Las cadenas de la tecnología

Todos conocemos la historia de “El elefante encadenado”, de esta historia podemos sacar la moraleja de que cuando vivimos acostumbrados a una forma de vida creemos que no seríamos capaces de hacer las cosas de otra forma.
Trasladando esta temática a la tecnología se crea la temática de la dependencia hacia la misma.
En la actualidad podría decirse que los niños aprenden antes a utilizar un móvil que a decir sus primeras palabras.
Vivimos en la era de tecnología, la cual utilizamos para todo y en todo momento, desde que nos despertamos, hasta que nos acostamos, e incluso mientras dormimos, ordenadores, tablets, coches inteligentes, teléfonos inteligentes, televisores inteligentes,…
La pregunta que siempre se hace en relación con este tema es… Tienes tú dependencia a la tecnología, yo considero que soy totalmente dependiente. No sería capaz de estar un día sin utilizar el móvil.
El desarrollo de las nuevas TIC’s ha creado una nueva forma de dependencia, la Dependencia tecnológica. Son tres los principales distribuidores de nuevas tecnologías (Japón Estados unidos y Unión Europea). En estos lugares son creadas diversas tecnologías según las necesidades y requerimientos de su población. En cambio, estas tecnologías son llevadas a otros lugares que no están capitalizados, lo que provoca que sus habitantes quieran adquirirlas sin contar con los conocimientos básicos para poder utilizarlas. Este aumento en solo 20 años de las nuevas tecnologías para todas las acciones cotidianas provoca que, incluso las personas que no tienen los conocimientos adecuados para utilizarlas, deban comprarlas e incluso aprender a usarlas.
No es de extrañar que, si la tecnología se encuentra en todas nuestras actividades cotidianas, también nos la podamos encontrar en los centros educativos. Actualmente se llevan a cabo muchas acciones para utilizar la tecnología, no solo como actividad de ocio, sino también como un medio de aprendizaje educativo.
A pesar de los muchos intentos de incorporar la tecnología en los centros educativos, aún no se ha logrado conseguir la misma dependencia que existe del uso de las tecnologías para el ocio como para el aprendizaje.
En mi opinión, aunque se piense que la dependencia a la tecnología es algo malo, considero que, excepto en casos muy extremos, no siempre tiene que ser mala. Las tecnologías son creadas para hacernos la vida más fácil, pero para que puedan ser mucho más eficaces, es necesario que sean utilizadas junto con otros medios tradicionales, que no deberían ser sustituidos del todo.

Webgrafía
Rodriguez, M. (2011). Dependencia y nuevas tecnologías. Recuperado de: http://www.biblioteca.unlpam.edu.ar/pubpdf/huellas/v15a18rodriguez.pdf

Comentarios

  • Noelia Casal

    Ola Sheila. Eu tamén me considero adicta ao teléfono móvil (xa que aínda que non o vaia a usar ás veces sorpréndome desbloqueandoo e volvendoo a bloquear seguidamente, sen ningún tipo de porqué). Isto, sen ningún tipo de dúbida, supón un problema. Pero ese problema non é da tecnoloxía, é meu. As TICs, como ben dis, son un medio, unha ferramenta; o uso que nós facemos delas é o que as cataloga con prexuízos. Como ben dis, este tipo de ferramentas non deberían substituír os medios tradicionales pero tampouco creo que o seu uso deba relegarse unicamente como un complemento, o que é bastante habitual. Considero que se debe ir máis alá e utilizar este tipo de aparellos dando importancia a todos os beneficios que aportan indo máis alá de ser un mero complemento ao tradicional.