La lengua como herramienta.

           Como he explicado en mi entrada anterior, la gran herramienta del asesoramiento es el lenguaje, el diálogo, un diálogo centrado entre asesor y asesorado.

            Hoy quiero centrarme en la importancia del lenguaje como herramienta pedagógica y psicopedagógica en nuestros tiempos.

            Creo necesario comenzar por una definición del lenguaje, como capacidad que tienen los seres humanos para crear diversos tipos de comunicación. Existen diversos tipos de lenguajes como pueden ser, por ejemplo, la mímica, música, danza, etc. pero el fundamental en nuestro proceso de adaptación al entorno y a la sociedad, y necesario para la comunicación es la lengua; esta puede entenderse como un sistema complejo de signos orales y su equivalencia gráfica, empleado por una comunidad lingüística para comunicarse, regidos por un conjunto de normas que permiten combinarlos de manera ordenada y correcta. Esta forma del lenguaje, la lengua, hace posible la difusión y el intercambio de conocimientos y contenidos relevantes, siendo así la responsable del progreso de la sociedad en los diversos ámbitos. No sólo es importante en el desarrollo del ser humano como grupo o especie, sino también a nivel individual.

            La existencia humana está indisociablemente vinculada a las relaciones sociales proyectadas dentro de la compleja naturaleza del diálogo; el ser humano en ningún caso es un actor solitario en la vida sino alguien que actúa con los demás, usando el sistema de signos propios de la lengua, inventados por nuestros antecesores, para comunicarse. La adquisición de la competencia comunicativa implica aprender a utilizar el lenguaje como medio regulador de nuestras interacciones con los demás, en la medida en que conocemos y compartimos los significados culturales en el núcleo de un determinado grupo social (extraído de: http://ford.ciesas.edu.mx/downloads/1er_e_06.pdf). Por lo tanto, el lenguaje actúa como un indispensable instrumento de cohesión social. Va a ser fundamental en los procesos de inserción social, integración socio-cultural, etc., y, atendiendo a nuestra temática, elemento indispensable en el proceso de asesorar, mediante el cual, asesor y asesorado establece un diálogo de pares, en el que uno pide ayuda y el otro guía con el propósito de mejora, siempre mediante esta herramienta de comunicación.

         El lenguaje puede ser, por lo tanto, una gran herramienta pedagógica y psicopedagógica, ya sea para trabajar diferentes problemas en el ámbito educativo, en el ámbito social, etc.

            Gran parte del proceso de enseñanza y aprendizaje que se da en las aulas, se lleva a cabo empleando la lengua, ya sea oral o escrita, pero, extrañamente en contraste a esto, desde los currículums escolares se le presta muy poca importancia al lenguaje en sí, centrándose en los aspectos gramaticales, morfológicos,… pero olvidándose por completo del fomento de la creatividad en el lenguaje, y no enseñando los diversos usos de nuestro principal modo de comunicación y relación. Es importante además, reforzar el lenguaje en cuanto a la comprensión (aspecto fundamental, ya que sin comprensión no existe la lectura o escritura tal y como las conocemos [citado por Paula Outón en clase]), tanto oral como escrita, del mismo, para prevenir posibles problemas futuros a corto plazo relacionados con el aprendizaje. A partir de esta comprensión, y ayudándose de los conocimientos que le han llegado por medio de la lengua (ya que si no existiera la lengua no habría forma de comunicar y difundir la cultura hacia los demás y a las siguientes generaciones), el alumnado podrá actuar y decidir críticamente.

            Para finalizar, sólo destacar que, pienso que he demostrado brevemente la importancia del lenguaje, y que es imprescindible que todos y cada uno de nosotros nos formemos adecuadamente en este instrumento de comunicación, ya que es la principal forma de relación e interacción con nuestros semejantes, así como una vía de difusión de nuestros pensamientos.