¡Empecemos! Sesión 19/9/2012

Antes de adentrarme en los significados que le corresponden al término asesoramiento -a nivel general- y al asesoramiento psicopedagógico -en particular-, quisiera comenzar mi discurso desde el principio. Para ello, en primer lugar, quisiera realizar una aproximación a lo que entiendo por el término portafolios.

Tras las diferentes acepciones que hemos visto en la primera clase, quisiera aportar una aproximación propia al concepto, englobando diferentes ideas que han ido surgiendo en la sesión.

Entiendo el portafolios electrónico como una herramienta fundamentalmente interactiva, esta es su esencia y uno de los aspectos distintivos, de mayor riqueza. Me refiero al cualificativo de interactivo puesto que ofrece una gran posibilidad a la hora de establecer comunicaciones con feedback, donde la relación no es unidireccional entre el profesor/a y alumnado, sino que va más allá aportando la posibilidad de intercambiar y compartir al mismo tiempo distintos roles; el de persona que aprende y el de persona que tiene algo que enseñar o comunicar.

A nivel particular, entiendo el portafolios como una herramienta que aporta una visión más holística y particular al mismo tiempo en los procesos educativos y/o formativos. Una herramienta que supone un paso más allá con respecto a los instrumentos tradicionales que se han empleado en la evaluación del alumnado. Permite una evaluación continua y, especialmente, formativa, pues a medida que transcurra el curso podremos reformular, modificar o ampliar nuestros conocimientos, opiniones o pensamientos con la ayuda de la reflexión propia y de las aportaciones de otras personas. 

Otro aspecto que -desde mi punto de vista- es esencial en el aprendizaje, se trata de la necesidad plasmar las ideas por escrito. En muchas ocasiones nos quedamos con las ideas u opiniones que nos quedamos con las personas creyendo que las entendemos. Sin embargo, para saber realmente lo que comprendemos y hemos aprendido, es imprescindible enfrentarse ante una hoja en blanco y poner en orden la información que nos llega por diferentes vías y, de esta manera, elaborar nuestro propio discurso. De no ser así, sin ese estudio reflexivo y con la mera reproducción, nos quedaremos en un simple entender que, a medida que pase el tiempo, eseposible conocimiento ha quedado en el olvido.

En esta línea, comparto la idea del enfrentamiento que una alumna (2003) como nosotros ha señalado en su momento. Necesitamos enfrentarnos con nosotros mismos, para conocer nuestras posibilidades y limitaciones y así conseguir mejorar.

Se trata, igualmente, de una labor que va más allá del presente, y requiere hacer memoria acerca de nuestro pasado  para poder reflexionar y, así, construír nuestro futuro como futuras profesionales en el ámbito de la educación.

Y, finalmente, creo que se trata de un compromiso propio con nosotras mismas, como personas, como con la materia en sí misma. 

Estas son algunas de mis percepciones y expectativas en la materia, espero verlas satisfechas. 


Un saludo y ánimo a todos en esta nueva aventura.