El mundo digital

Siempre hablamos de tecnología como algo de especial y miraculoso. Nadie nos ha dicho que al final cualquier cosa que nos da la posibilidad de mejorarnos es tecnología.

¿Y que pasa si alguien nos dice que un lápiz es tecnología? ¿Y también que la web no fue siempre como ahora?

Podemos empezar a pensar de una nueva forma, con un sentido muy diferente.

Esto pasa también cuando hablamos de tecnología en la escuela. Todos siempre pensamos que cosas como pizarras digitales puedan mejorar el proceso de aprendizaje de los niños, pero ¿que pasa si en las escuelas tenemos mucha tecnología en las aulas pero los profesores no tienen una formación adaguada? ¿Y si esta tecnología favorece el aprendizaje solo si usada correctamente?

Estas fueron las cuestiones con las cuales empezamos las clases de Experiencias de Aprendizaje en la Era Digital, junto a como las ideas que tenemos sobre la tecnología (en este caso particular sobre el uso de la tecnología en las aulas de las escuelas) empiezan a crearse en nuestro cerebro antes de cuánto creemos. Cada profesor tiene una idea diferente sobre este tema y, de forma mas o menos implícita, la transmite a los alumnos. 

¿Te acuerdas de tu maestra/o preferida/o? Estoy segura que si. Bien, si vas a pensar un poco en como ella hablaba, si/como/cuando utilizaba el ordenador, como trabajaba con los niños en el aula, y después vas a pensar un poco a lo que quieres hacer con tus alumnos, es fácil que las dos cosas van a ser parecidas en algunos aspectos. 

Por esto tenemos que trabajar mucho sobre nos creencias implícitas. 

Pero también tenemos que ser cocientes de las informaciones que tenemos sobre los diferentes temas. Cuando empiezas a leer artículos científicos y serios, te das cuenta de como las informaciones a la TV que vemos todos los días no son siempre completas o correctas. Es a través de artículos que nos dio el profesor que descubrí como es la situación de la "escuela 2.0" en Galicia. 

Tenemos que aprender a aprender, y esto incluye aprender la forma correcta de utilizar un instrumento que puede ser maravilloso pero también peligroso.