamente en esta clase nosotros mismo experimentamos con un programa de simulación y comprobamos todo lo que implica, sobre todo en un primer momento en el que no teníamos idea alguna de cómo funcionaba y nos pusimos a investigar, como cuando éramos pequeños y teníamos un juguete nuevo, tras investigar un par de minutos poco encontramos, quizá porque no le pusimos el ímpetu suficiente o quizá por la necesidad de más tiempo pero, finalmente el profesor nos fue guiando, como deberíamos hacer nosotros mismos en una clase de mi primaria, a través de la aplicación Etoys, esta se caracteriza por ser muy útil y "fácil" de utilizar por los niños pero presenta la necesidad de que el docente la controla, que sea el guía, como decía en la entrada anterior.

    Aún así, creo que este tipo de programas han generado tendencias que le dan demasiada importancia a la programación ya que estas aplicaciones son como una especie de inicio a la programación de hecho, esta tendencia se ha extendido tanto a través de argumentos como que, la programación ayuda a estructurar los pensamientos y por lo tanto se debe de practicar, y así la han implantado en algunos colegios de Estado Unidos en los cuales tiene la llamada "Hour of code" una vez a la semana en la que se dedican a programar. En cuanto a esto, estoy de acuerdo en que es necesario aprender a las niñas y niños a estructuras los pensamientos, es uno de los argumentos de "Hour of code",  ya que muchas veces es un grave problema al que se enfrentan y que se relaciona muy estrechamente con la mala gestión de la información y de su posterior puesta en práctica lo cual, creo que es algo vital y lo puedo defender en primera persona ya que a veces me encuentro con grandes dificultades para gestionar toda la información que tengo, lo que hace que me sature, no se si a vosotros os pasa, quiero decir, estar investigando un tema, como por ejemplo para el proyecto de innovación del Practicum III en el cual me encontré frente a muchísimos datos que me costó mucho gestionar y que creo que al final jugaron más en mi contra que a favor ya que me provocó  al final un gran agobio.

    Por otro lado, desgraciadamente, y a pesar de que tras lo visto este tipo de herramientas me parecen muy útiles, en los centros no acaban de cuajar. Bajo mi punto de vista, esto sucede porque los profesores no están preparados y si lo quisieran estar supondría un gasto de tiempo y de neuronas importante el cual la mayoría creo que no está dispuesto a sacrificar además de que por otro lado, implica mucho tiempo a la hora de enseñarlo en clase. Por lo tanto, estos son algunos de los factores determinantes que provocan que no se utilice este tipo de programas, al igual que pasaba con la pizarra digital o los mini portátiles del Proyecto  Abalar y de los que ya hablé en entradas anteriores.

    Sin embargo, por mi parte me parece interesante pero siempre combinándolo, como vimos en el video, con experiencias reales  ya que soy partidaria de las experiencias de este tipo, como ya he manifestado en reiteradas ocasiones, frente a las simulaciones digitales a pesar de que por otro lado, las experiencias digitales, al poder realizar cada alumno la suya, si se tienen las herramientas necesarias, pueden llegar a ser mucho más significativas. Con esto quiero decir que a pesar de mis preferencias creo que el mejor método es aquel que le proporcione experiencias propias a cada alumno/a y que a partir de ellas estos puedan reflexionar acerca de lo aprendido y de esta forma se asiente el conocimiento.

     Por otro lado, durante esta sesión, en la que hablamos sobre diferentes "innovaciones" que podríamos llevar a cabo en el aula nos encontramos con la actual tendencia de evaluar a través de rúbricas y con la cual estoy de acuerdo porque me parece una forma mucho más justa de evaluar a nuestras alumnas y alumnos ya que se tienen en cuanta muchas más cosas y de formas más explícitas es más, cada profesor o profesora las puede hacer más o menos precisas dependiendo de factores como el tipo de clase en la que se encuentre. Además, es una forma de darle menos importancia a los exámenes que suponen en algunos casos un factor de estrés importante para los niños y niñas al igual que un número demasiado elevado de deberes para realizar en casa.

     De esta forma, creo que la rúbrica deja en segundo plano la reproducción de los conocimientos que se pone en práctica a través de la realización de exámenes, y que así favorece a la evaluación de muchos más factores que determinan el aprendizaje de los alumnos y por lo tanto, nos aporta información mucho más significante de todos ellos. Pero, también debo señalar que a pesar de que esto parezca muy bonito en realidad es una utopía ya que es imposible realizar una rúbrica realmente competente si nos ceñimos a lo que establece el currículo actual ya que es imposible trabajar por competencias, aunque  éste establece que se desarrollen una serie de ellas, ya que sino sería imposible cumplir los objetivos que también se establecen en él, concretamente pienso que actualmente el currículo quiere abarcar demasiadas cosas, cosas que aún por encima se contradicen y/o que son incompatibles lo que provoca que el profesorado esté muy perdido en cuanto a su trabajo. De hecho, esto lo experimente el año pasado durante el Practicum II en el cual comprobé de primera mano el caos al que se enfrentan los profesores y profesoras a la hora de elaborar las unidades didácticas, aunque muchos de ellos acaban ignorando ciertas pautas que establece el currículo actual ya que tienen poco o ningún sentido.