Las pedagogías emergentes

Por Sandra

La educación ha sufrido un gran cambio en los últimos años. Y digo esto refiriéndome a que las TIC llevaban años y años sin cambiar, manteniendo en las aulas pizarras, libros de texto y cuadernos, hasta que hace no mucho las aulas se llenaron de pizarras digitales, ordenadores, protectores... Gracias a esto, se empezó a preparar a los alumnos para un nuevo tipo de sociedad, la sociedad de la información, no solo enseñándoles a usar las TIC, ya habituales en hogares y puestos de trabajo, sino también usándolas como herramientas de aprendizaje.


Se trata de las llamadas pedagogías emergentes, que se definen como "el conjunto de enfoques e ideas pedagógicas, todavía no bien sistematizadas, que surgen alrededor del uso de las TIC en educación y que intentan aprovechar todo su potencial comunicativo, informacional, colaborativo, interactivo, creativo e innovador en el marco de una nueva cultura del aprendizaje" según el documento titulado Tendencias emergentes en Educación con TIC (2012) de José H. Ortega y otros autores.

 
Tenemos también la definición que George Veletsianos escribe en A definition of emerging technologies for education (2010): "Las tecnologías emergentes son herramientas, conceptos, innovaciones y avances utilizados en diversos contextos educativos al servicio de diversos propósitos relacionados con la educación. Además, propongo que las tecnologías emergentes ("nuevas" y "viejas") son organismos en evolución que experimentan ciclos de sobreexpectación y, al tiempo que son potencialmente disruptivas, todavía no han sido completa- mente comprendidas ni tampoco suficientemente investigadas."

 

No debemos confundir emergente con nuevo. Pues aunque muchas tecnologías emergentes son nuevas, el hecho de ser nuevas no las convierte automáticamente en emergentes. Por tanto, las tecnologías emergentes en educación pueden ser tanto nuevos desarrollos de tecnologías ya conocidas, como aplicaciones a la educación de tecnologías asentadas en otros campos. 

 

La relación entre tecnología y pedagogía es complicada. Ambas se influyen mutuamente: por un lado, la tecnología conforma la práctica educativa ofreciendo posibilidades y limitaciones y, a su vez, la práctica educativa moldea el uso y la puesta en acción de la tecnología, la evoluciona y la convierte en parte indisociable de la práctica. 


Dicho de otro modo, según Ertmer en Teacher beliefs and technology integration practices: A critical relationship (2012): "las creencias y actitudes de los docentes sobre la enseñanza y el aprendizaje y la tecnología determinan lo que los docentes hacen con las TIC, pero dichas creencias y actitudes se elaboran y desarrollan especialmente mediante el uso de las TIC". 


Estamos hablando de herramientas con las que los seres humanos han transformado el mundo y, al hacerlo, se han transformado a sí mismos. En definitiva, y parafraseando el título de un reciente libro de Douglas Thomas y John Seely Brown (2011), las tecnologías y las pedagogías emergentes están creando "una nueva cultura del aprendizaje que cultiva la imaginación para un mundo en constante cambio".