El cerebro necesita emocionarse para aprender

Hace unos días encontré una noticia que me sorprendió mucho y que comparto encarecidamente, por lo que quería compartirla con vosotros.

En periódico El País salía una noticia en a que el doctor en Medina Francisco Mora, medico en neuroeducación resaltaba el hecho de que para aprender, los destinatarios, deben mantener estar sumergidos en un proceso de motivación y atención constante, ya que de este modo el aprendizaje se realizará de forma eficaz y correcta.

En la entrevista que se le realiza, destaca que la duración de las clases no debe exceder los 50 minutos ya que la atención disminuye considerablemente por lo que el aprendizaje no se realizaría correctamente y dentro de ese tiempo el profesor debe introducir elementos chocantes para no perder el interés de los alumnos. Del mismo modo, se debe captar la atención de los alumnos desde un primer momento con acciones o actividades que los saquen de la monotonía.

En mi caso, relaciono el contenido de esta noticia con la asignatura de Tecnología Educativa de modo que mediante un buen uso de las TIC's se pueden conseguir que los alumnos aprendan y mantengan la atención siendo así sus clases mucho más motivadores y enriquecedoras. Ya que muchos colegios hoy en día trabajan mano a mano con las tecnologías en el aula, por lo tanto, si se mantiene esa conexión entre los métodos de enseñanza tradicionales y modernos el resultado puede ser fantástico para que los alumnos aprendan y adquieras las competencias necesarias para desarrollarse en el mundo.

 

Aquí os dejo la noticia por si quereis echarle un vistazo: http://economia.elpais.com/economia/2017/02/17/actualidad/1487331225_284546.html

 

Comentarios

  • Milagros

    Estou de acordo coa noticia que publicas do País, xa que por esperiencia propia, a capacidade de concentración nunha clase vai disminuíndo co paso dos minutos. Si que os 50 minutos serían os perfectos para unha clase, na que ademais de ter a parte teórica debería introducirse innovación para que os propios alumnos veñan motivados e incluso presten maior atención. 

    Sen embargo non todos os profesores o fan, xa que existe un porcentaxe elevado de profesionais educativos que non están preparados para desenvolver certa tecnoloxía nas súas clases. 

  • Daniel López

    Tu publicación me hizo recordar una de las sesiones expositivas de Psicología Social, asignatura del primer curso de Pedagogía. En esta misma clase el docente nos dijo lo mismo que nos acabas de relatar, que las clases no debían exceder su duración en más de 45-50 minutos. Ante esta información la clase reacciono con sorpresa pero con cierto temor puesto que nuestras clases se extendían a lo largo de una hora y media, supongo que todos entendemos que tanto tiempo en una aula es excesivo y de cierto modo malgastado, puesto que de 90 minutos solo aprovechamos la mitad.

    Dicho esto, considero que los horarios lectivos de los niños y  los jóvenes son excesivos y carecen de sentido desde el punto de vista de un aprendizaje óptimo. Lo cierto es que en los institutos las clases no sobrepasan los 50 pero no existe un descaso oficial entre clase y clase, más allá de lo que tarda en entrar en el aula el nuevo profesor.

    Considero que los horarios están cada vez más deshumanizados, no solo en la adecuación sino también en el ámbito laboral; por lo tanto esta evidencia que nos muestras Ainoa, es una claro ejemplo de la necesidad de hacer un tabla temporal adaptada a lo que nos dice la ciencia y a los ritmos de aprendizaje de las personas para poder aprender más y mejor.

    En lo que respecta a las emociones en educación son muy importantes, y considero  que contar anécdotas relacionadas con el tema, por ejemplo, ayuda a los estudiantes a entender un contenido y a focalizar la atención, tanto en el suceso como con lo que aprendemos con el mismo. Por otra parte, me encuentro de acuerdo contigo puesto que el empleo de TIC en el aula es una buena forma para focalizar la atención e incluso ejemplificar de forma más entretenida el conocimiento, mediante videos, juegos interactivos...etc.

  • Angela

    Estoy muy de acuerdo con la publicación y las aportaciones realizadas por mis compañeros. Algo parecido lo tratamos en la clase expositiva de esta semana, cuando salió el concepto de valores y su importancia dentro del sistema educativo. Hoy en día, en un mundo cada vez más perfeccionista y de apuros quizás debemos de fomentar más la educación emocional que incluye aspectos tan importantes como pueden ser la educación en valores, la competencia social, la resolución de conflictos, entre otros. La formación en estos valores no tiene por qué excluir la tecnología, de tal modo que, por medio de la tecnología en algunas ocasiones se pueden obtener claras mejoras con respecto a la motivación, facilitar el acceso a la información, respetar la singularidad, además de que, permite trabajar globalmente las experiencias, vivencias, realidades, motivaciones, intereses y necesidades.

    En este punto considero que la educación emocional es fundamental para lograr un aprendizaje significativo por parte de los sujetos y es aquí en donde debemos tener en cuenta, que lo importante es la combinación de diversos recursos (entre ellos las nuevas tecnologías, pero no exclusivamente) que permiten enriquecer ese proceso formativo. 

  • Sandra Araujo Javier

    Hola Ainoa! Estou totalmente de acordo co que comentas nesta publicación. É certo que as clases en moitas ocasións se fan moi pesada tanto para os nenos como para nos mesmos, que acudimos a clases de hora e media, incluso máis. Do mesmo xeito, apoio o que comentas sobre as novas tecnoloxías. Un vídeo, unha película ou calquera outra forma de aprendizaxe alternativa e innovadora, fai que os alumnos presten máis atención e se sintan moito máis motivados.

    A educación, como ti mencionas, debe conxugar os métodos tradicionais coas novas formas de aprendizaxe para que os alumnos sexan capaces de apreciar todas as vantaxes que as novas tecnoloxías lles poden aportar.