Phubbing

Hola a todos/as:

La entrada de hoy la voy a dedicar a este concepto: PHUBBING. ¿Sabéis de que se trata? Por el nombre igual no sabéis a que se refiere o simplemente lo habéis escuchado alguna vez sin darle importancia, pero deciros que seguramente cada uno de vosotros habéis sufrido al menos una vez phubbing.

El “phubbing” (término formado a partir de las palabras inglesas phone y snubbingconsiste en el acto de menospreciar a quien nos acompaña al prestar más atención al móvil u otros aparatos electrónicos que a su persona. Ha sido recientemente bautizado en EE.UU. y son muchas las plataformas virtuales que combaten activamente este descortés hábito. Sus argumentos aluden al protocolo más básico a la hora de sentarse a la mesa, que reprocha empezar a comer antes de que todos hayan sido servidos o coger comida del plato de otros comensales, y que por ende reprueba el acto de ignorar a quien tenemos al lado.

Los promotores de estas iniciativas “antiphubbing” aseguran que casi el 90 por ciento de los adolescentes prefieren el contacto vía texto que cara a cara y que los restaurantes experimentan 36 casos de “phubbing” en cada sesión de cena, y advierten de que este fenómeno puede acabar reduciendo las relaciones sociales al intercambio de mensajes virtuales.

Y os preguntaréis, ¿Por qué una entrada sobre esto?

Día a día, convivo con gente que es adicta al móvil u a otro aparato electrónico, se pasa la mitad del día pegado a los aparatos sin ver la propia realidad. Cuando hacemos una quedada de amigos, no hay comunicación, cada uno estamos pendientes de nuestro móvil sin mantener ningún tipo de contacto. 

En muchas ocasiones, decidí ir sin móvil (bien porque no me apetecía o bien porque lo dejaba cargando), y tuve que escuchar cosas como: ¿Estás loca? ¿Cómo puedes sin salir sin móvil a la calle? ¿No puedes cargarlo mientras estás en casa?

Pero ahora no voy tan allá. Hace sobre dos meses, mi padre decidió integrarse en el mundo de la tecnología. Se compró un móvil (sólo por wifi), se hizó facebook y se instaló whatsapp. ¡Qué deciros! Ahora, se pasa la mitad del día pegado a un teléfono móvil, muchas veces pasando de comunicarse con el resto de las personas por estar centrando su atención en el móvil.

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Al igual que pasamos de disfrutar de las noches de sobremesa charlando en familia, a estar callados frente al televisor, ahora estar reunidos mirando cada uno su pantalla es una nueva forma de relación social, que ha venido para quedarse. Así lo explica la socióloga experta en Social Media, Rosario Guillén. “Cuando los usos se extienden, empiezan a formar parte de nuestras costumbres. Por eso ya miramos el móvil aunque no haya notificaciones, aunque no vibre, aunque no suene, el simple gesto de mirarlo nos recuerda que ahí sigue y nos relaja”.

Todo esto supone, irónicamente, que vivimos menos nuestro presente, por la simple razón de que es difícil prestar atención a la vida real, cuando estamos tan pendientes de la digital. “Tenemos la atención dividida entre las personas físicas con las que estamos compartiendo un espacio y el mundo virtual, al que tenemos que atender con suma urgencia. Por ese motivo, es imposible presentar atención plena y disfrutar de ninguna de las dos cosas al completo”, lamenta Callao.

Por ello, deberíamos tomar conciencia de todo el tiempo que destinamos a nuestros móviles y aceptar que existe realmente un problema, generando hábitos de comportamiento saludable y sistemas de control y gestión del tiempo, para conseguir el objetivo.

Os propongo la siguiente cuestión: ¿Seriais capaces de estar un mes sin móvil? ¿Si? ¿No? ¿Por qué?

 

Webgrafía

Carpallo, S. (2016). Phubbing, una mala costumbre que se ha vuelto normal social. El País. Recuperado de: http://smoda.elpais.com/belleza/phubbing-una-mala-costumbre-se-ha-vuelto-norma-social/

Martínez, L. (2015). ¿Qué es el phubbing? Muy interesante. Recuperado de: http://www.muyinteresante.es/curiosidades/preguntas-respuestas/que-es-el-phubbing-951376998289

Comentarios

  • Raquel Barreiro

    Hola Paula! Es interesante el término que nos muestras, ya que creo que todos/as conocemos el fenómeno pero ninguno lo denominábamos como "phubbing".

    Es cierto que en esta era digital los teléfonos móviles son para muchas personas sus amigos más preciados, incluso en ocasiones el teléfono se relaciona con el éxito, ¿tener un Iphone es guay, no? Pues aún es mejor tener el último modelo. Además esto no queda aquí, como bien explicas en muchas ocasiones el móvil es un sustitutivo de la realidad tangible, es decir, mucha gente prefiere interactuar a través de su dispositivo que cara a cara.

    En numerosas ocasiones tomando algo en un bar me he encontrado con grandes grupos de adolescentes (y no tan adolescentes) ignorarse los unos a los otros mientras observaban embobados sus pantallas (seguramente utilizando sus redes sociales), algo que me ha resultado realmente incómodo. 

    En cuanto a la pregunta que planteas, sí, estoy convencida de que podría estar un mes sin utilizar el teléfono móvil. ¿Lo utilizo con frecuencia? Si, no voy a mentir, pero no lo considero una herramienta imprescindible en mi vida. De todas formas me sigue resultando útil en muchas ocasiones, tanto para estar en contacto con mi familia, con mis amigos o incluso para grupos de trabajo en clase, por lo que creo que volvemos al punto de siempre, lo importante es hacer un uso moderado y útil del mismo, y yo creo que en mayor o menos medida me ajusto a ello.

    Como última aportación irónica al tema:

    Phubbing, un nuevo término.

    Fuente: RisaSinMas (2003) 

  • Andrea Bermúdez

    Hola Paula, el concepto que destacas en tu publicación ya era para mí conocido debido a que unas semanas atrás, realicé un escrito bajo este mismo tema, que sin duda, es importante pararse a reflexionar sobre la gravedad que puede derivarse de esta mala práctica del uso o uso abusivo de los dispoitivos móviles, comparándolo con la adicción sel siglo XXI, según diversos estudios.

    Personalmente, opino que el hecho de menospreciar a las personas con las que estamos compartiendo espacio y tiempo, por prestar más atención al móvil me parece una gran falta de respeto, pero parece que es una situación que se ha normalizado hasta tal punto que parece que esté socialmente aceptada o permitida.

    Hace unos días estaba viendo un monólogo que trataba esta temática, relatando la situación de una cena entre dos amigos;el monologista se posicionaba a favor de usar el móvil y por lo tanto, no prestarle atención al compañero, justifandose: "estás compitiendo contra 4.000.000 de twiteros que están haciendo unos chistes buenísimos (...) para llamar mi atención tendrás que saltar con una moto por el aro en llamas". Realmente, esta situación, en tono de humor, refleja a la perfección la situación actual que acuñas en este blog bajo la denominación de phubbing.

    Respondiendo a la pregunta que planteas, y siendo franca, considero que no sería capaz de estar un mes entero sin usar el móvil. No considero que tenga una gran dependencia a él que me lleve al extremo de no poder salir de casa como planteabas sin llevarlo encima, pero considero que es una herramienta de comunicación imprescindible hoy en día y que prescindir de ello completamente, tampoco tendría por qué ser beneficioso.

  • Milagros

    Boas tardes Paula!!!!

    Realmente o que comentas é verdade é imposible ter hoxe en día unha comunicación cara a cara, ademais de que esas persoas non esteñan cada pouco co móbil ou incluso cada pouco con el. Isto fainos ver a gravidade que está a pasar coas novas tecnoloxías neste mundo, xa que non somos capaces de poder estar sen el mais de dúas horas como máximo. 

    Estou de acordo con Andrea de que é unha falta de respecto ignorar as persoas que temos ao lado ou coas que vamos quedar por atender a este aparato. Isto xa é algo moi común, cando non debería ser así, xa que as oportunidades que temos de quedar e poder compartir esas charlas con familiares e amigos e algo único e divertido, mais que escribir e deixar os dedos pegados a pantalla dun móbil, a cal a batería duraralle menos que se nos poñemos a falar, xa que as historias que saen delas son os mellores recordos que se poden levar.

    Sobre a presgunta que formulas, un día non podería pasar sen móbil, xa que nel teño as miñas cousas privadas e incluso o utilizo para casi todo. Sen embargo sí que aguanto moitas horas ou parte do día sin el, xa que o teño feito sen problema.

  • Ainhoa

    Buenas noches Paula!
    Al igual que nuestra compañera Raquel creo que el hecho o la situación de alguien que está "hablando" contigo y hace más caso al móvil que a ti, la hemos vivido todos o la gran mayoría, aunque sí es cierto que yo, personalmente, y me parece que la mayoría, no conocia el término técnico .

    Yo parto de la base de que al igual que tu indicas a lo largo de la entrada, es una descortesía, pero yo ante todo lo considero una falta de respeto. Y creo que la mayoría de personas que lo llevan a cabo, les pasaría también con otros aspectos que no fueran el móvil. Una persona que te respeta, y tiene un mínimo de educación y saber estar, por lo menos te escucha y "hace" que presta atención. ¡qué mínimo! Por ello considero que se trata de un problema ligado también a la carencia o crisis de determinados valores.

    A la siguiente cuestión que planteas, particularmente no creo que me supusiera ningún problema dejar el móvil durante un mes de ser necesario. Ahora bien, el caso es que teniendo en cuenta que el uso que hago del teléfono móvil, no repercute negativamente en ningún ámbito de mi vida, no veo motivo suficiente para tener que prescindir de él un mes.

  • Nerea Patiño Fontenla

    Hola Paula. Al igual que nuestras compañeras, yo también reconozco el concepto, si bien, no le asignaba el término que nos aportas. 

    En nuestro día a día, es muy común observar cada vez a más personas que se vuelven dependientes de las nuevas herramientas tecnológicas, como puede ser el teléfono móvil. Esto, tal y como podemos observar en la vida diaria en casi cualquier espacio al que acudamos, genera diversas situaciones y efectos que pueden ser negativos en las relaciones interpersonales, puesto que como se observa en tu caso, se puede dar una falta de interacción personal cara a cara con los seres que tenemos a nuestro alrededor. Algunos autores, consideran que "la tecnología ha hecho que las personas lleven a cabo los procesos comunicativos utilizando herramientas tecnológicas como lo son las redes sociales y el telé- fono celular, y han dejado a un lado la forma tradicional de comunicarse; han sustituido las relaciones interpersonales por relaciones virtuales" (Nieves, 2014, p.178).

    Sin duda, esta es una de las desventajas que nos pueden proporcionar las nuevas herramientas tecnológicas, mas con todo, no considero que debamos dejar de utilizarlas, sino que debemos educarnos en su uso, para evitar posibles consecuencias negativas. Con ello no pretendo indicar que las nuevas tecnologías no deban estar presentes en nuestro día a día, porque las considero necesarias, si bien, pienso que debemos hacer un uso racional de las mismas y como indica nuestra compañera Ainhoa, considero que debemos tener unos modales a la hora de comportarnos con las personas que tenemos a nuestro lado, aunque a veces parezca tarde para modificar ciertas adicciones. 

    Respecto a la cuestión que nos planteas, considero que sí sería capaz de vivir un mes sin teléfono móvil, mas como indica Ainhoa, considero que en mi caso no sería necesario, puesto que en la actualidad, el uso del mismo, no repercute de manera negativa en mis relaciones personales. Además, el móvil nos dota de múltiples ventajas en muchos momentos de nuestras vidas, no siendo imprescible, pero si siendo realmente importante su uso en determinadas situaciones. 

    Y esto, ¿Cómo lo trasladamos a la esfera educativa? En mi opinión, debemos enseñar a nuestros hijos, discentes, familiares, amigos, etc. a hacer un uso educativo de los mismos y a hacerles conscientes de la necesidad de hacer un uso racional de las nuevas herramientas tecnológicas, para prevenir futuras consecuencias negativas.

    Referencias bibliográficas:

    Nieves, I. M. D.(2014). NOMOFOBIA Y PHUBBING. Tecnología y su impacto en el entorno social.Revista APEC, vol.30, pp. 176-188. APEC: Puerto Rico. 

  • Aino

    Hola Paula! Me encanta el tema que has elegido ya que es algo que me fastidia mucho hoy en día. En cuanto a las preguntas que haces, no sería capaz de estar sin teléfono móvil por tres razones importantes, la primera, porque sin él no me podría comunicar con mi hermano para saber dónde está, si tengo que ir a por él o si necesita alguna otra cosa, es decir, depende de mí y tengo que estar disponible para él. Otra razón importante es que gracias al teléfono puedo comunicarme con las personas importantes de mi vida que no puedo ver tanto como me gustaría. La última razón es porque trabajo y si necesitan llamarme o algo tengo que estar disponible para ellos. Pero todo esto no implica que si quedo con alguna persona tenga que estar pendiente del móvil y no de ella que está conmigo físicamente.

    En cuanto al tema del que hablas,ir por la calle y mirar para una terraza y ver a una pareja o a un grupo de amigas y que todos estén mirando para el teléfono es algo que genera en mí sensaciones negativas. De verdad prefieres estar mirando el móvil, viendo fotos de gente que prefiere mostrar lo que está haciendo en vez de vivirlo, y tu estar viendo lo que ellos hacen en vez de estar viviendo tu propia vida? Desde luego que yo no. 

    Pero lo peor es lo que dice la socióloga Rosario Guillén, ya que si es algo que se va a extender, nose que va a ser de las relaciones sociales cara a cara de las personas. Cuando veamos a una persona a la cara, en vez de por foto, que nos vamos a asustar?

    Sí, la educación es la clave de todo, pero habría que actuar lo antes posible, antes de que a las personas les quede cara de pantallas y sólo sepan escribir en vez de hablar.