Curación de contenidos

Aún en pleno siglo XXI no tenemos la suficiente formación como para buscar información en la red y hacerlo en los buscadores adecuados, ni tampoco el saber hacerlo de la forma correcta, es decir, utilizando más de un buscador. Tampoco entendemos los factores o indicadores presentes para la clasificación de la información, ya que desconocíamos que se hacía por medio de un algoritmo. Según José Facchin en su blog (Recuperado de https://josefacchin.com, define un algoritmo como un conjunto ordenado de instrucciones que describen el procedimiento para lograr un resultado determinado, es decir, llegar a aquello que realmente hemos buscado. 
Dicha clasificación también puede hacerse por medio de las famosas cookies, que actualmente parecen en cualquiera de las páginas que visitamos, y que no dejan de ser aquellos algoritmos que están relacionados con los intereses que vienen establecidos por las búsquedas anteriores y que puede tener relación con lo que ahora pretendemos buscar. Ahora puedo entender el hecho de que al buscar información de cualquier ámbito o tema, siempre salgan anuncios o similares con aquello que guarda relación con lo que había visitado hacía unos días. 
Además de esta selección que ha hecho el buscador por nosotros en cuanto a nuestros intereses, sabemos que nosotros mismo podemos hacer una filtración y clasificación de esa información relevante por medio del proceso de curación de contenidos. Este proceso viene dado por la “infoxicación” que estamos sufriendo en el día a día, ya que tenemos una saturación de información en prácticamente cualquiera de los tópicos que nos puedan interesar, que en muchas ocasiones ni siquiera se considera como válida. El proceso de curación de contenidos hace referencia a la filtración  de información por medio de, como ejemplo, seguir a un autor o entidad que consideremos significativo dentro del ámbito o tema que queremos trabajar. Se trata pues de tener un banco de recursos fiables y válidos a nuestra disposición, donde cada uno de esos recursos nos ofrezca información desde diferentes perspectivas, y además de tener un seguimiento de esta información para actualizarse siempre y cuando salga nueva información al público. Para ello podemos seleccionar una serie de aplicaciones o páginas web como puede ser Simbaloo, Diigo, Delicius… Cabe destacar que ya habíamos utilizado algunas de estas herramientas en otras materias, pero que, a mi parecer, no resultaba tan importante como lo es ahora al saber lo difícil que es obtener y buscar información de una forma sencilla, cómoda y con mayor rapidez. También habíamos utilizado el RSS dentro de algunos blogs que trataban temas relevantes sobre aquello que pretendíamos conocer. Esta opción nos dejaba mantennos actualizados sobre cualquier tipo de nueva información que se publicara en el blog que habíamos escogido.
Dentro de este proceso de curación de los contenidos, debemos hacer mención a las cuatro fases o etapas que hacen transcurrir dicho proceso: la búsqueda propia de información y su posterior filtración, su agrupación con otra información con la que tenga relación y la fase de compartir. En este último paso no todos estamos de acuerdo o a favor de que sea siempre lo más conveniente o correcto. Pero en mi opinión, sí lo es, ya que es una forma de transmitir y poder, en ocasiones, regenerar la información, es decir, poder informarse bien de ese tema y luego poder escribir o dar tu punto de vista sobre ello. 
Hay que tener en cuenta que el boom de la información viene dado desde la aparición de las web 2.0. Este concepto está presente desde el 2003, desde que el usuario pasó de ser un mero receptor de información, a ser una gente activo dentro de las herramientas tecnológicas ya que tiene la posibilidad de reelaborar los contenidos a partir de los ya emitidos con anterioridad. Este hecho supuso una gran “Revolución Tecnológica”que va a derivar en la creación de una nueva cultura en la sociedad: la importancia de compartir información. Así mismo, creen los científicos, que se puede desarrollar la ciencia y los conocimientos estarán en expansión; pues el conocimiento no es estanco, sino que está en continuo movimiento y con cierto dinamismo creado por todos los ciudadanos. Podemos hacer referencia entonces al concepto de conocimiento abierto, donde se otorga la libertad de publicar y compartir lo que se desee para que otros usuarios puedan también participar y presentar su punto de vista sobre dicho tema. Así se estará construyendo el conocimiento, entre todos, de una forma, como se considera, muy plural