Aprendizaje colaborativo y cooperativo.

Por Sara Senande

Buenas!

Debido a que en las últimas clases hemos hablado bastante de la construcción colaborativa del conocimiento, se me ha venido a la mente el famoso aprendizaje cooperativo que en otras ocasiones hemos tratado. Así que he decidido rememorar las diferencias que existen entre estas dos perspectivas de trabajo en equipo. En la mayoría de las ocasiones ambos conceptos son tratados como sinónimos, ya que presentan principios en común y aspectos similares referidos al trabajo en grupo. Esto también se debe a que los docentes están más acostumbrados al modelo de aprendizaje cooperativo que al colaborativo, debido a la tradicional perspectiva pedagógica que tienen arraigada. Quien emplea estos términos indistintamente está cometiendo un error.

Según Jhonson & Jhonson (1999), el aprendizaje cooperativo consiste en que un grupo de personas trabaje conjuntamente, de forma distribuida, para conseguir una meta. En él se emplean grupos reducidos en los que los participantes trabajan juntos para maximizar su propio aprendizaje y el de los demás.

Por otra parte, el aprendizaje colaborativo se fundamenta principalmente en la unión de esfuerzos que realizan los participantes y en la comunicación que se genera del intercambio de información, donde cada integrante aporta conocimientos, experiencias, y modos de aprender. En este tipo de aprendizaje se da una influencia recíproca entre los integrantes de un equipo, los cuales se sienten mutuamente comprometidos con el aprendizaje de los demás.

Ambos tipos de aprendizaje tienen en común varios principios didácticos que los convierten en afines, como son el trabajo en equipo, la solidaridad entre los miembros y el compromiso de los mismos.

Sin embargo, las diferencias entre ellos son bastante claras.

Para comenzar a trabajar desde una perspectiva cooperativa, el profesor plantea un caso problemático; divide las tareas a realizar y asigna una a cada alumno o miembro del grupo; es decir, cada alumno tiene la responsabilidad de encargarse de solucionar una parte concreta de la situación planteada. Una vez que cada alumno realiza su tarea, la pone en común con el resto del grupo. Para que la situación problemática planteada se resuelva con éxito, todos los participantes deben aprender los objetivos que les corresponden. Este modo de trabajar parte de una construcción conjunta, donde existe una sucesión de apoyos recíprocos entre el docente y los miembros del grupo. El trabajo cooperativo está bastante enfocado a las actividades y tareas que se pretenden realizar.

    En el caso del aprendizaje colaborativo, las tareas no están divididas, sino que se entrelazan mediante interacciones e interdependencia. El conocimiento a partir del cual se comienza a trabajar no está pautado por el docente, sino que se inicia a raíz de problemas auténticos que motivan a los participantes. Ellos son los encargados de organizar y coordinar la estructura y el desarrollo de las actividades. Por lo tanto, los alumnos son interdependientes y solidarios entre ellos, muestran un gran interés a la hora de conocer y compartir la información que cada uno posee, pesar de que cuentan con una mayor autonomía. En el caso de estar perspectiva colaborativa, el logro de la meta común depende del aporte colectivo y no de los objetivos individuales, ya que los miembros trabajan en conjunto y no mediante una división de tareas. Esta forma de trabajar en equipo parte de la comunicación y la negociación entre iguales. La construcción del conocimiento es el resultado de una suma de esfuerzos, talentos y habilidades. El aprendizaje colaborativo no se centra solamente en las actividades, sino que lo hace en el proceso conjunto.

    Realmente, más que una técnica, el aprendizaje colaborativo es considerado una filosofía de interacción y una forma de trabajo que compromete tanto el desarrollo de conocimientos y habilidades individuales como el desarrollo de una actitud positiva de interdependencia.

 

Referencias Bibliográficas.

Peña, K., Pérez, M. and Rondón, E. (2010). Redes Sociales en Internet: reflexiones sobre sus posibilidades para el aprendizaje cooperativo y colaborativo. Revista de Teoría y Didáctica de las Ciencias Sociales, [en línea] 16, pp.187-193. Disponible en: http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/33627/1/articulo9.pdf