Construcción colaborativa del conocimiento + Ubuntu

Buenas chicxs.

Esta vez me gustaría escribiros acerca de una cuestión que atañe a nuestra sociedad actualmente: ¿Es necesario repensar la pedagogía en la era digital? Mi respuesta es sí.

Actualmente nos encontramos ante una cultura del conocimiento que ha sido impulsada por el desarrollo tecnológico que se ha producido en los últimos años y el auge de las redes sociales. Es indudable que este hecho ha propiciado un cambio de paradigma en los últimos años, un cambio que no podemos obviar.

Hasta hace poco más de una década nuestra sociedad vivía en base al “conocimiento para unos pocos”, esto implicaba que la información llegaba a una parte de la sociedad, a unos cuantos, digamos “privilegiados”. Como bien dice la conocida frase, “la información es poder”, y así era como actuaban quienes la poseían, ejerciendo sus privilegios sobre el resto.

El desarrollo de las tecnologías de la información y de la comunicación ha jugado en nuestra sociedad actual un papel similar al de la llegada de la imprenta en su momento: el acercamiento del conocimiento a toda la sociedad. Es decir, hemos pasado a convivir con el concepto de “cultura libre”, el cual se ve perfectamente reflejado en organizaciones como Creative Commons, creadoras de licencias de derechos de autor libres para obras culturales, científicas y educativas.

En definitiva, como todos sabemos, la información y la creación de conocimiento son mucho más accesibles desde que el uso de las TIC's ha ampliado sus fronteras. ¿Que implica esto? Implica que todos tenemos un volumen de información muy extenso que debemos gestionar de alguna forma, es decir, debemos tratar de hacer de esta información algo fructífero y útil para nuestras vidas, debemos convertirla en conocimiento. Y aquí se nos presenta el primer problema: las personas debemos ser capaces de analizar información, de seleccionarla, organizarla y asimilarla. Nos encontramos con la realidad de que la información por sí sola ya no es poder, sino que nosotras debemos convertirla en poder, haciendo de ella conocimiento. Y, a su vez, haciendo del conocimiento el arma más poderosa. Lo cierto es que ésta no es una tarea sencilla, sino que requiere de una gran formación en diversas competencias útiles para nuestra vida cotidiana, las cuales nos permitirán filtrar información y seleccionar la más propicia para construír nuestro conocimiento. Un buen ejemplo de la puesta en práctica de estas competencias lo encontramos en los medios de comunicación, como son la prensa o la televisión: gracias a estas habilidades podemos evitar que los intereses de otros influyan a la hora de enriquecernos.

No debemos olvidar que la información que obtenemos de las tecnologías de la educación se convierte en conocimiento mediante una construcción colaborativa en red, es decir, incluye la aportación de millones de personas. Nuestra sociedad actual exige educar en esta realidad para que se pueda producir un correcto desarrollo de la misma. Es decir, desde la pedagogía se debe considerar el tratamiento de la construcción coaborativa del conocimiento, lo cual también implica integrarla en las aulas. Lo que ésta pretende es aumentar el conocimiento colectivo, independientemente de que todos los miembros del equipo aprendan o no todos los contenidos. De esta forma podemos encontrar un grupo donde cada miembro sea un “experto” en un tema diferente al de los demás. No debemos olvidar que la colaboración supone una interacción en la cual los individuos son responsables de sus acciones, respetando las capacidads y contribuciones de los demás y tratando aprender de ellas. Esta visión entiende que el crecimiento de un miembro del equipo nos hace crecer a todos y que cada uno cumple su rol imprescindible en ese crecimiento.

Realmente esta ha sido una pequeña reflexión personal sobre un tema que hemos reflexionado en repetidas ocasiones. A mayores, me gustaría hablaros sobre un concepto que he conocido investigando un poco sobre el asunto: “ubuntu”. Este es un concepto africano, una regla ética que se centra en la lealtad de las personas y las relaciones que se producen entre estas. Su significado inicial, literalmente, es: “una persona es una persona a causa de los demás”. Su definición más adecuada, en palabras de Desmond Tutú, es: “Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está seguro de sí mismo, ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos.”

De este concepto recibe nombre la educación ubuntu, basada en la construcción colaborativa del conocimiento. Además, existe un sistema operativo que se distribuye como software libre que recibe este nombre.

Os dejo algunos blogs y webs que he consultado para informarme acerca de esta temática.

EducayCrea.com. (2017). Habilidades personales para el buen uso de la información. [en línea] Disponible en: http://www.educaycrea.com/2012/05/habilidades-personales-para-el-buen-uso-de-la-informacion/ [Consultado el 23 de mayo de 2017].

Actualidad Pedagógica. (2017). Clase Ubuntu: La construcción colaborativa de conocimiento en la escuela. [en línea] Disponible en: http://actualidadpedagogica.com/clase-ubuntu-la-construccion-colaborativa-de-conocimiento-en-la-escuela/ [Consultado el 23 de mayo de 2017].