Conclusión a la primera aproximación al término asesoramiento

En las primeras sesiones de clase tratamos la práctica del asesoramiento analizando diversos aspectos: los escenarios en los que se encuentran, las tareas que lleva a cabo un asesor/a, la definición de ésta práctica y si existe, realmente, la profesión del asesor.

En cuanto a los escenarios, pudimos ver que se trata de una práctica profesional que se da en una gran variedad de contextos y muy distintos entre sí, llegando a la conclusión que puede existir un asesor/a en casi cualquier ámbito pero esto es debido a que no teníamos claro cuales eran, realmente, las tareas o funciones de un asesor. Así, hicimos referencia al ámbito administrativo, penitenciario, jurídico, educativo ( formal y no formal), deportivo, sanitario, estético… Sin embargo, a pesar de que puedan considerarse asesores( misma profesión) en diferentes ámbitos, sí mencionamos que no son las mismas funciones las que desempeña una asesor financiero que un asesor pedagógico.

El establecimiento de escenarios fue la primera tarea que nos correspondió realizar en cuanto al asesoramiento, nuestro primer acercamiento a esta práctica y, fue a partir de éste como nos dimos cuenta de la idea tan difusa que teníamos acerca del asesoramiento pues hablamos de muchísimos ámbitos sin tener muy claro el por qué los situábamos ahí, haciendo referencia a cuestiones como que un asesor/a es una persona que te dá su opinión o consejo sobre algo, que te ayuda, que te informa, etc.

En referencia a las tareas que desempeña un/a asesor/a, de todo lo mencionado en clase, destaco las siguientes:

  • Prestar ayuda y apoyo a la persona o personas asesoradas así como a profesionales.
  • Prevenir cualquier situación conflictiva que pueda surgir en su entorno de trabajo.
  • Realizar análisis d distintas situacións, problemáticas, contextos, profesións, procesos, etcétera.
  • Proporcionar información a las persoas y realizar búsquedas de la misma siempre que sea necesario.
  • Proporcionar distintas herramientas y estrategias.
  • Aconsejar.
  • Dar alternativas o posibles soluciones.
  • Diseño de acciones, organización y gestión de la institución.
  • Fomentar la toma de decisiones.
  • Ofrecer propuestas de mejora e innovación en la institución.
  • Identificación de necesidades.
  • Investigación
  • Establecimiento de contactos y colaboraciones.
  • Busca de información.
  • Evaluación
  • Mediar o negociar con personas, instituciones, profesionales...

Sin embargo, de todas las mencionadas a grandes rasgos en clase, la función que más me ha gustado y que más interesante me parece por la importancia que supone para nosotros, es la de educar pues, al fin y al cabo, es lo que se pretende a través de todas las acciones que lleve a cabo el asesor/a. Busca favorecer la autonomía de las instituciones y de las personas, de manera que, finalmente, estos sean capaces de solucionar sus propios problemas, preverlos e, incluso, llevar a cabo acciones de innovación, mejora y cambio.

En referencia a la definición de la tarea, según Lippit y Lippit (1986, p.46), por ejemplo, “el asesoramiento se dirige a ayudar a una persona, un grupo, una organización o un sistema más grande para movilizar los recursos internos y externos y ocuparse de los esfuerzos de cambio”.  Ésta se trata de una definición bastante escueta sobre a lo que el asesoramiento se refiere pues no hace referencia a aspectos ya tratados en clase que establecen la distinción con la orientación por ejemplo. De esta manera, yo definiría el asesoramiento a través de elementos como:

-       Práctica profesional llevada a cabo por una persona o personas en un ámbito determinado.

-       Se trata, fundamentalmente, de un proceso de ayuda o apoyo.

-       Tal actividad puede tener una carácter proactivo o reactivo. Sin embargo, considero más necesario que prevalezca el carácter proactivo sobre el reactivo.

-       Debe tener en cuenta siempre el contexto.

-       Las bases de tal actuación se asientan sobre una relación de comunicación y colaboración entre el asesor/a y la/s persona/s asesorada/s. Destacar de esta relación que no es unidireccional sino que es bidireccional.

-       Pretende lograr el desarrollo integral de las personas o las instituciones procurando la solución de los conflictos y su mejora y cambio, en el caso de ser necesario.

-       No se restringe a un momento puntual sino que se trata de una actuación continuada, con una evaluación, una intervención y un seguimiento.

-       Favorece la toma de decisiones de las personas o instituciones, sin embargo, el asesor/a no determina, sólo aconseja y ayuda.  

En cuanto a si existe o no una profesión de asesor/a pedagógico/a, realizando una búsqueda por los principales portales de empleo por España, se podría determinar que sí o que, por lo menos, existen diversas ofertas de empleo en las que se demandan asesores y asesoras pedagógicos, fundamentalmente, por la comunidad autónoma de Cataluña.  Sin embargo, yo creo, a día de hoy, ser asesor pedagógico es un rol que puede desempeñar un orientador u orientadora dentro de una centro educativo pero no se tratan de dos profesiones independientes.