¿Sociedad del conocimiento o del desconocimiento?

Empezamos las clases de nuevo reflexionando; la clase comenzó con una lluvia de ideas sobre las características de la sociedad del conocimiento y, entre otras, salieron sobreinformación, fácil acceso, disponibilidad, interconexión y riesgo; globalización, transferencia, rapidez, inmediatez, desarrollo, tecnología, educación, innovación, progreso tecnológico, información, transformación, privacidad, accesibilidad, desigualdad, eficiencia, contemporánea y creación de contenidos.

A raíz de esta intentamos construir, en parejas, un pequeño texto sobre qué es la sociedad del conocimiento: “Sociedad en la que las personas viven interconectadas gracias progreso tecnológico continuo que les permite acceder a una gran cantidad de información de manera rápida y sencilla. Ésta supone riesgos, debido a la posible manipulación de datos, y desigualdad, ya que no llega a todas partes." Pusimos en común algunas de ellas y, por lo general, coincidimos en casi todos los aspectos.

Además de la definición elaborada a partir de la lluvia de ideas, este concepto está siendo trabajado por muchos autores, así actualmente este concepto se centra, no sólo en el progreso tecnológico, sino que éste lo considera como un factor de cambio social entre otros, como la expansión de la educación, por ejemplo; en función de este enfoque, el conocimiento es cada vez más importante en las bases de los procesos sociales, organizativos y de trabajos.

Antes de seguir avanzando es importante hablar sobre la diferencia entre información y conocimiento: la primera de ellas está formada por un conjunto de datos y lenguajes, mientras que la segunda supone procesos cognitivos nos lleven a organizar la información en base a nuestras experiencias, es decir, el conocimiento implica convertir en nuestra la información que recibimos (como ya hablé en otras entradas). Siguiendo con esta línea, el conocimiento está considerado, ya, un recurso económico importante. Esto a lo que nos lleva es a una reestructuración de las clases sociales:

  • Los/as trabajadores/as del conocimiento

  • Los/as trabajadores/as de los servicios

El primer grupo, haciendo un pequeña comparación, serían la antigua burguesía dueña de las fábricas y de los medios de producción; el segundo estaría formado por los obreros y obreras, que, a pesar de manejar los medios de producción, no son sus dueños ni tienen poder sobre él. Esto quiere decir que, en las sociedades actuales consideramos que tiene el poder quién tiene el conocimiento.

Esta transformación implica que surjan nuevas formas de producción, sociales y de pensamiento; la consideración del conocimiento como un recurso clave más importante que el capital y la tierra; y la aparición de nuevas concepciones de espacio, tiempo y construcción de las identidades personales. Por tanto, una de las características más importantes y visibles de esta sociedad es la transformación radical de la estructura económica de la ‘sociedad industrial’, de un sistema productivo basado en factores materiales hacia un sistema económico en que los factores simbólicos y basados en conocimiento son dominantes. A día de hoy son los factores cognitivos, la creatividad, el conocimiento y la información contribuyen cada vez más a la riqueza y el poder de las empresas.

Más arriba mencioné como característica de esta nueva sociedad la rapidez y el fácil acceso a las fuentes de conocimiento, de forma que ahora los aprendizajes que se llevan a cabo pueden ser más rápidos, lo cual implica, y casi obliga a, que la estructura del sistema educativo cambie de forma radical. De hecho, todo esto lo estamos viviendo de primera mano, todas nosotras formamos parte de este cambio y estamos contribuyendo a él. El ámbito más cercano en el que podemos verlo es en el educativo: el modelo de clases está en continuo cambio, cada vez se incluyen más elementos nuevos (ordenadores, altavoces, proyectores, pizarras digitales, tablets, etc) y, en consecuencia, cambia la estructura de las clases, ya que no es sólo el profesorado el que tiene acceso al conocimiento, nosotras también, lo cual nos permite debatir los contenidos que se están dando, transformarlos y aprender unos de otros.

Otro de los ámbitos en el que podemos observar todos estos cambios, además de el laboral y el educativo, es en el de las relaciones sociales; yo diría que es el más afectado y al que primero llegan todos los cambios: todas las relaciones son inmediatas, activas y dinámicas sin necesidad de estar presentes físicamente o de esperar semanas por una respuesta. Estamos interconectadas unas con otras a nivel internacional.

A pesar de las ventajas, el hecho de tener acceso a tanta información mucho antes de que los sistemas sociales estén preparados para un cambio tan brusco y grande, supone que crezca la conciencia del no-saber y muchos de los riesgos de la sociedad moderna (como la falta de privacidad o el aumento de las desigualdades). Siguiendo con esto, algo sobre lo que deberíamos reflexionar es sobre si realmente tenemos acceso al conocimiento o no, ¿somos dueños del conocimiento actual? ¿Tenemos acceso al conocimiento y a sus nuevas formas?

Os dejo aquí un vídeo sobre la importancia de las TIC en la educación 

Krüger, K. (2006). El concepto de la sociedad del conocimiento. Revista bibliográfica de geografía y ciencias sociales, XI (683). Recuperado de http://www.ub.edu/geocrit/b3w-683.htm