¿Web 2.0 y la educación?

Como hemos dicho en clase, la web 2.0 revolucionó internet y dio vía a como lo conocemos hoy en día: un lugar que ofrece infinitas posibilidades y en el que puedes hacer llegar tus ideas, así como desarrollarlas a la par que tu trabajo, hacer llegar tu opinión a todo el mundo por medio de múltiples plataformas, etc. Así como se introdujo en el año 2004, en el 2005 se dieron todas las facilitaciones para que la gente tuviera acceso a la misma.

Pero, como en toda idea revolucionaria como lo ha sido el mundo de Internet en nuestras vidas, este modelo de web sigue un sistema que hace que no se hunda y que tenga un éxito atronador, creando un triángulo que sostiene el motor: tecnología, usuarios y negocios. A la hora de crear una nueva página web se invierte en tecnología, en la que no habrá que volver a invertir, ya que se están dando las posibilidades de esa misma web, que necesita atraer usuarios que puedan estar interesados en esa web. Cuando el número de usuarios ha llegado a un nivel que se puede considerar rentable, el negocio es la última pieza clave que entra en juego. Este pilar llamado negocio crece gracias a la gran masa de usuarios que están integrados en esa página web en concreto junto con los espacios publicitarios que tienen lugar en la misma, que son visionados por los propios usuarios que manejan ese espacio. Además, esta publicidad que muchas veces se nos muestra de manera abrumadora en la mayoría de los casos, se nos aparece dependiendo de las búsquedas que hemos tenido a lo largo de nuestra navegación por Internet, y se enfoca generalmente hacia la generación ‘millenial’, quienes han nacido y crecido mediante la alfabetización digitalizada. Gracias al negocio, la personalidad o empresa que la ha puesto en marcha, recibe toda la inversión del principio multiplicando las ganancias fácilmente, por norma general.

Es por esto que a la hora de trabajar con cualquier plataforma de Internet en la escuela, debemos cuidarnos de las que usamos porque algunas presentan mucha publicidad como pueden serlo Google y sus extensiones Blogger o Facebook, entre otras, ya que pueden influenciar y malear a nuestros alumnos si nosotros no tenemos control de las páginas que frecuentan, al menos en horario escolar. Para ello, más vale informarnos más allá de lo que sabemos o de lo que nos puede ofrecer una web que por muy gratuita que sea al principio, si nos van a bombardear con publicidad o nos vamos a ver influenciados de una forma u otra. De esta forma, podemos trabajar más ampliamente contenidos de informática y dar lugar a un espacio que podamos manejar a nuestro gusto. Así seremos libre realmente a la hora de navegar por Internet, controlando todos y cada uno de los contenidos que queremos trabajar, y haciendo a nuestros alumnos partícipes de un uso de la tecnología crítico y responsable.