Privacidad de contenidos

Por Angela Comentarios (2)

Tras el debate de la expositiva del 21 de febrero, uno de los objetivos era tratar lo que era la privacidad. Esta palabra es definida por la Real Academia Española como “Ámbito de la vida privada que se tiene derecho a proteger de cualquier intromisión”. En el debate de clase ha dado lugar a múltiples desacuerdo en función del punto de vista que se observe. Así, personalmente considero que hay que diferenciar dos ámbitos: por una parte sería lo que se refiere al ámbito personal, es decir, datos personales y, por otra parte, lo que hace referencia al ámbito del conocimiento. La definición de la Real Academia Español más bien se ajusta al primer concepto, derecho defendido por diferentes normativas mundiales tal como se menciona en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, concretamente en el artículo 12:

“Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.”

Esto es así porque, cada uno debería tener el derecho y también la libertad de decidir que aspectos quiere dar a conocer de su vida y cuáles no, siempre y cuando no supone u peligro para el resto de la sociedad.

Por otra parte, a lo que se refiere al ámbito del conocimiento considero, y aun mucho más tras las clases impartidas en esta materia, que es fundamental dar a conocer las nuevas investigaciones y por lo tanto los conocimientos descubiertos o desarrollados. Es el único modo de que esta sociedad pueda avanzar y no partir siempre desde el mismo punto y, en este proceso, deben de poder ser partícipes todas las personas que tenga interés en tal temática. Con esto quiero decir que este tipo de conocimiento debe de ser abierto, todos deben de tener acceso a él y no deberían de intervenir factores económicos que pueden dificultar o incluso hacer imposible el acceso al mismo, con la finalidad que todas las personas interesadas puedan aportar su parte y por lo tanto ayudar al desarrollo de este conocimiento, en concreto, y a la sociedad, de forma general.

 

Referencias bibliográficas:

Naciones Unidas (s.f.). La Declaración Universal de Derechos Humanos. Recuperado de:  http://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/

Comentarios

  • Nerea Patiño Fontenla

    Hola Ángela. Acabo de leer tu aportación y la considero muy interesante, no sólo por posicionarme de tu mismo lado, sino porque me parece que haces un argumento interesante cuando te refieres a la influencia del factor económico en el tipo de conocimiento (abierto o cerrado). En mi opinión, y tal y como tu apuntas, considero que el conocimiento debe estar en abierto, puesto que el conocimiento cerrado sólo sirve si se quieren obtener beneficios económicos. Tras la última sesión expositiva de la materia, con la intervención de Creative Commons en el caso de Alexandra, queda más claro mi posicionamiento de este lado de la baraja... No es cuestión de saber y vender el saber, sino que es cuestión de saber y compartir tus propios conocimientos para que cualquiera, independientemente de su condición social o económica pueda acceder a la información. Además, si la información se comparte, considero que se mejora y que ayuda a la creación de información de calidad, mejorando así el conocimiento de todos/as. Es necesario romper con la creencia de que el compartir el conocimiento hace que se dejen de respectar los derechos morales de los autores, puesto que a través de una serie de licencias como las de Creative Commons se respecta el reconocimiento de los mismos. 

  • Andrea

    En primer lugar dejar claro mi posicionamiento a favor de compartir el saber de forma gratuíta, de modo que todos los miembros de la sociedad tengan posibilidad de llegar a él. Pero una vez que me pongo a analizar en como se puede llegar a esto vienen a mi mente diversas editoriales, derechos de autor o páginas y revistas científcas bajo suscrición. Una vez más el factor económico, del cual habláis Ángela y Nerea, tiene un peso más que importante en el traspaso del saber y de la información. 

    Por ello, como expuse en la sesión de los juicios, si una editorial aporta dinero al autor por los derechos de una investigación o por un conocimiento científico, o cualquier tipo de conocimiento, no se en que manera se puede divulgar esa información gratuitamente sin acarrear un delito o mismo un problema con la privacidad y con el derecho a la propiedad.

    Veo esencial un cambio legislativo, donde no siga existiendo el derecho de propiedad por encima de un conocimiento o del saber; si es importante recalcar y seguir manteniendo la autoría de los artículos, pero es necesario cambiar la visión económica sobre todo lo que mueve esta sociedad.