Dependencia del móvil

Ayer domingo se imitió un programa de televisión en la Sexta: Salvados, denominado "Conectados". En él, se hablaba sobre cómo los jóvenes y los no tan jóvenes viven permanentemente conectados a través de sus móviles, algo que hace que se consideren como "enganchados" a los mismos. En una parte del programa, se hacía una entrevista a Z. Bauman, un sociólogo que reflexionaba sobre el hecho de estar conectados permanentemente al móvil. Éste, consideraba que realmente, el estar conectados continuamente con los demás no hace que seamos más sociables, sino que para él genera una "soledad en contacto permanente", puesto que considera que "estar siempre conectados no alivia nuestra soledad". Fue un programa que me hizo reflexionar a cerca de la necesidad que tenemos de pararnos a pensar y reflexionar sobre el uso que hacemos de las nuevas tecnologías. En mi opinión, no cabe la menor duda que las tecnologías a día de hoy son imprescindibles, pero sí pienso que tenemos que saber hacer un uso racional de las mismas, saber cuando debemos usarlas y cuando no, puesto que no se trata de desarrollar las relaciones interpersonales sólo a través del contacto mediante las redes sociales, sino que debemos ser capaces de relacionarnos en el día a día y cara a cara con los demás. Es decir, es necesario dominar y hacer que los demás dominen la competencia digital y que no sólo sean capaces de dominar ciertas técnicas relacionadas con las TIC, sino que tienen que saber también los momentos oportunos para emplearlas. 

Es indudable el enorme potencial que puede tener el móvil, pero a través del visionado del programa, queda claro los perjudiciales usos que se pueden hacer del mismo, tanto en los considerados como nativos digitales como en personas adultas. Entre estos usos dañinos, podemos destacar la adicción que generan, ya que algunos autores consideran que "el atractivo de Internet y el móvil podrían compararse con las propiedades reforzadoras de las sustancias adictivas" (Sánchez, X., Beranuy, M., Castellana, M., Chamarro, A. Oberst, U., 2008, p. 150). Tal y como argumentaba Z. Bauman en la entrevista, el móvil brinda la oportunidad de estar en contacto permanente, lo cual, a mi parecer puede tener tanto aspectos positivos como negativos, ya que permite socializarnos, disfrutar del ocio, asumir autonomía, expresión de sentimientos con los demás, pero a la vez, genera descontrol de los padres en el uso que hacen de los móviles los hijos, genera dependencia, etc. 

Estudios revelan la dependencia que pueden generar los móviles y los factores que influyen en ella (Sánchez, X., 2008), tales como: el deseo, ansia o pulsión irresistible (craving). Además, genera focalización de la atención en un único elemento, en este caso el dispositivo móvil, que hace que se modifique el estado de ánimo de las personas. En muchos casos, las personas adoptan conductas agresivas o irritables con los demás, cuando se intenta tener contacto con ellos. Por estos motivos, considero necesario y urgente educar en su uso desde una óptica preventiva en las primeras edades y desde una correctiva cuando ya conozcamos casos de dependencia. 

No debemos olvidar que el móvil es un elemento presente en nuestro día a día que está cargado de una multitud de ventajas y más en los tiempos que corren con los nuevos avances y las nuevas posibilidades que se están descubriendo, como por ejemplo: diseño de móviles para personas con diversidad funcional, móviles en situaciones de riesgo (llamadas, etc), información 24 horas y un largo etcétera. 

Lo adecuado, como apuntaba anteriormente es saber gestionarlo, pero nunca tratar de eliminarlo, puesto que debemos educar con las TIC, educar en su uso racional.

Como pedagogos/as, nos queda un gran trabajo por hacer: empezando por nosotros mismos y terminando por los demás. ¿Cuál es vuestra opinión al respecto? ¿Qué podemos hacer para evitar la dependencia al móvil?

Referencias bibliográficas: 

Sánchez, X., Beranuy, M., Castellana, M., Chamarro, A. Oberst, U. (2008). La adicción a Internet y al móvil: ¿moda o trastorno?. Revista Adicciones, 20 (2), 149-159.

Comentarios

  • IriaPG

    Hola Nerea, me ha parecido muy interesante lo que comentas. He intentado encontrar el programa por internet pero no he sido capaz. Aun así me gustaría dar mi opinión al respecto, pues al contrario de Z. Bauman, yo creo que el estar conectados si alivia nuestra soledad.

    El mundo ha cambiado mucho con la llegada de las tecnologías y nuestra manera de relacionarnos lo ha hecho a su vez. El ser humano es un animal social que necesita relacionarse con otros para sentirse completo, pero también es un ser inmerso en una socidad de avances tecnologicos constantes. Siendo así no es de extrañar que el ser humano ante su necesidad de relacionarse y las nuevas opciones que las tecnologias le dan, no heche mano de ellas y se produzca un cambio en la forma de relacionarse de la sociedad en si.

    Ahora bien, con esto no digo que las relaciones vía móvil deban o vayan a substituir a las directas y tradicionales. Simplemente creo que se complementan, y además pienso que los móviles aportan cosas muy positivas que la comunicación tradicional no puede aportar. Por ejemplo, el comunicarse con personas que se encuentran lejos de manera instantanea.

    En cuanto al tema de la adicción, creo que todo en exceso es malo por tanto si, un movil puede crear adicción. Pero la televisión, la comida basura y hasta el deporte, también lo hacen. El peligro no es el movil, sino cualquier abuso. Por eso se debe educar a los sujetos para que sean conscintes de sus ctos y puedan razonar sobre ellos de manera que corrijan sus errores antes de que se produzcan daños irreversibles.