¿Son os móbiles unha nova droga?

Hoxe invítovos a ver esta noticia na que un xuíz de menores fala sobre o uso que fan estes do teléfono móbil comparando este último cunha droga. Estou de acordo con el en que cada vez máis nenos e nenas acceden a dispositivos electrónicos a idades máis temperás proporcionados polos seus pais para que así estén entretidos e non os molesten. Desta maneira a adicción que se crea é cada vez maior, xa que chegará o punto no que non sexan capaces de vivir sen eles. Seguramente todos coñezamos algún neno ou algunha nena que con menos de tres anos xa é capaz de manexar un móbil ou unha tablet mellor ca nós mesmos. Pero, quen ten a culpa disto?

Dende o meu punto de vista, as tecnoloxías poden ser moi útiles para a educación dos menores, sempre e cando se utilicen de forma correcta, se non os resultados poden ser catastróficos. Para iso, ademais dos educadores, os pais xogan un papel moi importante, xa que son os responsables de proporcionar dispositivos aos seus fillos e de permitirllos usalos en maior ou menor medida. Así, considero que aínda que a tecnoloxía pode ser útil para buscar un momento de tranquilidade ao final do día, é preferible ensinarlles aos nenos a disfrutar da súa infancia, pasando tempo cos amigos e xogando na rúa. 

http://www.abc.es/familia/educacion/abci-moviles-nueva-droga-no-mata-pero-si-vuelve-locos-ninos-201703281343_noticia.html

Comentarios

  • Nerea Patiño Fontenla

    Hola Noelia!

    En tu nueva publicación haces referencia a una noticia vista en el periódico ABC, donde se trata el problema de la adicción a los móviles en edades cada vez más tempranas. En ello, estoy de acuerdo con el juez al que se hace mención, sin embargo, cuando indicas que cada vez hay más niños que emplean las herramientas TIC mejor que nosotros, no lo pongo en duda, pero sí considero que el artículo se refiere en mayor medida a edades más avanzadas, puesto que indica que "no se sabe el daño moral que pueden infringir con los teléfonos móviles" y considero que un niño de tres años no está capacitado para hacer daño moral. Sin embargo, si creo que es necesario actuar como tu bien indicas desde edades tempranas, sobre todo, pienso que la mejor forma es estableciendo o marcando unos límites dentro de la familia, para no caer en la aparición de la nomofobia de la que ya comienza a hablarse, que es nada más y nada menos, que la adicción al teléfono móvil. Sin duda, de acuerdo contigo, necesitamos de una actuación dentro de la familia, pero también dentro del cuerpo educativo. 

    En mi opinión, el problema no radica en que los niños se aferren a las TIC o muestren un interés por éstas, sino que está en el uso que se está haciendo de las mismas. Debemos enseñarles a los niños a hacer un uso racional de estas, pero la educación debe empezar siempre a través de la familia, donde transcurren los procesos de socialización primaria, y debe continuar por la escuela. Debemos educar con los medios (empleándolos como un recurso), aunque también podemos educar en los medios. 

  • Andrea Bermúdez

    Hola Noelia. Hace unos post atrás, refiriéndome al tema que planteas hoy, pregunté si estábamos ante la adicción del siglo XXI. La respuesta del juez que protagoniza la noticia que proporcionas parece posicionarse muy claramente en que esta cuestión es correcta. No descubro nada nuevo si digo que cada vez desde edades más tempranas los niños y niñas se sumergen en las nuevas tecnologías, creando su propia burbuja social y de ocio, abstrayéndose así del mundo más allá de las pantallas.

    Obviamente, para un niño pequeño, una tablet no es un estímulo que te demande de forma innata, a menos que haya tenido un contacto previo y reiterado proporcionado, en la mayoría de los casos, por padres y madres. Es muy significativo el símil que se emplea en la noticia al comparar el móvil o cualquier otro dispositivo con una niñera, y enlazando con lo que comentas sobre la responsabilidad de las familias en dotar a sus hijos de una buena educación en general, y haciendo esto extensible al uso de las TIC, considero que este aspecto, el tan recurrido refrán de los padres de "haz lo que yo te diga, y no lo que yo haga", no tiene ningún calado. Se precisa de mucha mayor implicación por parte de estos padres, que como bien apuntaba Nerea, son figuras muy importantes en los procesos de socialización primaria, por lo que deben ser conscientes del grado en el que repercuten en la formación de la personalidad del niño, y hacerle entender que un ordenador es una alternativa de ocio, pero no es la única, ni mucho menos la más importante, y por ende, no debe pautar nuestro comportamiento.