RECURSOS DIGITALES - PIZARRAS ELECTRÓNICAS

Es indudable que las nuevas tecnologías y las tecnologías de la información han producido cambios en la manera de enfocar la educación sobre todo en los últimos años. Por esta razón escuchamos por todos lados la necesidad de reinventar la escuela, la profesión docente, la evaluación...

Se ha producido un esfuerzo en las últimas décadas por inorporar las TICs en el aula en la creación de programas (veáse Stellae).

Bajo mi punto de vista, los esfuerzos que se han enfocado a cambiar los aprendizajes no han sido muy existosos debido al poco interés por parte de algunos profesores a los que se le ha instaurado una pizarra electrónica, por ejemplo en las aulas, y no saben utilizarla.

Por mi experiencia personal, cuando estaba cursando la ESO empezaron aponer cañones digitales en las aulas, y  posteriormente, cuando llegué a Bachiller, se empezaron a instalar las pizarras digitales. Con la llegada de los cañones a nuestras vidas, que no todos los profesores utilizaban, de hecho creo que de todas las asignaturas lo usuabamos en 2 o 3, empezó a reducirse el tiempo de las clases ya que se perdía media hora entre "esto como se enciende", "no funciona el mando, sube a una silla y dale el botón" o "el ordenador se ha colgado".

Con las pizarras digitales, los cambios de clase se volvieron mucho más amenos, ya que los pasabamos dibujando en el paint y viendo como al quitar uno de los rotuladores para escribir ya no escribía ninguno, lo que producía que tampoco se podía dar clase.

A pesar de que resulte un avance tecnológico este mecanismo precisa de conexión a internet, por lo que un error en el sistema provocaría la no realización de un clase, o la realización de ésta sin utilizar el encerado, uno  de los aspectos negativos si la clase estaba preparada para utilizarlo.

Además de el problema de la conexión a internet, podemos encontrarnos con un gran número de problemas técnicos similares a los expuestos cuando hacía referencia a los cañones o problemas de software.

Como aspectos positivos de estas pizarras electrónicas, según un estudio realizado por Lourdes Domingo Izcara (alumna del Máster Profesor Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional, Enseñanza de Idiomas y Artísticas), destacaría:

1. Puede servir de ayuda para el profesor a la hora de explicar los contenidos funcionando como apoyo educativo.

2. Es un mecanismo que motiva al alumnado y a algún profesorado dispuesto a innovar y evolucionar en la enseñanza tradicional.

3. Provoca una mayor participación por parte de los alumnos, ya que no es o mismo mancharse con la tiza que utilizar un rotulador en una pantalla (como método innovador).

4. Si todo funciona correctamente, el acceso a la información es mucho más rápido con este recurso que sin él al contar con conexión a internet.

Los aspectos positivos no son solo en el aprendizaje del alumnado o del profesor, sino que se produce una renovación metodológica en el centro donde se utilicen estos mecanismos, por ese motivo creo que muchos de los centros que instauran este tipo de innovaciones es solo por decir que las tienen y se quedan en el intento de potenciar su utilización, dependiendo del profesor por supuesto.

Como conclusión final y personal, el uso de estas tecnologías cuenta con aspectos muy positivos y otros muy negativos. Recalco la importancia del MUY debido a que estamos hablando de la educación y las formas de producirla, y un error o descuido en este ámbito puede salir muy caro.

Es evidente que el uso de estas pizarras es un elemento motivador tanto para alumnos como para profesores y está demostrado que se logra una mayor participación por parte de los alumnos y de algún profesor que quiera aprender a darle provecho a las nuevas tecnologías en la educación. Pero por otro lado, y algo que suele abundar een esta sociedad es la negación de muchos maestros por incluir las TIC en el proceso de eseñanza-aprendizaje porque "siempre lo han hecho así".

Además, según el estudio mencionado anteriormente, este tipo de herramienta puede mejorar el aprendizaje pero no hay datos que informen de que el fracaso escolar se haya reducido con la aplicación de estos.