El elefante encadenado

Buenos días.

Muchas veces sentimos que no somos capaces de conseguir nuestra meta, en ocasiones porque nos ponen la etiqueta de que no vamos a poder y a veces porque nos las ponemos nosotros mismos con frases como “No soy capaz”, “no voy a poder”, “es imposible”, logrando así autoafirmarnos y conseguir darnos por vencidos sin haberlo intentado una primera vez o incluso otra vez más.

Un aspecto que realmente llamó mi atención de esta breve historia, ya sea por su certeza o porque realmente esta situación cualquiera la ha vivido cientos de veces es:

“Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de  estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que «no podemos» hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré. “

Tanto el vídeo en general, como este párrafo nos explica con claridad porqué actuamos cómo actuamos y cómo podemos cambiarlo. Desde pequeños, todo nuestro entorno nos envía mensajes implícitos al igual que el elefante de la historia, todos llevamos inconscientemente las cadenas de límites psicológicos que nos marcaron y que deterioraron nuestra autoestima y confianza en nuestras posibilidades. En la crianza, el “NO” continuo es demoledor para las alas y ganas de descubrir y experimentar el mundo de un niño.

Después de toda esta reflexión, siempre llega la pregunta: ¿Por qúe sucede esto?

Mi respuesta personal:

Porque ese día en el que no lo conseguimos grabamos en nuestra mente que no pudimos, nos quedamos con el fracaso, con que ya no será posible, cuando en realidad, quizá si lo volvemos a intentar, sí lo podamos conseguir porque las circunstancias cambian.

 

Bucay, J. (2015). El elefante encadenado. Recuperado de:

 Ortega Otero, M., Kendzierski, M y Aranda Rubio, M.E. (2015). Intervención Conductual en un Caso de Bajo Estado de Ánimo. Revista de Psicoterapia, 26 (102), 175-188.