Aspectos clave del asesoramiento

                En base a los problemas que puede presentar el asesoramiento en la actualidad, y haciendo referencia a la misma obra en la que basé mi anterior entrada al blog, destaco varios aspectos claves por los que debe pasar cualquier actuación encaminada al asesoramiento:

a) Necesidad de coordinación y complementariedad en la actuación de  los diversos profesionales que intervienen en tareas de asesoramiento.

                A través de la colaboración y coordinación entre los distintos profesionales, se consiguen mejores resultados. Esta coordinación no debe quedarse estancada en la fase de aplicación o desarrollo sino que debe extenderse a las demás etapas de detección de necesidades, planificación y evaluación. “Partiendo de la reflexión de la propia práctica se pueda llegar a plantear modelos de acción coordinados en un contexto de innovación y cambio institucional, siempre con la preocupación lógica por la mejora en la calidad de la enseñanza”.

                Existen diferentes modelos de intervención. De forma general,” Louis et al (1985) señalan dos modelos diferentes: modelo orientado hacia los procesos, centrado en problemas y en una relación de colaboración entre expertos y profesorado; y modelo orientado hacia los contenidos, centrado en el experto y en la aplicación de sus conocimientos y técnicas sobre los centros y su alumnado. No obstante, Escudero (1992) llama la atención sobre las precauciones que habría que tomar sobre categorías tan generales que sólo son "susceptibles de comprensión si se entienden como puntos de referencia para desvelar el modelo que organiza y da sentido a un conjunto de funciones" que nos permitirá determinar el modelo dominante en la actuación de los profesionales del asesoramiento. No considera dicha categorización como dicotómica, pensando que en determinadas situaciones hay que optar por soluciones que integren adecuadamente aportaciones de uno y otro modelo. A pesar de ello, en coherencia con el interés de promover prácticas colaborativas que presidan las iniciativas de cambio y mejora, se debe ir evolucionando hacia el modelo de procesos, intentando superar la constatación de que en el trabajo que se realiza en los centros aparece alguna desconexión entre los profesionales que aportan alguna modalidad de asesoramiento a los mismos  y a sus profesores. Desconexión que puede ser debida, según Escudero, a la preocupación real de cada Servicio más por su propia parcela de intervención que por el desarrollo de una política coordinada de asesoramiento que debidamente fundamentada en un modelo de actuación, haga frente al reto de la mejora educativa.”. Por lo tanto, debemos avanzar hacia un modelo de procesos, donde prima la colaboración entre expertos y profesorado, dejando a un lado las relaciones jerárquicas preocupadas por el contenido.

b) El asesoramiento de tipo colaborativo como alternativa. Hacia un modelo de asesoramiento centrado en los procesos.

   “El asesoramiento de tipo colaborativo se  expande cada vez más, de forma más o menos intuitiva, por la mayoría de nuestros centros, los cuales no sólo lo van asumiendo e integrando en su seno, sino que además empiezan a revisar su propio concepto, dado que, como plantea Parrilla (1996), el apoyo es un proceso educativo que no sólo va a afectar a la estructura formal de la escuela, sino también y de forma fundamental a su cultura y sus valores.  En palabras de Thousand y Villa (1992) un equipo de trabajo colaborativo puede ser definido como un grupo de personas que están de acuerdo en:

a) coordinar su trabajo y adquirir al menos un objetivo común públicamente aceptado.

 b) adquirir un sistema de creencias que todos los miembros del grupo hacen suyo.

 c) valorar por igual las aportaciones de cada miembro del grupo.

d) distribuir las funciones de liderazgo de forma que sus tareas y funciones de relación sean distribuidas entre todos los miembros.

 e) desarrollar un proceso de equipo colaborativo que implique interacciones "cara a cara", interdependencia positiva, realización y monitorización de destrezas interpersonales y evaluación individual.”

                En resumen, los conceptos clave en los que está de acuerdo un grupo de colaboración son coordinación, creencias, respeto, reparto de funciones, colaboración e interdependencia positiva, toma de decisiones y resolución de conflictos conjunta, planteamiento de objetivos para la mejora de las relaciones, etc.

                Así, podemos hablar de “asesoramiento colaborativo como proceso que busca la adecuación de la enseñanza a situaciones y necesidades muy diversas, que centra en la igualdad la base de las relaciones entre los distintos profesionales que intervienen en dicho proceso y que exige la identificación de problemas, la selección y diseño de estrategias de solución de los mismos, así como el desarrollo y evaluación de dichas alternativas desde un planteamiento que descansa en la responsabilidad compartida de los distintos profesionales”(Parrilla, 1996).  El asesoramiento centrado en los procesos, es un asesoramiento no directivo, que confía en la capacidad de sus profesionales y en los recursos del centro, y que prima la colaboración y coordinación entre los distintos agentes como forma principal de trabajo.

                 Dentro de este enfoque conceptual y metodológico, que hace de la escuela la clave del asesoramiento y que opta por la colaboración como enfoque metodológico, colaborativo, es donde nos encontramos con distintas propuestas organizativas: el asesoramiento interinstitucional, la colaboración entre colegas y el asesoramiento interprofesional.

b.1)” Asesoramiento interinstitucional. En esta modalidad es la institución educativa, no los profesionales que la conforman, la que es objeto e instrumento de colaboración. El apoyo a la escuela se organiza basándose en el trabajo colaborativo entre distintas instituciones, constituyéndose la colaboración entre escuelas en la fórmula básica de asesoramiento, que puede tomar múltiples formas: redes, federaciones,” ...  (Lunt y Evans, 1994). Esto viene a decir que la colaboración es llevada a cabo por las instituciones o centros; son estos los que se coordinan con otros iguales para alcanzar la mejor, centro con centro, no profesional con profesional.

 b.2) “Asesoramiento entre colegas.  Es un modelo de apoyo intra-escolar que se basa en la creación y desarrollo de grupos de apoyo colaborativos formados por profesores de un mismo centro que colaboran con sus compañeros en el análisis de necesidades y en la búsqueda de procesos y soluciones a las mismas. Esta modalidad de asesoramiento no trata de hacer incompatibles las funciones de otros servicios, equipos o profesionales externos o internos, sino todo lo contrario, es decir, coordinar y complementar los programas de intervención, intentando proporcionar un espacio en el que el profesorado pueda encontrarse e implicarse en un proceso productivo, positivo y colaborativo de resolución de problemas”.   Aquí la colaboración es llevada a cabo por grupos de profesionales de un mismo centro que colaboran con los demás agentes para avanzar y solucionar problemas, tomar decisiones, etc. siempre compatibilizando las funciones de todos los servicios o agentes.

b.3) “Asesoramiento interprofesional. El asesoramiento interprofesional constituye otra forma de abordar el apoyo a la escuela desde presupuestos colaborativos, sobre la base del trabajo de diferentes profesionales  provenientes de ámbitos formativos y/o profesionales diversos que desarrollan su actividad en una misma zona o área, que tienen en común su vinculación y participación en el proceso educativo aunque desde  ángulos diversos”. Se presenta, de este modo, una visión global de la escuela,  considerándose a  ésta como una institución con capacidad para reflexionar, aprender y cambiar. Se mueve así el centro de atención del asesoramiento del individuo a la institución en sí.

c) Adaptación del asesoramiento al desarrollo institucional.

                De las alternativas planteadas, el modelo más adecuado sería el de un asesoramiento basado en la colaboración y centrado en los procesos, ya que entiende el” asesoramiento como recurso de cambio y mejora en un sentido amplio, mediante el que se proporcione a los centros el apoyo y estrategias necesarias para que  puedan elaborar sus propios proyectos de innovación, así como desarrollarlos y evaluarlos. Un modelo que, en definitiva, permita una mayor adecuación a los tiempos que nos toca vivir”.

                Pero todos los centros e instituciones son distintos, y el asesoramiento debe estar adaptado a esas diferencias, por lo que los profesionales que llevan a cabo su labor en los centros deben conocer y comprenderlos como un conjunto de normas sociales, como redes de relaciones de poder y como sistemas en constante cambio, para así poder definir su rol y construir las relaciones necesarias.

                En conclusión, la finalidad básica de la labor del asesoramiento es la de colaborar con los centros para contribuir a la mejora de la calidad de la enseñanza y de los procesos educativos que en ella tienen lugar, teniendo siempre en cuenta las necesidades de cada institución, la situación de partida y la capacidad de desarrollo de cada una.