Peche

Ya hace un año que unas cuantas nos metimos en la facultad a echarnos la siesta allí. Yo no sentí ese mes y medio de esa forma, pero me han dicho que así se veía desde fuera. Lo que quiero destacar es la organización que intentamos tener y, en concreto, la comisión que se ocupaba de trasladar las ideas y los hechos al público.

Las redes sociales para enseñar lo que se hacía y comunicar lo que se quería hacer.

Las redes sociales llenas de fotos que expresaban los sentimientos mejor que las palabras. 

Las redes sociales para explicar los motivos.

Las redes sociales para abrirnos e intentar perder esa fama de grupo cerrado.

 

Por otro lado, LA PRENSA que nadie lee...

... por un lado bien. Porque a Pedagogía la llamaban Magisterio y a Magisterio la llamaban Filosofía y a Filosofía la llamaban Educación Social y a Educación Social la llamaban Pedagogía. Normal que la gente desconfíe hasta de su sombra (las sombras tienen más rigor periodístico que La Voz de Galicia).

... por un lado mal. Porque a esa chica que se puso de los nervios ante el micro no la escucharon ni los de su interactiva.

Ahora reflexiono sobre aquello y pienso que las tecnologías de la comunicación que utilizamos fueron útiles. Que SÍ. Que lo fueron. Segurísimo. Pero más útil habría sido que nos vieran la cara. Porque hay cosas que por pantalla no llegan. Y eso está bien. No recuerdo el momento en que llegamos a la conclusión de que nuestras publicaciones podían competir con todo lo que ofrece Facebook. El caso es que fue bueno utilizar esas vías, lo malo fue olvidar las otras.

Por último, quiero recomendar una peli maravillosa que poco tiene que ver con las tecnologías, pero algunos detalles me llevan a aquella experiencia de la que ya se cumple un año.

GÜEROS (2014)

http://www.filmaffinity.com/es/film304639.html