Qué es la brecha digital

Cuando aparecieron las tecnologías, se creía que gracias a ellas y a la mayor creación de ordenadores y de conexiones a Internet se podría superar el retraso en algunos sectores sociales, comunidades y países. Pero con el tiempo las desigualdades no solo han continuado sino que se han ampliado. 

Esto supuso la apertura de una brecha digital, que es la distancia en el acceso, uso y apropiación de las tecnologías tanto a nivel geográfico, socioeconómico, de género y otras dimensiones. 

La brecha se produjo a dos niveles: primeramente en el acceso a equipamientos (primera brecha digital), y después en la utilización y la comprensión de las TIC que ya conocemos (segunda brecha digital).

"La separación y marginación meramente tecnológica, se está convirtiendo en separación y marginación social y personal. Es decir, que la brecha digital, se convierte en brecha social, de forma que la tecnología sea el elemento de exclusión y no de inclusión social" (Cabero, 2017)

Esto ocurre por la aparición de las innovaciones tecnológicas y su instrumentación en casi todos los campos donde se mueven los ciudadanos, lo cual conlleva a una exclusión en las TIC de los sectores olvidados de la población. Así, se produce una desigualdad entre las personas que pueden tener acceso o conocimiento en relación a las nuevas tecnologías y las que no.

Esta fractura se puede dar de dos formas: entre países, y entre personas en un mismo país o ciudad. En el primer caso, lo que ocurre es que los países perderán competitividad por no saber aprovechar al máximo las TIC, y en el segundo, habrá casos en que las personas tengan acceso pero no sepan cómo utilizarlas, lo cual les impedirá su beneficio.

La reducción de esta brecha no se está realizando con suficiente rapidez, lo cual está impidiendo lograr niveles avanzados de desarrollo tecnológico y económico, así como un nivel de progreso social. Esto es debido a que el desarrollo y la implantación tecnológica se están haciendo de forma desigual.

"También, hay que tener en cuenta que el problema no esta solo en el acceso a las TIC, lo cual de por sí, es desconsolador sino también en el uso que se les pueda dar para que puedan impactar de forma positiva en las economías y en el progreso social, para acabar, como se dice: con el uso subdesarrollado de tecnologías desarrolladas". (EcuRed, 2017).

Además, esto tiene un impacto en la escuela, hasta el punto de que la brecha digital se ha convertido en una brecha escolar. 

En primer lugar se encuentra la brecha del acceso, que ya ha sido cerrada rápidamente, pues si comparamos la expansión de internet, la informática o el smartphone con la de la radio o incluso con la propia escuela encontraremos una gran diferencia. De todas maneras siempre habrá desigualdades en el acceso a los medios digitales y tecnologías.

La brecha secundaria se refiere al uso en el cual influye la sociedad y la cultura. En los países desarrollados se dan por cerradas, aunque no lo están del todo, las brechas de género (en países subdesarrollados las mujeres superan a los hombres en el uso, mientras que en los desarrollados se encuentran en desventaja), étnica y territorial, pero continúa habiendo una gran división en la clase social. Esto afecta directamente a la educación por el nivel educativo de los padres que repercute en el control y orientación que harán sobre sus hijos en el entorno digital.

"No es suficiente ofrecer un acceso a las tecnologías para que las personas que benefician del uso puedan aprovechar de oportunidades de desarrollo humano; la educación, y más específicamente una alfabetización digital e informacional, tienen un papel esencial en el proceso" (Pimienta. 2007)

Por último está la tercera brecha, la institucional, entre la escuela y la sociedad; o también llamada profesional, entre el profesorado y su público. Actualmente los jóvenes tienen más acceso a al entorno digital en sus casas que en la escuela. El problema es que, aun así, los hogares son muy desiguales, a diferencia de las escuelas que son hasta cierto punto iguales.

Pese a todo ello, se considera que la escuela es una gran compensadora de esta brecha digital, hasta el punto de que en países como América latina se ha conseguido superar la brecha digital y de género gracias a ella.

“Las escuelas públicas cuentan con un desarrollo de infraestructura tecnológica que ha permitido superar prácticamente la brecha de acceso a TIC” (Redacción La Voz, 2017).

Pero esto no puede quedar así, la escuela sigue teniendo mucho trabajo y no debe abandonar su función de "pegamento" para poder acabar con la brecha digital por completo en todas sus dimensiones.

"En la medida que la sociedad y la cultura se siguen transformando como efecto de las tecnologías digitales, la función de los centros educativos en tanto instituciones formadoras capaces de desarrollar las habilidades necesarias para que las nuevas generaciones hagan un uso efectivo y reflexivo de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en su aprendizaje debiera aumentar y especializarse". (Aunión, 2017)


Referencias:

Wikipedia (2017). Brecha digital. Recuperado de: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Brecha_digital (Visitada el 12/05/17)

Rodríguez, E., & Farres, M. (2017). ¿Qué es la brecha digital? | COACHING TECNOLOGICO. Coaching-tecnologico.com. Recuperado de: http://www.coaching-tecnologico.com/que-es-la-brecha-digital/ (Visitada el 12/05/17)

Brecha digital - EcuRed. (2017). Ecured.cu. Recuperado de: https://www.ecured.cu/Brecha_digital (Visitada el 12/05/17)

Redacción La Voz. (2017). La escuela es clave para superar la brecha de género. Lavoz.com.ar. Recuperado de: http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/la-escuela-es-clave-para-superar-la-brecha-de-genero (Visitada el 12/05/17)

Aunión, J. (2017). Escuela en Latinoamérica compensa la brecha digital. Nanotice.blogspot.com.es. Recuperado de: http://nanotice.blogspot.com.es/2012/04/escuela-en-latinoamerica-compensa-la.html (Visitada el 12/05/17)

Pimienta, D. (2007). Brecha digital, brecha social, brecha paradigmática. Santo Domingo: Funredes. Recuperado de: http://www.funredes.org/mistica/castellano/ciberoteca/tematica/brecha_paradigmatica.doc (Visitada el 12/05/17)

Cabero, J. (2017). Reflexiones sobre la brecha digital y la educación. Universidad de Sevilla (USAL). Recuperado de: http://sid.usal.es/idocs/F8/FDO22178/reflexiones.pdf (Visitada el 12/05/17)

Castro, S. (2015). Una perspectiva social de las TIC y la brecha digital. Recuperado de: http://www.infotecarios.com/una-perspectiva-social-de-las-tic-y-la-brecha-digital/ (Visitada el 12/05/17)

Fernández, M. (2017). La brecha digital es ya una brecha escolar - Ecoaula.es. Ecoaula.eleconomista.es. Recuperado de: http://ecoaula.eleconomista.es/campus/noticias/8127308/02/17/La-brecha-digital-es-ya-una-brecha-escolar.html (Visitada el 12/05/17)

Comentarios

  • Raquel Barreiro

    Hola Sandra, considero muy interesante el tema que tratas, primero porque es un tema del que hemos hablado muchos/as en esta red de forma más transversal (con menor profundidad) y por otra parte porque realmente es un tema muy interesante e importante de abordar.

    De los dos tipos de brecha digital al los que tu aludes, el que se refiere a una diferente comprensión de las TIC`s es sobre el que más se ha profundizado, ¿pero realmente es el más importante?

    Ayer mismo comentaba en una entrada de Toni en la que hacía referencia a la brecha digital de acceso a las tecnologías, a mi parecer la más importante y crítica, que si no existe un acceso igualitario, nunca se podrá hacer un uso global, útil y exitoso con la tecnología.
    Añado además, como tu apuntas, la diferencia de clases (social) que también dentro de los países llamados "desarrollados" causan un problema de acceso a las nuevas tecnologías.