Las materias cursadas y el asesoramiento

La primera tarea que nos ha sido encomendado, trata de analizar las materias -o nuestras experiencias como asesores, en caso de que las llegásemos a experimentar- en la que tenemos trabajado la temática del asesoramiento.

Antes de nada, me surgen una serie de cuestiones: ¿Qué es asesorar? ¿Es sinónimo de aconsejar? ¿Qué relación tiene con el counseling? ¿Asesorar y orientar son dos partes de un todo? o bien ¿Asesorar es una acepción más amplia y global que la orientación? y, por último, ¿Qué diferencia el asesoramiento pedagógico del psicopedagógico?

Aunque muchas de estas cuestiones seguiré sin tenerlas resueltas en las siguientes líneas, quisiera esclarecer y ordenar en mi mente las ideas y concepciones y, aunque pudiendo no ser totalmente acertadas, al menos que me sirvan como una guía en la cual poder, posteriormente, reorientarme.

Según la Real Academia Española (RAE), asesorar se puede entender como:

  • Dar consejo o dictamen.
  • Tomar consejo del letrado asesor, o consultar su dictamen.
  • Dicho de una persona: Tomar consejo de otra, o ilustrarse con su parecer.

Tras la lectura de un artículo de M. Mar Rodríguez Romero (2005) en “Asesoramiento al centro educativo. Colaboración y cambio en la institución”, coordinador por Jesús Domingo Segovia, quisiera señalar citar textualmente que “el asesoramiento es un conjunto muy variado de prácticas profesionales que surgen desde los ámbitos de carácter asistencial (la escuela, la salud mental, etc), conocidas como prácticas de apoyo, que han surgido  con el propósito de ayudar, mejorar y dar sustento a las acciones estrictamente dedicadas a la enseñanza  y el aprendizaje y la asistencia social de todo tipo”.

A este respecto, y teniendo en cuenta mi trayectoria formativa, me viene a la memoria su extrema relación con la orientación profesional y/o vocacional. El asesoramiento al igual que la orientación, han estado determinados en sus inicios por un carácter asistencial, puesto que se actuaba ante problemas que estaban ya avanzados. Inicialmente, se intentaba orientar –o bien asesorar- a los individuos acerca de sus oportunidades de desarrollo personal, social y profesional, al mismo tiempo que se intentaba contribuir al conocimiento propio de cada sujeto, para así conocer sus debilidades y sus oportunidades.

 Múltiples teorías han supuesto influencias y encaminaron la orientación, una de ellas la teoría de rasgos y factores, o mismo autores como Super o Holland han tenido un papel relevante en la orientación. La desvinculación de la orientación en el ámbito educativo y su progresiva incorporación a dicho ámbito, al igual que otros términos como assessment o counseling también han sido parte de los contenidos teóricos que me han aportado las materias de Estrategias de Formación y Orientación Profesional”, “Orientación Educativa” y “Modelos de Orientación Profesional” y que considero que tienen una estrecha relación con esta materia y la tarea de asesorar.

Especialmente estas materias han sido focalizadas en el asesoramiento u orientación centrada en los estudiantes: en el conocimiento de sí mismos (puntos fuertes y débiles), conocer sus intereses y motivaciones, conocer el mercado laboral, fomentar su autonomía en la toma de decisiones y, en definitiva, ayudarle en la creación de su itinerario formativo y/o de inserción laboral.

En la materia de “Formación y Actualización en la Función Pedagógica”, no recuerdo hablar de forma explícita del término de “asesoramiento”, sin embargo sí que creo que está muy estrechamente vinculada. En esa materia hemos abarcado temas como la formación inicial (en los diferentes niveles: infantil, primaria, secundaria y universidad), y en ejercicio. Concretamente, hemos abordado el concepto de “life long learning” que se refiere a la formación a lo largo de la vida.

Haciendo memoria, constato que bajo mi percepción una persona que ejerce el asesoramiento está muy estrechamente vinculada con la formación permanente del profesorado; de ahí, que a lo largo de las diferentes transiciones en la vida de un profesional precise una ayuda o apoyo para mejorar su profesionalización o en vistas a la mejora de la calidad de los centros pudiendo hablar, por tanto, de asesores de la formación.

También, como profesionales de la educación hemos abordado diferentes debates a nivel de profesionalización, como es el caso de si realmente resolvía el Máster en Secundaria las necesidades que tenían a nivel pedagógico las personas profesionales que pudieran ejercer docencia en los niveles de secundaria obligatoria y posobligatoria, al igual que otro tipo de aspectos como pueden ser el malestar docente o mismo el poder relativo del profesorado y sus repercusiones. Estos aspectos –de una manera u otra- deben ser objeto de reflexión nuestra, para que así podamos dar solución a las necesidades y problemáticas que tiene el profesorado y mejorar tanto su formación como la calidad de la educación, en general.

Tanto en “Diseño y evaluación de materiales didácticos” como “Medios y Recursos Didácticos” a mi modo de ver tienen gran relevancia en esta materia.

En relación a “Diseño y evaluación de materiales didácticos” -que he cursado en mis estudios de Pedagogía- decir que tiene una gran vinculación con el asesoramiento curricular. Esto se debe a que hemos abordado la evaluación de materiales didácticos; un aspecto clave para el profesorado y que debería familiarizarse con esta tarea e incorporarla a una de sus funciones como docente.

A lo largo de los tiempos, hemos constatado el monopolio que tiene el libro de texto en los centros escolares, sin embargo, siempre están sujetos a modificaciones en vistas a su mejora. Un docente para desarrollarse profesionalmente debe elegir y adaptar los materiales que va emplear como apoyo para trabajar el currículum. Así mismo, también hay diversas iniciativas de docentes en la elaboración y diseño de sus propios materiales didácticos, pues quien mejor que ellos mismos para saber qué necesitan y cómo adaptarlas a las necesidades del alumnado, del contexto del aula y del centro.

Este tipo de iniciativas, además de tener por detrás a docentes emprendedores, este profesorado debe estar apoyado por personas profesionales que puedan asesorarles y ofrecerles ayuda. De ahí que podemos hablar de asesores curriculares en relación con la metodología y los instrumentos que se empleen para la mejora de su práctica.

Otra materia como “Estrategias para la formación y el desarrollo del profesorado” -que he cursado en la Licenciatura en Pedagogía- también ha estado muy vinculada con las herramientas e instrumentos para la mejora del desarrollo profesional de los docentes. En ella hemos tenido diferentes actividades de interés, una de ellas que recuerdo es la visita de un sindicato, que entre las diversas funciones que tiene, una de ellas –que puede considerarse de carácter educativo- es la ayuda y el asesoramiento al profesorado de los diferentes niveles educativos. De la misma manera, otro tipo de asociaciones que hemos visitado, también están estrechamente vinculadas con el trabajo y aportaciones a la educación por parte del profesorado, que van más allá de los espacios y tiempos del trabajo estrictamente del aula y en los centros. Estos son algunos de los aspectos que hemos abordado en esa materia.

Con respecto a la materia de “Medios y Recursos Didácticos” que estoy cursando en estos momentos en Psicopedagogía, aunque no he trabajado nada –por el momento- con respecto al asesoramiento, he apreciado que trabajaremos a lo largo de la materia dos epígrafes relacionados con esta temática, concretamente: a) los medios y recursos como apoyo material al profesora para el desarrollo del currículum y b) las estrategias de asesoramiento a los centros y profesores en la utilización de los medios y recursos didácticos. De cualquier manera, cuando aborde estas temáticas  las añadiré a mi portafolios.

En la misma situación me encuentro con la materia de “Modelos de Orientación e Intervención Psicopedagógica”, la cual sé a ciencia cierta que trabajaremos aspectos relacionados con el asesoramiento en el ámbito escolar, por tanto, también incorporaré mis reflexiones y conocimientos a mi portafolios a medida que los vaya trabajando en este semestre.

Otras materias, aunque deberían tener una estrecha relación con esta materia, pues abordan temáticas como el currículum y la evaluación de centros y profesores, no he logrado vincular de una manera muy clara esas materias con el asesoramiento y la mejora de la práctica docente.

Hasta aquí el relato de mis pequeños recuerdos y reflexiones en un primer intento o aproximación al término de asesoramiento. Espero, poco a poco, ir clarificando mis ideas para enriquecer mis argumentos y conocimientos en el asesoramiento, que creo que será un ámbito de trabajo más para los y las psicopedagogas.

Patricia Da Silva Nieto