La adicción a las nuevas tecnologías

A raíz del artículo publicado por el periódico El P​aís, el día 16/02/18, denominado ​Rebelión contra las redes sociales​, he decidido indagar más acerca de dichas redes sociales, teniendo en cuenta principalmente la adicción que pueden llegar a generar, pero también los aspectos positivos de las mismas, centrándome en qué nos pueden aportar al ámbito educativo. 

El principal motivo de interés para indagar en este tema es que las redes sociales forman parte de mi día a día,  y considero que la mayoría le dedicamos demasiadas horas, tal vez más de las necesarias y recomendables. Además de ello, creo que es un tema que no debe pasar desapercibido por los futuros profesionales de la enseñanza, ya que es algo real y que ya nos está afectando, mereciéndose por tanto su espacio y dedicación en este blog. 

La adicción a Internet se puede definir como un uso abusivo de las nuevas tecnologías que afecta a todas las áreas de la vida del sujeto. Hay ciertas conductas asociadas al uso de las nuevas tecnologías, las cuales, debido a su similitud con los síntomas de adiciones parecen indicar que las nuevas tecnologías pueden generar adicción. 

Griffiths (2005) señala la importancia de seis aspectos clave en toda adicción: 

1.Relevancia de la actividad adictiva.

2.Alteración del estado de ánimo. 

3. Tolerancia. 

4. Síntomas de abstinencia.

5. Conflicto interpersonal o contra otras actividades. 

6. Recaída. 

A pesar de tener en cuenta estos aspectos, es cierto que las conductas más significativas de adicción a las nuevas tecnologías podrían ser otras, como consultar reiteradamente el móvil. 

La OMS (Organización Mundial  de la Salud), señala que una de cada cuatro personas, sufre trastornos relacionados con las nuevas adicciones. En España, se estima que entre el 6 y el 9% de los usuarios de Internet podrían haber desarrollado algún trastorno adictivo. 

Debemos tener en cuenta que la adicción a las nuevas tecologías puede ser activa o pasiva, dependiendo del grado de participación del sujeto. La participación pasiva está poducida por la televisión que aísla al sujeto, éste pospone o abandona otros contactos sociales y se deja influir por sus contenidos. La adicción activa es la más grave, ya que produce aislamiento social, problemas de autoestima, económicos y diferentes afecciones al equilibrio psicológico del sujeto. A pesar de que la adicción activa es la más grave considero que ambas son importanes y deben ser tratadas oportunamente para mejorar la calidad de vida del individuo en cuestión. 

Estas adicciones producen un desorden en el individuo que le provoca ciertos efectos negativos a nivel fisiológico, psicológico y social. 

Algunas consecuencias que se deben de tener en cuenta en el momento de la evaluación del uso abusivo de las nuevas tecnologías son: sedentarismo, cansancio, sueño, fatiga ocular, agotamiento mental,  o desnutrición. 

Entre las consecuencias psicológicas destaca la depresión y la inestabilidad emocional, además de la ansiedad por realizar de forma abusiva su adicción. Aunque también podríamos mencionar aquí: la agresividad, inmadurez, o falta de habilidades de afrontamiento. 

Centrándonos en las consecuencias psicosociales o sociales tenemos entre otras: conflictos familiares, escolares o laborales, problemas económicos y/o legales, aislamiento social,... 

Debemos destacar que a pesar de que la posible adicción a las nuevas tecnologías tiene gran repercusión mediática, hay pocos estudios científicos al respecto. 

A pesar de ello, no todo es negativo en el uso de las nuevas tecnologías, por ello, estas también nos aportan múltiples beneficios, ya que nos permiten obtener información rápidamente, comunicarnos con miles de personas a la vez o practicar destrezas de forma automática. 

Es cierto que, la gran variedad de información que obtenemos en Internet ha provocado que agudicemos nuestra crítica de todo lo que observamos a nuestro alrededor, a la vez que se ha incrementado la rapidez de comprensión y de toma de decisiones. Debemos tener presente que, las nuevas tecnologías se definen por su rapidez, capacidad de decisión, así como obtener conocimientos básicos, pero sin profundizar, ya que estamos en un mundo que cambia con gran frecuencia. Estos valores han provocado un cambio en la sociedad al que nos vamos acostumbrando progresivamente, pero los valores van cambiando a medida que nos vamos acostumbrando a ellos. 

Dichos cambios provocaron una transformación en la forma de enseñar. Debemos destacar el caso del aprendizaje colaborativo, que une todos los conceptos de las nuevas tecnologías con el fin de potenciarlos de forma común, sin valorar el individualismo, siendo éste uno de los peligros potenciales de las nuevas tecnologías. En este caso, el aprendiz debe ser capaz de reflexionar y evaluar su método de aprendizaje para poder seleccionar la forma más cómoda y coherente de aprendizaje teniendo en cuenta su personalidad y el fin que persigue. 

Las TIC han potenciado el aprendizaje de forma colaborativa y hecho posible que éste se convierta en multicultural. A pesar de ello, no debemos olvidar que las nuevas tecnologías son un instrumento para lograr un fin (el aprendizaje), son medios para poder aprender y colaborar de forma más rápida y eficaz, pero su importancia radica en las finalidades que nos aportan, no en los conceptos en los que se basan. 

No podemos desperdiciar las facilidades que nos han aportado: la transmisión de documentos por correo electrónico, el volcado de información en Internet, el trabajar de forma asíncrona y distante con aprendicdes multiculturales, la comunicación en grupo a través de los chats, la comunicación a distancia a través de videoconferencias,... Como podemos observar son múltiples las aportaciones de las nuevas tecnologías tanto a nuestro día a día, es decir, en el ámbito personal, como en los ámbitos escolar y profesional. 

Para concluir, a modo de reflexión personal, debo reconocer que no era consciente de que las nuevas tecnologías habían aportado tanto al aprendizaje colaborativo, que además es tema de estudio e interés en la titulación que nos ocupa (Pedagogía), por tanto, debemos conocerlo para nuestro futuro como pedagogos/as. Es cierto que, era consciente de que las nuevas tecnologías habían marcado un antes y un después, pero no de la gran repercusión de las mismas, hasta el punto de transformar la educación, debido a la rapidez con la que se producen los cambios, entre otros factores. 

Es un tema que me ha sorprendido gratamente y en el cual me gustaría seguir indagando y profundizando posteriormente. 

Encinas, F. J. L., & González, S. M. V. (2010). Menores y nuevas tecnologías: conductas indicadoras de posible problema de adicción. Psicothema, 22(2), 180-188.

Pastor, M. L. C. (2007). Ventajas del uso de la tecnología en el aprendizaje colaborativo. Revista Iberoamericana de educación, 41(4), 5.

Rodríguez, O. A., Pañeda, V. G., & Rodríguez, M. J. (2012). Adicción a las nuevas tecnologías. Psicología de las Adicciones, 1, 2-6.