E-BOOK

Por IriaPG Comentarios (6)

Cuando empecé primero de primaria, algunos de mis compañeros ya sabían leer. Por lo contrario, yo no me sabía si quiera todas las letras. Aquel curso fue difícil para mí pues el maestro seguía una metodología de aprendizaje que no permitía adaptaciones y por tanto pronto me quedé atrás con respecto a la clase.

Leer como todos sabemos es algo esencial, con lo cual el no hacerlo correctamente pronto afectó a las demás áreas de aprendizaje. Además los continuos reproches del profesor poco ayudaban pues creaban en mí vergüenza pero no me daban las herramientas necesarias para mejorar.

Mis padres no sabían que hacer, practicaban mucho conmigo en casa pero en cada reunión con el tutor el resultado era el mismo “Iria está nas berzas”. No había progreso.

Con la promesa de seguir practicando, aquel año aprobé todas las asignaturas a pesar de no llegar a los mínimos que se me exigían. Para mí el verano suponía olvidarme del suplicio de las clases y de las prácticas diarias de lectura, por tanto cuando mi prima llegó del “colegio de mayores” (la universidad) con un regalo para mí, lo último que me imaginé es que aquello fuera un libro. Encima se trataba de un libro que me pareció enorme por aquel entonces (256 páginas), con tapas duras, sin dibujos y con una letra demasiado pequeña.

Mi prima me prometió que si me acababa el libro antes de que finalizase el verano, me llevaría al cine a ver la película basada en él. A pesar de que el cine me encantaba, me parecía imposible leerme todo aquello en tan solo unos meses y finalmente mi madre decidió obligarme a leer una hoja por día.

Pronto una hoja no fue suficiente, ni dos, ni tres… Los capítulos se hacían cada día más cortos y en tan solo un mes acabé mi primer libro. Por supuesto me llevaron al cine y disfruté mucho de la película, pero el cine ya no era lo mismo. Ahora había descubierto una nueva manera de vivir las historias y las disfrutaba mucho más.

En menos llené mi primera estantería de libros. Aprovechaba cualquiera ocasión para conseguir un ejemplar nuevo y como mis padres consideraban que aquella afición era muy buena, no me ponían impedimento alguno.

Con los años mis gustos por la lectura cambiaron y me abrí a nuevos géneros con lo cual el número de posibilidades era aun mayor y por tanto el número de nuevas adquisiciones también lo era. Llené todas las estanterías de casa, incluso compraron algunas nuevas, pero fue inevitable tener que empezar a almacenar mis libros en cajas y subirlos al trastero. Aquello era algo que detestaba pues de vez en cuando me gustaba volver a mis viejas lecturas y el tenerlas en cajas lo complicaba.

Viendo todo aquel panorama, mis padres decidieron buscar una solución y en mi 16º cumpleaños me entregaron un paquete rectangular que yo, en un principio, creí que era un nuevo libro. Cuando lo abrí no tenía ni idea de que era aquel artilugio, debo decir que mi interés por las tecnologías siempre ha sido nulo.

Necesité algunas explicaciones para saber que aquello era un e-book y cuál era su utilidad. En aquel momento me sentí contrariada pues por un lado, me encantaban los libros de papel y todo lo que me transmitían; pero por otro, aquel dispositivo era la solución a todos mis problemas de almacenaje. Además el coste de mi afición sería mucho menor y podría llevarme mis obras favoritas en el bolso a todos lados.

Observando tantas ventajas, decidí darle una oportunidad. Su simplicidad hacía muy fácil su uso y pronto se convirtió para mí un indispensable, pero aun así echaba d menos las sensaciones que me transmitía el libro de papel. Extrañaba recorrer las librerías en busca de una obra que llevarme a casa, el olor de los libros nuevos, el tacto de sus hojas… Es por ello que decidí seguir aumentando mi colección, pero esta vez solo con las obras que realmente me marcaban y que me parecía importante tener en mi colección personal.

Os preguntareis porqué estoy contándoos todo esto ¿No? Pues bien, necesitaba que entendierais lo importante que ha sido para mí la lectura y por tanto los libros. Las nuevas tecnologías se han abierto paso también en este tipo de materiales y su uso se ha ido generalizando en los últimos tiempos. Esto ha provocado una gran discusión sobre que formato es el más adecuado para disfrutar de la lectura, y yo aquí os he expuesto mi caso. Para mí, siendo yo una persona a la que no le gustan mucho las tecnologías, el e-book ha supuesto una solución a mis problemas, pero no reemplazará nunca por completo al libro de papel pues las sensaciones que este me logra transmitir para mí son únicas y las disfruto demasiado como para renunciar a ellas.

 

¿Y vosotros que pensáis al respecto?¿E-book o libro de papel?

 

 

Os dejo aquí varios artículos que os pueden servir para indagar un poco más sobre el tema:

Alonso Arévalo, J. y A. Cordón, J. (2010). El libro electrónico en el ecosistema de información. Ciencias de la Información, vol.41 ( nº2 ), extraído el 22 de mayo de 2017 de  http://eprints.rclis.org/14891/1/Libro_electronico_%28Ciencais_de_la_Informaci%C3%B3n%29.pdf

Gama Ramírez, M. (2002). El libro electrónico: del papel a la pantalla. Biblioteca universitaria, vol.5 (nº1), extraído el 22 de mayo de 2017 de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28550104

Moleon, Marlen (26 de marzo de 2012). 10 ventajas y desventajas de los libros electrócicos (ebooks). Extraído el 22 de mayo de 2017 de http://eriginalbooks.net/2012/03/26/10-ventajas-y-10-desventajas-de-los-libros-electronicos-ebooks/

 

 

También os dejo un breve video sobre las ventajas e inconvenientes de los libros electrónicos con respecto a los impresos:

 

 

 

Comentarios

  • Ángela Brenlla

    ¡Buenas Iria!

    Me encanta que hayas hablado de este tema pues varias veces he entablado esta conversación con amigos y familiares. En mi casa siempre se ha leído, tenemos numerosos estantes llenos de libros de toda clase de género, e incluso mi habitación está repleta de diccionarios, cuentos de cuando era pequeña, libros que nos mandaban comprar en el colegio como lectura obligatoria...

    La primera vez que vi un e-book fue cuando iba en 4º de la ESO, pero no le presté demasiada atención, pues yo seguía comprando los libros o cogiéndolos prestados de la biblioteca del colegio. Pero en 2º de bachiller me decidí a comprar uno; y, para serte sincera, es la mejor inversión que hice.

    Por 70€ consigues un ebook bueno, de calidad, con memoria suficiente de almacenaje, y como persona devora libros que soy, no podría estar más contenta. Cuando hicimos en clase de tecnología los juicios sobre Alexandra y Snowden, surgió el debate de si es lícito o no tener uno, comparándolo así con el descargarse películas de internet.

    En mi caso, cada libro en formato ebook lo descargo de una página gratuita, aún sabiendo que puedo pagar por ellos y ser más legal; pero, si lo pienso bien, de ser así no leería ni la mitad de lo que leo ahora. Entonces, si muchas veces lo que se pretende es crear un hábito de lectura y que la sociedad en general lea más, ¿donde está lo bueno y lo malo de hacerlo de manera gratuita gracias a estas plataformas y conseguir así esa cultura, o tener que pagar por ellos lo que nos echaría para atrás?

    En definitiva, estoy 100% a favor de los ebooks por las ventajas que ofrece, pero claro está que no hay como tener en formato papel tus libros favoritos para ojear cada una de sus páginas.

  • Ainhoa

    Buenas noches Iría!

    Particularmente, siempre he sido de leer novelas, bueno, más bien de devorarlos, ya que si el tema me gusta, me termino una trilogía en un fin de semana.

    Y en mi caso concreto, el e-book me ha venido bien para momentos determinados. Verás, yo sufro de astigmatismo y vista cansada, lo que tras unas horas leyendo me afecta y veo como las letras d vuelven borrosas, teniendo que hacer un gran esfuerzo para continuar mi lectura. Ante esta situación mi amiga, una loca del e-book (este parece una prolongación de su brazo), me recomendó que me hiciera con uno, ya que este me permitiría aumentar el tamaño de las letras, de forma que pudiera centrar la vista con más atención y menos esfuerzo, ya Afortunadamente tenía razón. Por eso admito que el uso del e-book en esos momentos me ha beneficiado enormemente.

    Aunque eso si, yo como romántica empedernida me declaró fan de los libros en formato papel. No hay nada como un libro antiguo, con olor a historias que contar, de esos que te da miedo tocar por si se deshace entre tus manos. Sin ir la lejos, el mes pasado me he hecho con un ejemplar auténtico del año 43 del libro "Mi Lucha", de Adolf Hitler. Fue un libro prohibido hasta hace escasos 3 años y todavía no se ha vuelto a comercializar en editoriales españolas desde el 45 cuando fue prohibido. Y tenerlo entre mis manos después de lo que me costó encontrarlo, es algo que no cambió ni por todos los e-books del mundo, pero eso no quita la utilidad que tienen y la cantidad de posibilidades y beneficios que ofrecen.

    Ya que tal y como afirma Franz (2010) en una entrevista a El país: "¿Usted cree que la imprenta inventó a los escritores del siglo 15? No. Esos escritores propiciaron la imprenta. Ahora igual. Las formas de lectura y escritura de todo el siglo 20 han permitido la invención de Internet."
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    Neuman, A. (2010). Opiniones póstumas sobre el E-book. El país. Disponible en: http://elpais.com/diario/2010/06/19/babelia/1276906333_850215.html

  • Nerea Patiño Fontenla

    Hola Iria. Tu aportación me parece sumamente interesante, a la vez que me aporta conocimientos sobre no sólo una situación tuya particular, sino los aportes de nuestras compañeras de Pedagogía. Me parece realmente interesante que entre todas me pudieseis aproximar a nuevas formas de percibir la lectura de libros, así como vuestros pensamientos llenos de pros y contras de los mismos, puesto que mis conocimientos sobre la herramientas tecnológica E-book me es en la práctica desconocida, aunque lo reconozca a siemple vista nunca he empleado uno. De hecho, he de indicar que mi interés por la lectura se ha empezado a desarrollar desde hace bien poco, ya que hasta hace relativamente poco, no encontraba interés ni motivación en los mismos. 

    Gracias a vuestra aportación, puede conocer perspectivas diferentes e incluso dadas las potencialidades que indicáis que ofrecen, me podría plantear iniciarme en el uso del E-book. 

    Y esto, ¿Cómo trasladarlo al ámbito educativo? Pues bien, como indica nuestra compañera Ángela, puede ser realmente interesante como variante a la compra de libros manuales, ya que es mucho más económico y genera menor gasto energético; por ello, podríamos educar en su uso desde los contextos educativos formale o no formales. Aunque, siempre debemos tener en cuenta que no podremos acceder a algunos recursos manuales que no se publican de manera digital, tal y como indica Ainhoa. Entonces, pienso que debemos tener en cuenta que es lo que realmente queremos que nos aporten, así como tener presentes los aspectos positivos y negativos que nos puedan aportar.

    Finalmente, quería indicar que pueden ser interesantes para personas con problemas de visión o con otro tipo de necesidades más significativas o profundas, puesto que existen numerosas estrategias tecnológicas innovadoras que pueden facilitar su uso para la lectura de textos digitales. 

  • Sofía Varela Munín

    Hola Iria

    Yo también tengo esa visión sentimental de los libros de papel. Y digo "sentimental" porque no tengo ni idea de como el cambio de formato afecta a la lectura. Pero puedo afirmar que existe una diferencia clara entre un e-book y un libro. Cuando tienes delante un libro unicamente estás tú y él. Admito que, como persona que tiene un e-book, he dejado a un lado algunos títulos porque la primera página no me gustaba y era tan sencillo como empezar otro. Un cambio rápido y fácil. 

    Quiero apuntar algo que para mí es importante y quiero  dejar claro que no busco la generalización de esta idea. Con el e-book he aprendido que no acepto todo. Esa visión tan romántica que tenía hacia el papel me ha llevado a leer auténtica basura. He consumido horas leyendo algo que no me estaba gustando pero tenía que terminarlo. Por lo tanto, puedo decir que el e-book ha conseguido que reflexione sobre algo tan fácil y obvio que no entiendo cómo no se me ocurrió antes. 

    Por otra parte, a pesar de que prefiero el libro antes que el e-book, si me hubieran ofrecido la posibilidad de llevar todos mis libros de primaria, secundaria y bachillerato en un formato así, habría gritado de alegría. Ahora me dan la opción de descargarme un montón de apuntes y llevarlos conmigo sin necesidad de romperme la espalda. No es un cambio demasiado significativo a nivel educativo, pero como tú dices, es una cuestión de espacio. Por eso no me niego a ninguna opción. Mis preguntas serían: Cuándo uno y cuándo el otro? Podemos criticar a alguien que prefiere tener una biblioteca entera en su mesilla antes que tener 50 estanterías llenas? 

    Creo que, si nos limitamos a reflexionar a este nivel, no existe una verdad absoluta.

  • Aino

    Hola Iria! Gracias por abrirte de esa manera. La historia me ha cautivado desde el principio hasta el final. Al igual que tú, no muestro demasiado interés por las tecnologías, pero la verdad que en tu caso han sido una gran solución al problema que tenías de almacenar libros, que al final ibas a convertir tu casa en una biblioteca (risas). Está claro que hoy en día la tecnología es la que domina en todos los ámbitos, pero no por ello el resto de cosas tienen que dejar de existir, así que si no entendí mal, tu idea de solo comprar los libros que realmente son importantes para ti y el resto tenerlos en el E-Book me parece perfecta.

    Como yo tampoco sé mucho del E-Book, he consultado la página que has dejado de las 10ventajas y desventajas de los libros electrónicos, y la verdad es que sí que muestran muchas ventajas como que no ocupen espacio, que sean más baratos que un libro y que estén al alcance de un clic, aunque me quedo con la fácil consulta que ofrecen, al poner la palabra que quieras encontrar y sólo haya que darle a buscar, eso es lo único que le falta al libro de papel.

    Por otro lado, también miré las desventajas, y el hecho de que para comprarlos se necesite conexión a internet, tiene sentido, pero es un incordio, ya que si por algún casual te quedas sin cobertura un largo periodo de tiempo y necesitas comprar un libro porque se te ha antojado leerlo que pasa? Igual los diseñadores deberían mirar eso y tener un almacenamiento de algunos libros que no necesiten conexión a internet, o que te dejen comprarlo sin acceso a internet y tan pronto lo tengas pues que te lo facturen. A esto le sumo la desventaja de que requieran un aprendizaje inicial, ya que para leer un libro de papel no lo necesitas, en cambio para esto sí, lo que quita del mercado o del disfrute de su material a todas aquellas personas ajenas a las nuevas tecnologías como mucha de la gente mayor que no tiene contacto con ellas y por el contrario son los que más tiempo para leer tienen al estar jubilados.

    Por último, lo que menos me gusta del E-Book es que cansa más la vista. Yo soy miope, y es un poco incordio la verdad, y el hecho de estar mucho tiempo delante de una pantalla me afecta mucho a los ojos e incluso me tiene aumentado la miopía, ya que en una época en la que por motivos escolares tenía que estar delante de un ordenador día sí y día también lo noté muchísimo. Yo ya no tengo remedio, pero espero que el resto de la humanidad se vaya concienciando de que todos vamos a acabar miopes o algo peor por pasar tanto tiempo delante de una pantalla, ya sean la de un ordenador o la de un Smartphone.

    A modo de conclusión, decir que esto es como todo. Por un lado ofrece muchas ventajas y por otro muchas desventajas, lo que hay que conseguir es un equilibrio entre ambos bandos, y lo que tú has hecho me parece una opción que se posiciona en el medio. 

  • IriaPG

    Para empezar, muchas gracias a las cinco por vuestros comentarios pues constituyen para mi un importante feedback con el que aprendo mucho.

    Además, me gustaría comentar dos cuestiones: Por una parte, Sofía, yo creo que mi respuesta a tus preguntas sería que cada cual valore y haga lo que crea conveniente. Yo expuse mi caso personal pero para nada creo que esto deba ser lo que todo el mundo haga, simplemente creo que a mi me funciona y por tanto está bien para mi. Por otra, cuando hablas de los libros de clase, te doy toda la razón. A mi me duele la espalda de pensar en todo lo que cargaba en primaria y secundaria, por tanto creo que de haber tenido la opción sin duda hubiera optado por un ligero e-book.

    En cuando a tu comentario, Aino, debo decirte que leer en un libro en papel o en un libro electrónico, al fin y al cabo, es exactamente lo mismo porque el e-book utiliza la tinta electrónica que no provoca oscilaciones en la pantalla y no modifica la lectura con respecto al papel.  El e-book, además, tiene la ventaja de que podemos modificar el tamaño de la letra y puede ser incluso más cómodo que el libro tradicional. Por tanto, para miopes como nosotras (si, yo tambien soy miope y además tengo astigmatismo), el e-book puede resultar una opción muy buena. Otra cuestión es que debemos de evitar que las pantallas reflejen (bien comprandolas ya adaptadas o bien recibiendo luz lateral) y que procurar leer con la luz adecuada (a poder ser natural).

    Una vez más, gracias a todas por vuestros comentarios!