“¿Qué significa formar parte de la sociedad de la información?”

Formar parte de la sociedad de la información significa la masificación de información. Dicha masificación de información en la sociedad da lugar a lo llamado “infoxicación”, término que hace referencia a la intoxicación por el exceso de información. Una herramienta fundamental para la supervivencia en dicha sociedad es saber filtrar la información, ya que vivimos rodeados de información no verídica. Por lo tanto, y ante esta problemática resulta fundamental saber filtrar la información. Aunque, no solo consiste en filtrar, si no que aparte de ello, hay que saber buscar, agrupar y compartir, estrategias básicas para curarnos de la intoxicación que produce la gran cantidad de datos a los que estamos expuestos. Esta necesidad nos remite a la curación de contenidos consiste en el proceso de búsqueda, organización y gestión de los contenidos del web sometido a criterios de veracidad, utilidad, relevancia e importancia. Lo que nos es de utilidad para organizar la información necesitada sobre cualquier área, proyecto, a través de la selección de diversas fuentes, constituyendo, así, un banco de recursos. La curación de contenidos nos permite gestionar la información, para evitar caer en la saturación, puesto que con una buena organización de la información nos será más fácil fabricar conocimiento. Por ello, es necesario hacer hincapié en la competencia digital, puesto que nos permite ser competentes y tomar decisiones en esta sociedad repleta de información. De esta forma, un importante reto educativo en la sociedad de la información es preparar al alumnado para la organización de la gestión de la información, para ello, esté debe contar con herramientas útiles que le permiten curarse de la gran cantidad de contenido con el que contamos.

Con referencia, a la curación de contenido, cabe destacar que cuenta con una ética, que es importante aplicar para que esta tarea resulte un éxito, consistiendo esta en:

  • No abusar de la misma fuente, es decir, no extraer la información siempre del mismo lugar.
  • Añadir valor al contenido, aportaciones propias, no sólo compartir información.
  • Hacer visibles las fuentes de origen.
  • Intentar crear contenido nuevo
  • Ser crítico con el contenido, es necesario opinar, comentar acerca del mismo.

También es importante tener en cuenta criterios para la selección de información:

  • La relevancia de dicha información para el tema objeto de estudio.
  • La naturaleza de los contenidos: legislativos, biográficos, estadísticos…
  • La autoridad en la materia de quienes elaboran la información
  • La actualización de sus contenidos
  • Su nivel de especialización
  • Su autenticidad, es decir, poder identificar quienes la producen, editan…
  • Su propósito, que puede estar orientado al mundo académico, ser informativo o divulgativo...
  • El formato: textual, multimedia, sonoro, gráfico, etc.
  • El idioma
  • El origen: personal, institucional
  • Su accesibilidad

Por otro lado, son tres los procesos cognitivos básicos para sobrevivir con éxito en la sociedad de la información: leer, reflexionar y compartir.

  • Así, las herramientas y estrategias de lectura son fuentes de información a las que accedo, que me ofrecen dicha información en forma de objeto. Los mecanismos que impulsan estas herramientas y estrategias son la búsqueda, curiosidad, iniciativa... Por otro lado, las actividades las conferencias, lectura, revisión de titulares…
  • Las herramientas y estrategias de reflexión son los entornos o servicios en los que puedo transformar la información, es decir los lugares donde escribo, comento, analizo...
  • Las herramientas y estrategias de relación hacen referencia a los entornos donde me relaciono con otras personas con las que aprendo.

Por lo tanto, podemos concluir que sobrevivir en la sociedad de la información no es tarea sencilla, puesto que cada vez necesitamos más información para manejarnos en la sociedad.