Brecha digital de género

A lo largo de la primera clase interactiva de la materia, se hizo referencia a un término que llamó mi atención: “La brecha digital de género”. En primer lugar, es importante definir este término, el cual el INE (Instituto Nacional de Estadística) define como la diferencia del porcentaje de hombres y el porcentaje de mujeres en el uso de indicadores TIC (uso de Internet en los últimos tres meses, uso frecuente de Internet, compras por Internet) expresada en puntos porcentuales. Se consideran usuarios frecuentes de Internet aquellos que lo utilizan al menos una vez por semana en los últimos tres meses. Es importante conocer este término puesto que cada ciudadano hoy en día debe estar capacitado para vivir y trabajar en la sociedad de la información. Para el desarrollo de una sociedad digital se propone una Agenda digital para Europa en los próximos años que promueva entre otros objetivos, el acceso a Internet y su utilización por todos los ciudadanos europeos, especialmente mediante actividades que apoyen la alfabetización digital y la accesibilidad.

Las nuevas tecnologías pueden reportar numerosas ventajas y beneficios a las personas, y son el motor de la sociedad de la información y del conocimiento en el mundo globalizado que vivimos. La forma en la que nos acerquemos y hagamos uso de estos nuevos avances será lo que determinará nuestra integración social en un futuro no muy lejano. La distancia económica y sociocultural que se produce entre los sujetos que se integran en ese desarrollo tecnológico y los que quedan excluidos, la brecha digital así surgida, puede tener unas consecuencias perniciosas. Esta brecha no se produce sólo entre sujetos de diferentes culturas o de diferentes edades, sino que afecta de forma notoria y preocupante a quienes representan más de la mitad de la población, a la mitad femenina.

No podemos negar lo evidente, y es que, tal y como establecen Gil- Juarez, Vitores, Feliu y Vall-Llovera (2011) vivimos en un mundo “conectado”, por lo que tenemos que aprovechar todo lo bueno que se nos ofrece e intentar corregir lo que nos resulte perjudicial. Teniendo en cuenta que las relaciones de poder se mueven actualmente en el entorno de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), debemos convertir a las mujeres en sujetos de los derechos reconocidos en este entorno (aunque no sólo en este). Quizá todo pase por “feminizar el ciberespacio”, como ha mantenido algún autor sobre la convicción de que este paso constituye un gran reto de transformación social para avanzar definitivamente en el acceso igualitario de las mujeres a todos los ámbitos de la esfera social. La educación o alfabetización digital, la motivación y la elaboración y creación de Planes reales y efectivos, de acuerdo con las necesidades detectadas, son las apuestas necesarias para minimizar la brecha digital.

Conocer la brecha digital actual entre los usuarios y no usuarios de TIC y más concretamente la que se produce en razón de género contribuye a conocer los factores que la originan: la falta de infraestructura (en particular en las zonas rurales), la falta de conocimientos de informática y habilidades necesarias para participar en la sociedad de la información, o la falta de interés en lo que la sociedad de la información puede ofrecer.

Un dato importante que nos ofrece el INE es que la brecha digital de género ha disminuido en el año 2017 en los principales indicadores analizados (uso de Internet en los últimos tres meses, uso frecuente de Internet y compras por Internet).

 

INE (Instituto Nacional de Estadística): http://www.ine.es/welcome.shtml

Gil-Juarez, A., Vitores, A., Feliu, J., & Vall-Llovera, M. (2011). Brecha digital de género: Una revisión y una propuesta. Teoría de la Educación. Educación y Cultura en la Sociedad de la Información12(2). Recuperado de: file:///C:/Users/Angela/Desktop/8272-29654-1-PB.pdf