Imagen y conocimiento

En el mundo actual, la globalización, el conocimiento y las nuevas tecnologías han redefinido nuevas concepciones sobre los actos cotidianos; planteándose nuevas formas de reconocerse, juntarse y comunicarse. Dichas transformaciones proponen nuevos retos a la práctica pedagógica que se traducen en otros modos de sentir, percibir y relacionarse.

Antes de tratar el tema de la imagen quisiera mencionar que la pintura realista (es decir, lienzos que semejan la realidad) o la propia actividad artística es una forma de razonamiento en la que percepción y pensamiento se confunden (Díaz Martínez, 2009). Por lo tanto, estamos hablando de una corriente cognitiva que sostiene evidencias sobre los beneficios que puede tener pintar un cuadro o realizar una fotografía.

Pero este tipo de pensamiento no es actual, puesto que las posibilidades o inconvenientes de la imagen ya son discutidos desde la antigüedad. Permitiéndome ponerme en boca de Platón debemos recordar que las imágenes proyectadas en la caverna eran símbolo de engaño de la mente. Es decir, Platón consideraba que las imágenes no eran un fiel reflejo de la realidad sino que éstas se presentaban deformadas confundiendo a nuestra mente. En este pensamiento, debemos recodar que la mente realiza una interpretación  que se encuentra influida por el ambiente, por lo tanto la concepción de Platón no era errónea si tenemos en cuenta que las sombras varían su figura dependiendo del foco luminoso. Por otra parte, Aristóteles, consideraba que las imágenes eran fuente de conocimiento y una herramienta de ayuda y de educación (Díaz Martínez, 2009).

Como vemos ya desde las épocas más antiguas, y pensamientos que marcaron la cultura occidental, continúan vigentes. Opino que la interpretación de imágenes es algo fundamental y subjetivo como pudimos comprobar en el párrafo anterior. Las imágenes,  para la era en la que vivimos, y sobre todo para las TIC;  son elementos de fundamentales de comunicación y que a menudo se presentan en un soporte digital.

Considero que  para una lectura adecuada de las imágenes debemos tener una cierta competencia digital y visual. Por un lado digital, descartando aquellas imágenes falsas que no pretendan conmover o despertar la reflexión en el individuo. Por el otro visual, en clave pedagógico, para poder comprender la imagen en su conjunto y no quedarse  en una parte de la misma, es decir, el entendimiento de la metáfora en su globalidad.

Las metáforas a menudo están implícitas en las imágenes y, ocasionalmente, es el elemento que nos lleva a pensar y a sentir. Aquí quisiera mencionar, un blog cuya autora no recuerdo que nos manifestaba que para aprender hay que emocionarse; por lo tanto las imágenes son un recurso del que nos podemos servir puesto que tienen la capacidad de enseñarnos y de emocionarnos.

En el contexto del aula, nos podemos servir de ellas para reconstruir sucesos históricos y poder contextualizar mejor la historia, puesto que las vestimentas o los propios cánones de belleza nos expresan aspectos de una época determinada.  En esta línea histórica, y a la inversa de lo mencionado,  considero que lo que representan las láminas hay que analizarlo en sus contextos históricos y geográficos concretos; puesto que el mundo simbólico compartido por la población de una época determinada es diferente segundo el momento sociocultural en el que se encontre (Linares, 2015).

Por otra parte, nos podemos servir de imágenes para acercar a los alumnos a animales y a vegetales, así como a sus partes más pequeñas como las células. Muchas veces las imágenes aparecen despojadas de toda carga ideológica para ser el reflejo de la verdad científica, otorgándole a la imagen un estatus casi superior a la imagen. Esto es debido a que la imagen muestra con más eficacia los datos cuando se trata de gráficos por ejemplo, aun que considero que deben venir explicado tanto la interpretación del  gráfico, así como las pautas para interpretarlo.

Lo cierto es que los centros educativos se encuentran llenos de imágenes, carteles, pizarrones que nos anuncian algo. Pero lejos de esta visión comunicativa y superficial, las escuelas no siempre tratan cuestiones de estética en su sentido artístico y filosófico; ni cuestiones relacionadas con las emociones (educación emocional ).

Desde mi punto de vista las imágenes deben ser un aspecto clave para la formación pedagógica, puesto que nos permiten desarrollar una cantidad significativas de procesos tanto psicológicos como emocionales en el individuo. A mi parecer son resortes que nos  ayudan a desarrollar en las personas procesos cognitivos interpretativos y significativos, que les posibilitan distinguir los distintos mecanismos que forman la realidad y permiten una reconstrucción interpretativa de la misma (Díaz Martínez,  2009). Considero tal y como afirma la citada autora que el lenguaje no puede solo ser fragmentado y literal, sino que una imagen puede expresar una realidad compleja donde todos sus elementos están relacionados; por lo tanto  se trata de una visión dinámica de una realidad.

Dentro de los procesos de aprendizaje, hacer lecturas del mundo bajo las experiencias y los contextos, significa hacer lectura de imágenes; éstas cobran fuerza como una actividad pedagógica que fortalece sistemas de cognición del individuo tal (Díaz Martínez, 2009).

"El lenguaje visual ayuda a fortalecer la comprensión del mundo y desarrolla las capacidades cognitivas de los estudiantes en un  punto de vista interdisciplinar. Permite interpretar de manera crítica su contexto, identificar y predecir mecanismos de metaforización" (Díaz Martínez, 2009, p. 146)

Pienso que tener conciencia de la metáfora implícita o del significado real de una imagen ayudaría a os jóvenes a no dejarse influir por las propuestas que nos presenta la televisión, Internet...etc. que nos obligan al consumo de un producto o una ideología

En cuanto a nuestro proyecto, la imagen es un aspecto que nos permitirá persuadir al lector ofreciéndole en unos instantes la temática del proyecto y sus posibles intenciones. Por otra parte, para el desarrollo de las actividades considero útil emplear montajes e imágenes que permitan la comprensión de una realidad para nuestros destinatarios.

Referencias bibliográficas:

Díaz Martínez, A.M. (2009). Imagen y pedagogía. Cuadernos de Lingüística Hispánica,  (13), 143-154. Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3322198

Linares, Mª C. (2015).  La pedagogía de la imagen: las láminas escolares como recurso histórico y museográfico en la historia de la educación. Revista Iberoamericana del Patrimonio Histórico-Educativo, 1 (1), 68-82. Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/revista/24806/V/1

 

Comentarios

  • Nerea Patiño Fontenla

    Buenos días Daniel. 

    En primer lugar, he de indicar que tu aportación ha llamado de manera notoria mi atención, puesto que has profundizado en gran medida y haces reflexiones interesantes sobre las pontencialidades que nos puede propiciar la imágen en sus diversos contextos o ámbitos de aplicación. 

    A nivel personal, he de decir, que pude reflexionar sobre el poder de la imagen, más en concreto dentro del ámbito educativo, a raíz de la explicación en la sesión interactiva de ayer, así como a través de tu publicación y la de otra de nuestras compañeras. 

    Al igual que tú, pienso que las potencialidades que nos pueden aportar las imágenes son cruciales hoy en día, aunque también lo fueron en el pasado. En gran medida, las imágenes del pasado nos ayudan a reconstruir el presente. Desde una perspectiva didáctica, las imágenes mejoran en cierto modo estos procesos, ya que son herramientas o medios útiles para facilitar el aprendizaje. A través de la sesión interactiva de ayer, pude entender la importancia de que el texto vaya acompañado de imagen, que haga que los contenidos se puedan adquirir de manera más rápida, a la vez que significativa para el individuo. Sin lugar a dudas, la imagen mejora en cierto modo la capacidad de retener la información, y estaría vinculado en gran medida (aunque no únicamente) como un modo de aprendizaje cognitivo. Además, la imagen tiene un poder que en muchas ocasiones no lo tiene la palabra o el texto, de ahí la importancia de trabajarlo dentro del ámbito pedagógico. Aunque si es cierto, que la selección de la imagen pude no resultar una simple tarea, ya que exige reflexión, análisis, toma de decisiones sobre la adecuación de la misma a lo que se quiere transmitir, etc. 

  • Tania

    Hola, una publicación muy interesante en la que has hecho un recorrido casi histórico del significado de la imagen, así como de su utilidad en diferentes ámbitos. Siguiendo la línea de tu publicación y el comentario de Nerea, debo decir que, la imagen es algo fundamental para ayudar en el proceso de aprendizaje y comprensión. Un ejemplo de esto lo podemos ver en los cuentos infantiles: una simple frase es acompaña por una gran ilustración que ayuda a los niños y niñas a comprender lo allí expresado.

    En otro plano, incluso podemos ver como una imagen sustituye a las palabras, sean estas transmitidas de forma escrita u oral. Un ejemplo de esto, lo observamos en las distintas señales que regulan muchos aspectos de nuestra vida, que van desde la señal de un paso de peatones hasta los logotipos de las marcas que nos gustan. 

    Con esto lo que quiero decir es que, en nuestras vidas la imagen (sea su tipología cual sea) es fundamental, ya que una imagen nos permite comprender con una sola ojeada aspectos que van más alla de lo que puede ser tocado; es decir, de una imagen podemos extraer una gran carga símbolica y sentimental que con un escrito no podemos llegar a sentir. Por lo tanto, desde mi punto de vista, la educación debería aprovechar un recurso tan potente a la vez que económico como es la imagen; pues es un método facilitador de la adquisición y fijación de contenidos.