Fake news y sociedad de la desinformación

Hace unos días en clase se nos propuso como tarea redactar una noticia de forma que el resto de la clase tuviese que adivinar si era  real o falsa; a raíz de esto surgió un pequeño debate sobre si era fácil distinguir cuáles de todas las noticias que se leyeron eran verdaderas o “fake news”.

Para empezar es importante explicar qué es una “fake new”: este término hace referencia a una información falsa que circula internet de manera masiva planteada como si fuese totalmente verídica. Su uso se ha extendido en los últimos años y es muy habitual encontrarla como arma retórica de algunos personajes políticos para atacar a sus contrincantes en las campañas electorales con falsos titulares sobre ellas/os, por ejemplo. Aún así, hay que decir que esta técnica lleva entre nosotras siglos (desde el siglo XVIII).

Para relacionar este término con otros contenidos ya dados en la materia, podemos irnos hasta el concepto de “sociedad de la información”, donde hacíamos referencia ya al término “sociedad de la desinformación”; ya hablé de esto en otras entradas, estamos expuestas a gran cantidad de información y se nos ofrecen a casi todas las herramientas para acceder a ella, pero no las necesarias para saber distinguir cuál es verídica y cuál no, y lo mismo pasa con las noticias que nos llegan a diario a través de, por ejemplo, las redes sociales.  

Es difícil saber qué noticias son fiables porque no se nos enseñan en el colegio para contrastar la información y las fuentes de dónde esta procede. Para esto es útil el proceso de curación de contenidos (buscar, filtrar, agrupar, compartir) que se nos presentó al principio de esta materia y que establece tres procesos cognitivos que debemos llevar a cabo cuando analizamos la información que nos llega:

  • Leer el contenido al que accedemos con detenimiento y atención.

  • Reflexionar sobre el mismo y trabajarlo, añadiéndole contenidos propios, siendo críticos con lo que estamos leyendo, sobre su veracidad.

  • Compartir los contenidos consumidos y creados con el resto de personas con las que nos relacionamos a través de las redes.

Estos tres procesos son muy importantes porque a día de hoy la cantidad de bulos o fake news que nos llegan se ha multiplicado por mil. Algunos estudios demostraron el mito de la verdad ilusoria, que consiste en repetir una mentira la cantidad de veces suficiente para que se convierta en popular, ya que es más sencillo que la gente confíe en una “verdad popular” que en una desconocida. Este proceso es muy sencillo que se produzca en las redes sociales, ya que una vez que alguien difunde un vídeo, una imagen, un artículo o un meme erróneo o falso, la siguiente persona confía en su veracidad y lo vuelve a compartir y, así, en un proceso en cadena que no se para hasta que se viraliza la noticia de que lo que tantas veces se compartió es falso.

Por esto debemos tener cuidado y estar alerta acerca de la información y los datos que nos llegan, tenemos que desarrollar el pensamiento crítico y cuestionarnos siempre el por qué de las cosas. Debemos contrastar la información que recibimos y, considero y quiero saber si vosotras compañeras también, es necesario que el proceso de curación de contenidos se enseñe y aplique en los colegios, para que se fomente el desarrollo del pensamiento crítico y se despierte la curiosidad de las niñas y los niños por aprender y crear conocimiento.

 

Barrenechea, M. (2018, Enero, 5). Qué son las fake news y por qué son una preocupación para los medios. RPP Noticias. Recuperado de: http://rpp.pe/mundo/estados-unidos/que-son-las-fake-news-y-por-que-son-una-preocupacion-para-los-medios-noticia-1097957

Hasher, L., Goldstein, D. & Tophino, T. (1977). Frequency and the Conference of Referential Validity. Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior, 16 (pp. 107-112). Recuperado de http://www.psych.utoronto.ca/users/hasher/PDF/Frequency and the conference Hasher et al 1977.pdf