¿Innovación o no?

Hoy empezamos la clase con una obra de arte, pero sin saber que esta lo era. Aquí empezó el debate.

Primero estuvimos hablando sobre qué era arte y qué no, de la provocación que buscaba, de nuestras emociones y sentimientos; la obra que se nos presentó en la mayoría evocó angustia, agobio, tristeza o agonía.

Esto nos sirvió de presentación para lo siguiente: enfoques sobre la tecnología en la educación, qué perspectivas hay. No supimos nada de esto hasta que terminamos de hablar y debatir sobre las siguiente frases:

  • La tecnología ayudará a innovar las instituciones educativas.

  • Hay que pensar en integrar el suficiente hardware para que todos tengan acceso, como solución a los problemas educativos.

  • La tecnología es buena para el aprendizaje, motiva al alumnado y hace más fácil y más rápido la interiorización de contenidos.

  • La capacidad de transformación de la educación no es algo intrínseco a la tecnología

  • Las tecnologías son insuficientes para mejorar la educación si su integración no se produce en el contexto de una reformulación metodológica global (formativa, organizativa y curricular), capaz de generar algún tipo de ruptura con los modelos educativos previos.

A partir de estas frases surgió un amplio debate sobre el papel de la tecnología en la educación y en otros ámbitos de nuestras vidas; yo estoy de acuerdo con la última de estas cinco afirmaciones porque, sí que es cierto que la tecnología es innovación, es algo nuevo, pero de nada nos sirve si la utilizamos en un sistema educativo anticuado o no preparado para ella, esto es, está bien incluir la tecnología en las prácticas educativas, pero tenemos que reformular las estructuras actuales. Muchos de los problemas actuales con la tecnologías son el miedo y la desconfianza que generan, pero si cambiamos esta perspectiva y damos formación sobre su buen uso y las ventajas que estas pueden tener serán mejores las actitudes que las personas tendrán hacia ellas.

Después de esto se nos explicaron dos enfoques sobre el papel de la tecnología:

  • Enfoque tecnocrático: este enfoque entiende la tecnología como una relación causa-efecto, como un medio o una herramienta para conseguir unos fines concretos. En este caso entenderíamos la tecnología en la educación como la introducción de pizarras digitales destinadas a cumplir la misma función que sus predecesoras, es decir, las usa el profesorado y no se fomenta la interacción con el alumnado que estas ofrece.

  • Enfoque relacional: por otro lado, este enfoque tiene una concepción diferente de la tecnología, la entiende como un proceso y una realidad compleja que implica no solo a la misma tecnología, sino que también a las personas que la van a usar, a las instituciones y a los procedimientos, esto es, tiene en cuenta el cómo, con quién y con qué fines. Se entienden las tecnologías como un entorno donde se producen interacciones y relacionadas con múltiples prácticas sociales. Burbules 2001.

Este último me parece un enfoque mucho más interesante y positivo con respecto a la tecnología, ya que, dentro de que no debemos dejar que nos controle y supere, no podemos obviar el hecho de que está ahí, con nosotras, y cada vez más potente y útil, así que aprender a convivir con ella y adaptarla más a nosotras no es negativo.

Antes de terminar, me parece importante destacar que no debemos darle más protagonismo del que tiene ni abusar de ellas, son beneficiosas si sabemos cómo usarlas; la formación en este ámbito es muy escasa, pero a su vez muy necesaria. Por otro lado, otro punto que me parece relevante es el acceso a estas: no todo el mundo puede obtenerlas con la misma facilidad y notamos gran diferencia entre los colegios públicos y los privados, siendo los segundos los que más avances en este tema tienen.

Con respecto a esto, uno de los puntos que se tocaron fue la posible sustitución del profesorado por la tecnología y, aquí, en este punto es en el que nos quedamos calladas, no por no saber qué responder, por lo general opinamos que no, pero realmente, ¿sabemos el alcance que tiene la tecnología?¿ Es posible una educación sin profesoras y profesores en las aulas?¿Es necesaria más formación? 

Me parece interesante terminar, no solo con estas preguntas, también una imagen para reflexionar sobre la tecnología y la educación (Nick Gentry, 2013, "Floppy disk"): 

Imagen relacionada

 

 

Gentry, N. (2013). Floppy disk [Fotografía]. Recuperado de https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRyTLvyMJ1UXJxWaqI6m-6V18GsxYe8Eo7Iz5plwqII4IorqK-G

 

Comentarios

  • Antía Pereira

    ¡Buenas tardes, Lucía!

    Considero que no somos conscientes del alcance de la tecnología en ningún sentido y que deberíamos recibir una formación básica, como mínimo, de la misma. De esta forma, seríamos conscientes de que es, cómo utilizarla, y de su alcance. Por otra parte, opino que no sería adecuada una educación sin profesoras ni profesores, dado que no creo que la tecnología nos pudiese aportar a nuestro aprendizaje cosas más allá de meros contenidos. Quiero decir, hay elementos básicos como la empatía, afecto, cercanía, comprensividad y demás que un aparato tecnológico, en mi opinión, no puede transmitir como una persona. Además es necesario responder ante las necesidades del alumnado y creo que para esto es necesaria la presencia de un/a profesor/a.