Experiencias con la tecnología.

Por Estefanía

Nuestra primera sesión interactiva despertó sensaciones guardadas, en ella recordamos nuestro paso escolar desde el punto de vista de la tecnología, la cual, en mi caso comencé a usar en primaria con una televisión que contaba con un puerto VHS para poder ver películas. En
cuanto al uso didáctico de la tecnología, también destaca el uso de radiocasetes usados mayoritariamente por las profesoras de los idiomas extranjeros que cursaba. Además, en mi colegio había varios juegos interactivos con una tecnología básica pero que al fin y al cabo sigue
siendo tecnología. Cuando estaba a punto de finalizar mi etapa en primaria llegaron al colegio los primeros ordenadores (que solían ser más grandes que la mesa en la que estaban), aunque eso sí, sin
internet.
En la secundaria, los que tuvimos la “suerte” de entrar en el curso escolar 2011/12, contamos con un proyecto destinado a expandir la tecnología en las aulas, en mi caso se denominó “MEDUSA”. Este proyecto fue bastante interesante sobre el papel, pero a la hora de
llevarlo a las aulas fue todo un fracaso pues la mayoría de ordenadores ni cargaban. A parte de esto aparecieron los primeros proyectores y las primeras pizarras eléctricas, aunque estas tenían un gran problema y es que la mayoría de profesores no sabían usarla, por
lo que se decidió hacer como si no estuvieran allí.
A pesar de que estábamos rodeados de ordenadores cuando realmente empecé a hacer uso de ellos fue en primero de bachillerato con la asignatura de TIC, en la cual aprendimos a usar diferentes programas como Word, Excel, Gimp y Audacitty. Con este último tuvimos la
oportunidad de realizar una radio online en la que grabamos anuncios en diferentes idiomas y la sintonizaban en la hora del recreo. En
adición, en esta asignatura pudimos hacer el proyecto “El país de los estudiantes”, mediante el cual tuvimos que realizar un periódico.
A mi parecer, nuestra generación ha tenido la suerte de nacer en la era de la tecnología, aunque no se le haya sacado todo el partido
necesario, a pesar de ello no se le ha sabido sacar todo el provecho que podría. Y lo peor de todo es que la velocidad a la que avanza la
tecnología es tan rápida que dentro de unos años habrán muchísimos más adelantos y no sabremos darle un uso correcto a la gran mayoría de ellas.