Nueva asignatura, nuevas impresiones.

Cuando se empieza una nueva asignatura, siempre creas una primera impresión con lo vivido en la primera clase, si tu profesor va a ser bueno o malo, si la asignatura es aburrida o entretenida y se te ha pasado volando la sesión, el primer día de clase marca mucho tus expectativas.

Creo que la mayoría estarán de acuerdo conmigo, en que Tecnología Educativa ha empezado con buen pié, primer día de clase y nos muestran una dinámica de trabajo completamente nueva para nosotros, rompiendo un poco con la típica rutina de clases expositivas, aburridas y monótonas que te quitan las ganas de volver a clase. Como novedad, empezamos con una serie de pruebas que unían tecnología, trabajo en equipo, improvisación y diversión. Aunque la experiencia no fue tan bonita y fácil como parecía, debido a fallos con los aparatos tecnológicos, la conexión a Internet y la desorientación y dudas sobre lo que teníamos que hacer. En los primeros 20 minutos parecíamos pollos sin cabeza, pero aunque costase arrancar el resto del tiempo fue verdaderamente entretenido. Fuimos resolviendo diferentes pruebas hasta que finalizó el tiempo de la actividad y regresamos a clase para una puesta en común de nuestras impresiones.

Las opiniones fueron similares y todos salimos con una buena impresión, ahora esperamos que el resto del cuatrimestre sea tan llevadero y nos sorprenda como está primera sesión.