Una asignatura nueva y una también nueva forma de trabajar...

                Después de que la profesora nos explicara todo el programa y la metodología que se iba a llevar a cabo, pudimos observar que la asignatura "Asesoramento curricular a centros e profesores" se trataba de una materia nueva pero muy interrelacionada con otras ya cursadas el año anterior, como por ejemplo, "Modelos de orientación e intervención Psicopedagóxica" o "Psicoloxía da instrucción", y con otras que vamos a ver es  te curso; y que el trabajo a realizar consistirá en la elaboración de un portafolios, que día tras días debemos tratar de llenar de información, contenidos, críticas, pensamientos, etc., siempre con una cierta estructura y un hilo conductor.

                Debo decir que ya tengo una cierta experiencia en la elaboración de portafolios, tanto en papel como virtuales, ya que, aunque en la licenciatura en Psicopedagogía aún no hemos tenido contacto con ninguno, en mi anterior titulación (Diplomatura en Magisterio de la especialidad de educación primaria) este tipo de tareas estaban a la orden del día en diversas asignaturas, aunque en cada una de ellas con ciertos matices,  y un diseño y estructura variables.

                Un portafolio, en este caso virtual, es un lugar en el que cada persona le da sentido a lo que escribe, en el que cada persona no reproduce, sino que produce, un lugar en el que cada individuo comenta acerca de lo que sabe, e intenta conocer aquello que aun no sabe. Es un instrumento que nos refleja como un espejo, la mirada de lo que hemos hecho, que nos obliga a recoger información y nos informa sobre nuestras competencias y experiencias a lo largo de nuestro aprendizaje.

                Considero que esta forma de seguimiento, control y evaluación del trabajo personal e individual de cada uno es muy acertada, ya que deja a un lado el aprendizaje memorístico que muchas veces se consigue con un simple examen, y conlleva a un aprendizaje más amplio, más comprensivo y una propia construcción del conocimiento por parte del alumnado. Además, con este proceso, el docente consigue que los alumnos y alumnas no dejen todo para el final, y que poco a poco vayan evolucionando y adquiriendo conocimientos, procesando poco a poco la información, reflexionando sobre lo aprendido y estableciendo una relación entre teoría y práctica, así como asegurando un aprendizaje continuo y constructivista. Además, nunca hay dos portafolios iguales, ya que son resultado del conocimiento personalizado de cada alumno, Pero no existe ningún instrumento ni herramienta que sea perfecta, por lo que el portafolios también puede llegar a tener ciertos inconvenientes, como por ejemplo una falta de seguridad al no tener constancia de si se está haciendo bien o mal, supone un gran nivel de disciplina y responsabilidad para el estudiante, requiere de mucho tiempo de realización personal, etc. Aunque estos aspectos siempre pueden ser solucionados con una cooperación entre profesor y alumnado.

                Por lo tanto, pienso que el portafolio es una herramienta muy útil en el proceso de enseñanza-aprendizaje, que puede ser complementada también con otras técnicas o instrumentos. Además, al tratarse de un portafolio virtual, podemos incluir vídeos, imágenes, viñetas, enlaces a contenidos relevantes, etc. a los que podemos acceder de forma más rápida y cómoda que con un portafolio tradicional en papel.

                Sólo me queda decir que espero saber utilizarlo bien, y que poco a poco vaya adquiriendo forma y sentido, y lo más importante: espero poder aprender muchísimo con él.

 

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Comentarios

  • Marta Vázquez Torre

    Después de leer las aportaciones de Milena acerca del uso de los portafolios y sus ventajas, tanto para la enseñanza como para el aprendizaje, me he animado a participar en esta temática y aportar mi granito de arena al respecto. 

    Como ya había comentado en otra ocasión, en mi caso, no tengo la experiencia directa de trabajar con esta herramienta, sino que mi conocimiento al respecto proviene de una forma teórica, más que practica, por medio del estudio de un posgrado de la UNED relacionado con el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo, tratando uno de los temas sobre el empleo de los portafolios. Justamente, casualidades, se da la coincidencia de que uno de los artículos que leí había sido realizado por nuestra profesora, Lourdes Montero, junto con otras autoras, titulado: “El portafolios como herramienta de análisis en experiencias de formación on line y presenciales” y en el que se realiza una reflexión acerca de las posibilidades que estas nuevas herramientas pueden brindar al proceso de enseñanza y aprendizaje, tanto en profesores como docentes. Es ahora, con esta materia, que podré dotar de mayor significado a esta teoría, entendiendo, de primera mano, lo que el uso de este recurso puede suponer, tanto a nivel individual como grupal, compartiendo nuestros descubrimientos, reflexiones, investigaciones y puntos de vista con los demás compañeros/as de la red. De momento no me encuentro en la situación de hacer una valoración acerca de sus características, sus posibilidades y lo que estas pueden significar para el estudiante, pero si puedo vislumbrar su potencial, ya que como dice nuestra compañera Milena conlleva un aprendizaje más amplio, más constructivo y, por tanto, menos memorístico; parece pues hacerse realidad la máxima de “aprender haciendo” que es la única forma de dotar de significado a la teoría y adquirir verdaderos conocimientos.

    Sin lugar a dudas, el paso de los días, de las semanas,…nos dotarán de mayores habilidades en el empleo de esta herramienta, con la que aún me estoy familiarizando, pero que comienza a atraerme e interesarme positivamente.