Bibliotecas digitales

En esta publicación me dispongo a tratar una temática innovadora, que relaciona tecnología y educación, las bibliotecas digitales.

Como pedagogos es importante que seamos consciente de esta realidad surgida recientemente, para utilizarla, ya sea como fuente de consulta o recurso educativo.

La biblioteca siempre ha sido una fuente de conocimiento que respondía a las necesidades de información planteadas por sus usuarios, sin embargo, en la actualidad esta sufre una importante crisis de identidad amenazada por la sociedad de la información y los avances tecnológicos del siglo.

Ante dicho nuevo contexto surgido, nace la biblioteca digital, con la finalidad de adaptarse a las características y el contexto que establece la sociedad de la información.

La sociedad actual, otorga un gran valor al fenómeno informativo, puesto que tal y como indica el propio nombre, la sociedad de la información, es aquella en la que la información es utilizada intensivamente como un elemento determinante en la vida social, cultural, económica y política. Por ello, la sociedad de la información se convierte en un fenómeno multidimensional y pluriforme cuyas implicaciones son evidentes en nuestra vida cotidiana.

Tal y como establece La Cruz (1998) dichas implicaciones de la sociedad de la información también influyen en las instituciones que tradicionalmente han desempeñado tareas de recogida de información y conservación de la misma, así como de difusión del conocimiento a través de documentos. De forma específica, comportan modificaciones en el concepto, la organización y el funcionamiento del servicio bibliotecario tal y como se ha desarrollado tradicionalmente. Puesto, que, como conocemos todos por nuestra experiencia personal, las bibliotecas públicas han sido instituciones que han dado acceso de modo democrático a la información y conocimiento, generando libre acceso a todos los ciudadanos, ofreciendo oportunidades de educación permanente. Sin embargo, como hemos mencionado, los retos tecnológicos traen consigo la desadaptación de las bibliotecas para la población. De este modo, en el contexto de la sociedad de la información surgen las bibliotecas digitales, que al igual que las tradicionales, ofrecen acceso a información de cualquier tipo, a cualquier usuario, en cualquier momento, pero además en cualquier lugar, proporcionando documentos organizados, en soporte digital, satisfaciendo, de esta forma, las necesidades informativas del individuo de modo más rápido (al no tener que desplazarse a la biblioteca).

Por lo tanto, la biblioteca digital implica un aumento de los servicios de difusión del conocimiento ofrecidos por la biblioteca tradicional, puesto que cabe mencionar que la biblioteca digital surge dentro de la sociedad de la información y para su desarrollo necesita una biblioteca pública actual y vigorosa.

Desde mi punto de vista, la combinación de biblioteca tradicional y digital puede ser la combinación perfecta para asegurarnos de que la información y el conocimiento llegue a todas las personas, independientemente de su localización, nivel socioeconómico, cultural, etc., pero ¿estáis de acuerdo conmigo? Puesto que hay que ser conscientes de que la biblioteca digital puede significar una amenazada para las bibliotecas de toda la vida, ante la gran repercusión de las nuevas tecnologías en nuestra vida. 

En el presente vídeo, se refuerzan los aprendizajes reflejados en dicha publicación, a través deje ejemplo de la biblioteca digital de Guadalajara, puesto que se describe y muestra su funcionamiento.

Referencias bibliográficas utilizadas:

Lacruz, M. D. C. A. (1998). Bibliotecas digitales y sociedad de la información. Scire: Representación y organización del conocimiento4(2), 47-62.

Comentarios

  • Alexandra Rodríguez Gil

    Hola Ángela, buenos días!

    Me parece muy interesante tu publicación y estoy totalente de acuerdo contigo con respecto a que opino que la combinación de estos dos tipos de bibliotecas puede ofrecernos el resultado perfecto en cuanto a lo que estamos buscando. 

    También mencionar que si pueden, finalmente terminar siendo una amenaza as bibliotecas digitales para as tradicionales, no creo que esto ocurra puesto que la magia de la lectura tradicional aun reside en muchos de nosotros. Además, al menos a mi me pasa, para leer muchas publicaciones me es mucho más cómodo leer un papel, es decir, acudir a una biblioteca tradicional, que a través de una pantalla. 

    Gracias por tu aportacion, un saludo!

  • Ángela González Villa

    Muchas gracias por tu aportación  Alexandra! Opino que mientras existan personas, como es nuestro caso, que preferimos la mayor parte de las ocasiones leer en papel, las bibliotecas tradicionales no desaparecerán.