Experiencia con los códigos QR en el aula

 

La semana pasada, mis compañeras y yo tuvimos la oportunidad de asistir a un aula de Educación Infantil, llevando una actividad diseñada y creada por nosotras haciendo uso de las TICS

 

En nuestro caso, la actividad que habíamos creado fue un cuento, donde aparecían códigos QR a lo largo de este.

 

Como bien vimos en clase, los códigos QR son códigos Quick Response (de respuesta rápida), que nos permiten almacenar información en un sistema parecido a los códigos de barras, que podemos recuperar a través de un programa/lector de QR. Tras saber esto, para la elaboración del material, además de una dosis de imaginación para crear el hilo de la historia que íbamos a contar, utilizamos el generador de códigos visto en clase, Unitag ( https://www.unitag.io/es/qrcode ) para transformar en códigos QR tanto los vídeos como los audios que nos parecían adecuados a la historia. En este caso, adaptándonos a la temática que ya estaban tratando los niños y niñas, el cuento trataba sobre educación emocional.

 

Una vez llegadas al aula, enseñándole el material a la maestra (antes de que llegaran los niños de su clase de psicomotricidad) esta nos dijo que los niños ya habían tenido contacto con los códigos QR, pero simplemente contacto visual tras una actividad que fue realizada por niños más mayores en navidad.

 

Más tarde, cuando los niños llegaron al aula, ya teníamos proyectado en la pantalla el cuento para dar comienzo a la actividad. Lo primero que hicimos fue preguntarles si sabían lo que eran los códigos QR (mientras les enseñábamos una imagen de los mismos). Al ver que ninguno de los 26 niños había oído hablar de ellos, les explicamos brevemento y adecuando esta explicación a una clase de 3 años, a que se refería la palabra 'código QR', para que servían y como se usaban.

A continuación, procedimos a contarles la historia que habíamos preparado. Durante este tiempo, los niños se quedaron fascinados ante cómo funcionaban los códigos QR. Además, participaron en las numerosas preguntas que realizamos sobre las emociones, con la finalidad de que el cuento se llevase a cabo de un modo más interactivo y dinámico.

 

Los niños y niñas de la clase, la profesora y tanto yo como mis compañeras quedamos muy satisfechas con el material y el resultado de la actividad, aunque, uno de los problemas que pudimos ver es que los códigos que iban apareciendo a lo largo del cuento solamente podían ser escaneados por nosotras a través de un móvil, ya que en el aula solamente contaban con un ordenador de mesa, por lo que no tenían tablets ni dispositivos del estilo para que los niños pudieran probar uno por uno.

 

A modo de conclusión, podemos decir que fue una experiencia que disfrutamos mucho y que quisiéramos repetir de nuevo.

Comentarios

  • Yemile

    Completando la entrada de mi compañera, estoy de acuerdo con que la actividad dió resultados positivos tanto por parte de los niños, como por parte de la profesora.

    Los niños, como bien dice Andrea, quedaron asombrados por los códigos QR y por el hecho de que escaneando los códigos o "cuadrados" como los denominaban ellos al principio apareciese una imagen, video o sonido en la pantalla del aula. Me parece una gran idea la de llevar estos códigos a la escuela de infantil, dado que si en vez de usar la pantalla hubiesemos usado folios con imagenes o grabaciones hechas previamente, no hubiesemos mantenido la atención de los niños del mismo modo que lo hicimos usando las tecnologías digitales, y la atención es de gran importancia para conseguir que sigan la actividad y puedan aprender algo de ella. Además fue de gran utilidad usarlos dado que los niños ya no los llaman "cuadrados" si no por su nombre Códigos QR, de forma que si alguno de nuestros compañeros los usa, los niños ya estarán familiarizados a su funcionamiento.

    Además de usar tecnologías digitales (códigos QR, pantalla, proyector, móvil y portátil), tambien aplicamos tecnologías haciendo un muñeco para cada niño iguales a los personajes del cuento, lo que les hizo mucha ilusión al final de la jornada, y lo que nos ayudo a que entendiesen mejor el cuento, ya que les fuimos mostrando (a la par que usabamos las tecnologías digitales) los muñecos con distintas expresiones faciales, haciendoles comprender mejor distintos aspectos sobre la educación emocional, y la expresión facial de las emociones (tema que estaban tratando en clase a diario con la profesora).

    En conclusión, fue una gran experiencia ya que pudimos llevar algo de tecnología al aula, pudimos tener contacto con niños pese a no tener prácticas todavía, y los alumnos y maestra parecieron quedar contentos con el resultado, por lo que no podíamos haber salido con una sensación mejor del aula.

  • Ana

    Estoy totalmente de acuerdo con lo explicado por mis compañeras. Fue una experiencia increible a la vez que gratificante. A lo largo de la carrera no tenemos muchas posibilidades de asistir a un colegio y estar en contacto directo con lo que será nuestro futuro labora. Es por eso que, para mi, cada pequeña oportunidad como esta es un tesoro. Un tesoro no solo por estar en contacto con los niños, sino por poder aprender de ellos mucho más de lo que se explica en los libros. 

    En este caso, se nos propuso un reto que, siendo sincera, al principio nos pareció complicado. Nuestra experiencia académica queda perfectamente definida en una palabra, y es "tradicional". A lo largo de nuestro paso por la escuela, la tecnología quedó más bien en un segundo plano, aplastada como no, por los libros de texto. No es que no usásemos tecnología a lo largo de nuestra vida, pero si es cierto que su uso era muy escaso y muy limitado, sin atender a todas las posibilidades que nos aporta. 

    Una vez dicho esto, creo que queda claro por que nos pareció complicada (al principio) la tarea. El tener que llevar tecnología al aula de infantil de una manera innovadora, interactiva, divertida, estimulante para los niños, etc. resulta una gran novedad para nosotras. Aún así, como buenas valientes que somos, cogimos la tarea con muchas ganas y considero que el resultado se correspondió con el trabajo realizado. 

    Al principio nos costó decidir que actividad llevar al aula, pero como queriamos algo en lo que los niños pudiesen participar al final se nos quedó en dos opciones: una gymncana con códigos QR o un cuento motor con códigos QR. Al final, nos decantamos por el cuento debido a que no sabíamos el espacio con el que disponia la clase así que la planificación de la gymcana era más compleja. 

    Elaboramos una pequeña historia, como muy bien dijeron mis compañeras, tratando el tema de la educación emocional, ya que los niños lo trabajaban cada día con su maestra. Esta historia iba acompañada de sonidos, canciones, sonidos que aludían a las emociones, etc. que hacían que fuese más amena, entretenida y más fácil de entender. 

    Montamos un power-point con unos dibujos básicos, para poder así con algunos programas modificarles la cara en función de la historia. En la presentación, colocamos los códigos en su lugar correspondiente y así quedó listo todo el material. 

    La "puesta en escena" fue fantástica. Al principio hicimos una explicación adaptada sobre los códigos QR, con los que los niños ya habían tenido contacto pero de manera muy superficial. Al empezar la historia, los niños se quedaron boquiabiertos cuando vieron como el teléfono móvil "capturaba" los códigos mostrándonos los secretos que escondían. Entre código y código se nos fue pasando el tiempo, hasta que acabó el cuento y, con el último código, nos pusimos a bailar. 

    Al final de la actividad, les regalamos a cada uno de los niños un muñeco de las emociones que nosotras mismas habíamos elaborado y la verdad es que les hizo muchísima ilusión. 

    En conclusión, fue una gran sorpresa para mi la reacción de los niños ante la propuesta que les estábamos planteando que desde mi punto de vista presentaba cierta complejidad por ser conceptos bastantes abstractos. Con todo, tanto los niños como nosotras nos lo pasamos genial, tanto llevando a cabo la actividad como creando los materiales que necesitamos para ella.