¿Por qué se caracteriza el rol de los asesores ? según mi punto de vista

¿Por qué se caracteriza el rol de los asesores ? según mi punto de vista

Los asesores pedagógicos son profesionales encargados de ayudar, asesorar como su palabra indica, a toda persona implicada en el proceso educativo con el fin de mejorar la práctica educativa de estos. Aunque no existe una definición clara del papel de los asesores, podemos realizar una aproximación a ella. Aunque aparentemente estas funciones que realiza las pueden realizar personas que no son asesores, el asesoramiento es más que eso, se trata de un conjunto de prácticas de apoyo que se desarrollan con distintos propósitos, con diversas estrategias. Lo cierto es que muchos profesionales que, sin ser asesores, han ido desarrollando este papel, adquiriendo el perfil de asesores.

Una de las funciones claves del asesor es trabajar con las personas implicadas en el proceso educativo con el fin de mejorar las relaciones que se dan entre estos y mejorar al mismo tiempo la organización del trabajo en el sistema. Podemos hablar del rol de asesor como una dualidad, por una parte se habla de rol como serie de expectativas de comportamiento que se le exigen a este al ocupar una posición social determinada y, por otro lado, se habla del rol como papel que surge al ocupar un determinado escenario. Al asesor se le asocian conceptos como son la fusión, la negociación, la percepción. Lo más importante es entender que el rol del asesor lo va construyendo él mismo, a medida que interactúa con los iguales, y con las expectativas que mantiene con el profesorado y las escuelas, por lo que puedo decir que el papel del asesor no se trata de algo que esté marcado, que debe ser de una manera o de otra, sino que se trata de un papel que se va adquiriendo a medida que se trabaja y se adquiere según las expectativas que este tenga, según las relaciones que mantenga en el sistema, unos roles que se aprenden en la misma práctica educativa, en la interacción social, él negociará su propio rol en función de sus expectativas y exigencias. Otra característica importante en la formación del rol es la existencia en la escuela de las distintas culturas, por lo que estamos hablando de una escuela fragmentada, donde se dan conflictos entre grupos que poseen diferentes intereses y distintas relaciones de dominio, unas relaciones de poder y de resistencia.

Ante esto, aparecen dos tendencias en cuanto al rol: por un lado la tolerancia en la ambigüedad, que permite desarrollar un rol más abierto a intervenir en situaciones donde las normas son ambivalentes, plurivalentes, y por otro lado, un rol más cerrado a posicionarse ante las distintas subculturas. Dentro de la formación de los roles se dan conflictos inter-rol, que son conflictos entre roles, y también se dan conflictos intra-rol, que se producen porque el sujeto desarrolla roles poco compatibles.

No existe una única forma de entender el asesoramiento en educación, ya que existe una variedad de definiciones acerca a dicho concepto según el rol en que los asesores podrían desempeñar en los distintos contextos en los que se encuentren, asimismo como la variedad de funciones, actividades y tareas.

Principalmente hay que tener en cuenta que la correspondencia de los roles en relación con el tipo de procesos de ayuda es distinta, ya que se distingue los contenidos o en los procesos a la hora de intervenir.

Desde mi punto de vista por tanto, será necesario para una buena mejora de los centros educativos la combinación de los dos perfiles de asesores identificados, el asesor como especialista y portador de soluciones y el asesor facilitador de procesos o generalista, ya que uno se dedica a los procesos y otro a los contenidos, por ello sería buena que ambos interactuaran juntos para así poder abarcar todo lo que arriba hemos comentado, aunque también decir que hay cosas que no encajan en las posiciones de estos. También es importante destacar la cierta marginalidad en la que se encuentra el asesor dentro de su propio marco de actuación Esto se debe a que el asesor trabaja en un ámbito donde se dan muchas discrepancias entre sus agentes con respecto a las metas y actitudes de estos, donde el asesor intentará equilibrar estos aspectos y posicionarse ante ellos, un papel que no resulta nada fácil, por lo que además de esa fusión de los dos perfiles del asesor sería recomendable una mayor predisposición a la colaboración por parte de todos los agentes que intervienen en el ámbito educativo, como elemento fundamental e imprescindible a la hora de trabajar en el proceso de mejora de un centro.

En relación con lo expuesto me gustaria saber vuestra opinión. Un saludo

Comentarios

  • LG

    Hola María! me parece muy adecuado el fragmento en el que dices: "lo más importante es entender que el rol del asesor lo va construyendo él mismo, a medida que interactúa con los iguales, y con las expectativas que mantiene con el profesorado y las escuelas, por lo que puedo decir que el papel del asesor no se trata de algo que esté marcado, que debe ser de una manera o de otra, sino que se trata de un papel que se va adquiriendo a medida que se trabaja y se adquiere según las expectativas que este tenga, según las relaciones que mantenga en el sistema, unos roles que se aprenden en la misma práctica educativa, en la interacción social, él negociará su propio rol en función de sus expectativas y exigencias" pues personalmente opino que el aprendizaje diario, la autoconstrucción del conocimiento y el 'amoldamiento' a la realidad en la que se encuentra el profesional son esenciales en una profesión tan dinámica y polífacética como es la de asesor, en este caso educativo. Además de ir muy en consonacia con la imagen de la frase que también has subido: "quien se atreva a enseñar nunca debe dejar de aprender".

    Un saludo.