Aprender a mirar con lupa

Nada ocurre porque si. Todo en la vida es una sucesión de hechos que, bajo la lupa del análisis, responden perfectamente a causa y efecto. (Richard Feynmann)

A partir de esta cita, debemos resaltar  la importancia que las lupas poseen el transcurso de nuestros viajes. De hecho, estas pequeñas herramientas nos permitirán analizar cautelosa y minuciosamente todo aquello con lo que nos vayamos encontrando y nos llame la atención. Nos permitirán, al fin y al cabo, realizar un análisis más profundo y exhaustivo de la realidad y nos darán la oportunidad de saciar nuestra curiosidad y nuestra ansia de saber y de indagar.

            Por todo ello, y llegados a estas alturas de nuestra aventura, será obligatorio detenernos ante diversas realidades que han supuesto en muchos/as de nosotros/as un proceso de cambio de mentalidad y reflexión. Todas ellas deberán ser objeto de examen y análisis a través de estas pequeñas herramientas de la que venimos hablando. Para comenzar este proceso, partiremos de una cita que ha sido enunciada en el aula a través de sólo cuatro palabras: “Un buen asesor desaparece” pero, indudablemente, las realidades y significados que la subyacen, son múltiples y de gran riqueza.

            Pues bien, si examinamos con lupa esta frase y nos detenemos en cada detalle podremos observar, entre otras, las siguientes realidades:

⁻         Asesorar no es intervenir “sobre” sino intervenir “con”, con la finalidad de despertar en los asesorados la capacidad de indagación pretendida. Este hecho, puede explicarse perfectamente a través del término anglosajón Empowerment, el cual hace refiere a la capacitación de la propia persona a través de las herramientas, la ayuda y las estrategias apropiadas que doten a la persona de autonomía y autosuficiencia.

De hecho, el origen de la filosofía del empoderamiento está en el enfoque de la educación popular desarrollada en los años 60 a partir del trabajo de Paulo Freire y a su vez muy ligada a los llamados enfoques participativos, presentes en el campo del desarrollo desde los años 70 y al movimiento de las mujeres a mediados de los 80. En este sector el empoderamiento ha sido promulgado por DAWN (1985), una red de grupos de mujeres e investigadoras, para referirse al “proceso por el cual las mujeres acceden al control de los recursos (materiales y simbólicos) y refuerzan sus capacidades y protagonismo en todos los ámbitos” a través de la alteración radical de los procesos y estructuras que reproducen la posición subordinada de las mujeres en el mundo.No obstante, desde estos años, el término “empoderamiento” ha aumentado su campo de aplicación, ha pasado a ser empleado por organismos internacionales como Naciones Unidas o el Banco Mundial y ha abarcado ámbitos tan diversos como la gestión empresarial, el desarrollo personal o el asesoramiento educativo, como podemos comprobar.

⁻         El asesoramiento debe de tener un caracter tanto reactivo -de resolución de problemas- como proactivo -de anticipación a los mismos-. Asimismo, para que este doble carácter se desarrolle adecuadamente se hace imprescindible promover un clima de respecto, igualdad, libertad y confidencialidad. En este sentido, será fundamental que el asesor/a sea concebido como uno más de la comunidad educativa  y que las relaciones que se establezcan estean siempre caracterizadas por la horizontalidad y la bidireccionalidad.

Además, me gustaría añadir que el asesoramiento no sólo debemos referirlo a aquel proceso indirecto e interactivo entre profesionales de igual estatus, que se pone en marcha ante la presencia o deseo de anticipación de cualquier problema o conflicto;sino también a aquel proceso que debe existir ante el deseo de mejora y optimización de la situación educativa ante la que nos situemos.

ASESORAMIENTO------------PROACTIVO----------------REACTIVO---------OPTIMIZADOR

                                             (PREVENCIÓN)             (RESOLUCIÓN)          (MEJORA)

⁻         Asesorar no implica tomar las decisiones por los asesorados sino abrirles multitud de vías y posibilidades, y ofrecerles diversidad de recursos y estrategias para que por sí solos puedan tomar sus propias decisiones. Derivada de esta evidencia, el asesor/a debe anticiparse, prevenir y ver posibilidades de mejora en la situación que rodea a los asesorados y, además, debe conocer y abrirse a la realidad  en la que éstos están inmersos. Sólo si el asesor sale de su despacho, se despoja de prejuicios  y se abre a nuevos horizontes y líneas de actuación, podrá capacitar al asesorado con la autonomía y la libertad necesarias para que el empoderamiento del que venimos hablando sea factible.

⁻          Asesorar no es una tarea sencilla,  puesto que implica despertar en el alumnado diversas capacidades de la mano de profesionales competentes y preparados. Así, dentro de las capacidades que caracterizan el proceso de empoderamiento, cabe destacar las siguientes:

⁻         Tener poder de decisión propio.

⁻         Tener acceso a la información y los recursos para tomar una decisión apropiada.

⁻         Tener una gama de opciones de donde escoger.

⁻         Habilidad para ejercer asertividad en toma de decisiones colectivas.

⁻         Tener un pensamiento positivo y la habilidad para hacer cambios.

⁻         Habilidad para aprender y para mejorar su propio poder personal o de grupo.

⁻         Habilidad para cambiar las percepciones por medios democráticos.

⁻         Mejorar la auto imagen y superar la estigmatización.

⁻         Involucrarse en un proceso autoiniciado de crecimiento y cambios continuo sin parar.

 

Asímismo, no todo el mundo posee las facultades necesarias para desarrollar este proceso en las demás personas. Por tanto, un asesor o “empoderador” debe ser un individuo capacitado, profesional, competente, preocupado por su formación continuo, hábil en el diálogo y  además, debe estar caracterizado por emplear el liderazgo como  posición fundamental bajo el que ejercer su influencia de una manera eficaz y positiva.

Este análisis exhaustivo nos ha permitido adoptar una nueva visión de lo que entendíamos por asesorar, estrechamente vinculada al concepto de Empowerment , que vá más allá de la simple capacitación de poder al individuo. Ahora sabemos, la gran importancia que  adquiere el asesor en todo proceso educativo, ya que constituye una especie de figura fantasma o “hada madrina” que  aparece cuando se necesita y desaparece cuando ya ha cumplido su misión.

No obstante para poder llegar a esta conclusión,  hemos tenido que aprender a utilizar una herramienta que a partir de ahora va a ser imprescindible en nuestro viaje y que nos abrirá nuevos horizontes y dimensiones: la lupa, la lupa de la investigación y el análisis.

                                                           Aprendiendo a mirar con Lupa