Aprendizaje contextualizado en la Competencia Digital

Recapitulando todo lo que hemos estado viviendo en las prácticas, nos toca volver de pleno a la facultad y a la vida de estudiante, y con ello poner en común todas las experiencias que nos han ofrecido los colegios para poder aplicarlo en esta materia. Si hubiera que mirar hacia atrás para ver lo que hemos estado viendo en la primera parte de clase, podría decir que se han tratado temas muy interesantes que me han hecho replantearme en muchas ocasiones muchos recursos con los que trabajamos a diario, la fiabilidad de algunos sitios web, el método que se puede aplicar en clase sin que resulte perjudicial para nuestros alumnos… Creo que el hecho de estar haciendo que me replantee muchas de mis ideas es un paso muy importante en mi vida profesional sobre todo, ya que considero que estoy un paso más cerca del modelo de maestra que quiero llegar a ser algún día, además de usando las tecnologías de una forma responsable y eficaz. Estas tecnologías tienen que aplicarse en el aula para potenciar el aprendizaje, aunque esa no es la pregunta del millón. Lo que de verdad debería preocuparnos es la incógnita de cómo lo vamos a hacer. Para hacernos una idea, tenemos que fijarnos en el currículum y más específicamente en el apartado de las competencias, dentro de las cuáles nos encontramos con la competencia digital. Todos los apartados dentro del marco que justifica el uso de las TICs en el aula que constituyen esta competencia necesitan ser alcanzados para que los niños puedan llegar a los objetivos del currículum, siempre debemos mirarlo con lupa y hacer un análisis parándonos a pensar qué es lo que tiene realmente sentido en el documento, y qué podríamos cambiar para que los alumnos lleguen a los objetivos reales que implican el trabajo con las tecnologías. Este uso responsable debe proporcionarnos un uso cívico y ético para que además, este manejo nos sea útil cuando dejemos de ser estudiantes, pueda proporcionarnos otras herramientas en cuanto a la transversalidad de las materias impartidas en la escuela. Esta transversalidad así mismo es muy importante ya que nos permite contextualizar el aprendizaje y justificar muchas de las metodologías utilizadas por los docentes. Además cada vez hay menos excusas para usar esta tecnología como una idea pedagógica, con programas, aplicaciones o creaciones que puedan partir del alumnado gracias a la cada vez más variedad que se nos ofrece.