Acercándonos a la práctica

Buenas noches!

Navegando por la red, he encontrado en un enlace del Ministerio de Educación (http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/89/cd/m1/act.htm) un caso relacionado con el asesoramiento, y planteando una serie de interrogantes. Lo presento a continuación para intentar abrir un pequeño debate. 

 Situación para el asesor:

Se trata de un centro de Educación Secundaria, donde se imparten los cuatro cursos de la ESO, dos modalidades de Bachillerato y dos ramas de Formación Profesional de Grado Medio, así como un Programa de Diversificación Curricular de dos años y otro de Garantía Social. El número de alumnos es alrededor de seiscientos y el de profesores de sesenta y cinco. El centro cuenta con el Departamento de Orientación, así como con un profesor de pedagogía terapéutica.

Las familias de los estudiantes son, en su mayoría, de clase media y media baja, sus ocupaciones se distribuyen entre el sector del servicio, actividades agrícolas e industria comercial. En general el nivel cultural de la comunidad es bajo, no sólo en las familias sino también en el Municipio, casi desprovisto de alguna oferta cultural digna de mención.

El profesorado del centro, y más en concreto el equipo directivo y la comisión de coordinación pedagógica, están realmente preocupados por los niveles de fracaso (en la ESO alcanza casi el 50%), absentismo y algunos problemas de convivencia, no muy numerosos pero sí suficiente para estar incrementando el malestar del profesorado. Los profesores se quejan de que cada vez es más difícil implicar a los estudiantes en el estudio y tienden a lamentarse de la escasa implicación de las familias, así como de que los alumnos gozan de un entorno social y familiar poco estimulante para aprender. Desde hacer algunos meses están realizando un curso en el centro sobre habilidades sociales; mientras algunos de los docentes piensan que el asunto principal es el de la indisciplina, otros consideran que quizás habría que revisar a fondo el currículo y la enseñanza. Con este panorama general de fondo el equipo directivo ha entrado en contacto con el servicio de orientación y asesoramiento de la zona, solicitando algún plan de trabajo que pudiera llevarse a cabo y ser provechoso para el centro.

Como asesor pedagógico:

  1. Cómo defines y desde qué perspectiva entiendes esa situación como problemática:

    • ¿Cuáles son los problemas?

    • ¿Por qué los defines como tales?

    • ¿Qué consecuencias podrían derivarse de lo que consideras que es problemático y por qué lo es?

  2. Al contactar con el centro para construir una relación de asesoramiento: ¿Cuáles serían las decisiones más importantes que piensas que has de tomar y cuál la secuencia posible de las mismas?

  3. ¿Qué harías para conocer y valorarla historia y el presente del centro? A qué piensas que habría que prestarle atención, con qué recursos recabarías información, y qué harías con la información obtenida?

  4. ¿Qué actuaciones más importantes se te ocurren para pasar del análisis de la situación a la elaboración de un proyecto de trabajo para afrontar los problemas planteados?

  5. ¿Qué harías para que el proyecto diseñado se desarrolle en la práctica, sea seguido y evaluado, así como para tomar decisiones de cara al futuro basadas en los resultados?

     

    Espero vuestras aportaciones.

Comentarios

  • Marta Vázquez Torre

    Hola Patricia

    Primeramente comentarte que me parece interesante la actividad que propones, aunque también creo que puede ser compleja y difícil de abordar, ya que, seguramente, requeriría de un análisis mucho más profundo que el que aquí voy a realizar pero, de todos modos, trataré de esbozar alguna respuesta a las cuestiones planteadas.

    1- Primeramente y, en relación con la primera cuestión, no creo que deba ser el asesor/a el que responda a esas cuestiones, sino que sería el centro y profesorado, en reunión con el asesor/a el que debe plantear aquellas cuestiones que se establecen como problemáticas, pues serán esas respuestas las que guíen la actividad asesora y permita plantear un plan de acción.

    2- El asesor/a deberá reunirse con el profesorado del centro, involucrándose en diferentes reuniones, tanto con los diversos equipos, como es, en este caso, la comisión de coordinación pedagógica, como con la totalidad de profesorado del centro. También sería interesante que estableciese contacto con el equipo directivo.

    Se trataría de una primera toma de contacto, que permitiese conocer al colectivo profesional implicado y que nos acercase a la realidad del centro y de su situación actual. Por este motivo, también sería interesante que se mostrase abierto al conocimiento que sobre el centro puede proporcionar el contexto: municipio, centros educativos de etapas anteriores, colectivo de padres/madres de alumnos,...Cuanta más información y más variada mejor, pues será el conocimiento de la realidad propia del centro y del contexto lo que nos permita actuar de la forma más conveniente para esa situación concreta.

    3- Como comentaba en el punto anterior, la información debería proceder de diferentes colectivos, tanto internos como externos al centro. Estos últimos nos permitirían conocer mejor la situación actual del centro, pues será el análisis del contexto el que nos proporcione información que se refleja en la situación actual por la que atraviesa el centro.

    4- En sucesivas fases, se deberían ir tomando acuerdos con los docentes. A través del análisis de la situación de partida se pueden generar debates, diálogos, intercambios,...que deberían terminar en un consenso que se plasmase en un proyecto de asesoramiento específico para el centro. Puede que, en esta situación concreta, se necensitase influir sobre otros colectivos (familias, por ejemplo), de forma que serían aspectos a tener en cuenta y considerar como elementos fundamentales a la hora de plantearse ese cambio (camino hacia la mejora).

    5- El proyecto consensuado ha de ir acompañado de un seguimiento. Ya hemos comentado en varias ocasiones que el asesor/a debe convertirse en un "compañero/a de viaje" con maletín en mano (conocimientos necesarios para plantear soluciones, realizar críticas constructivas,...), de forma que será necesario realizar reuniones periódicas para valorar las actuaciones previstas, dándose el tiempo necesario para facilitar las modificaciones oportunas.

    Hasta aquí mi aportación hasta el momento. Espero que se pueda ir enriqueciendo y compartiendo.

    Gracias y un saludo

  • Patricia Da Silva Nieto

    En primer lugar, darte las gracias por tus aportaciones Marta.

    Ahora intentaré responderte a los interrogantes e ideas que has planteado:

    En primer lugar, el caso práctico y las preguntas las he extraído del documento que menciono. Al igual que tú pienso que son unas preguntas bastante complejas. Aunque también consideré al leer las preguntas que en ellas hay una serie de actitudes y planteamientos por detrás dignos de reflexión acerca del modelo de asesoramiento y orientación. Sé que se trata de cuestiones complejas pero siempre que algunos y algunas de nosotras deamos aportaciones, podemos llegar a reflexionar sobre este caso y de una situación en la que podremos encontrarnos.

     

    1. Al igual que tú pienso que la situación problemática debe ser planteada desde el propio centro, quien realmente conoce la idiosincrasia del mismo. El asesor o asesora desde fuera puede dar un punto de vista diferente y más objeto, pero sin las aportaciones y el planteamiento del problema desde el propio centro el asesor no tiene nada que hacer, podrá estar una serie de herramientas en su mochila, pero de nada le valen sino consigue la información esencial de la problemática, de la cultura de trabajo de centro, los objetivos que pretenden conseguir con ese proyecto de acción, hasta qué punto quieren involucrarse y, en definitiva, hasta donde quieren llegar.

    2. Bajo mi punto de vista las "decisiones que tiene que tomar" son en conjunto con la Comisión de Coordinación Pedagogía, otros equipos -como bien tú dices el directivo-, al igual que con otros departamentos -como puede ser el departamento de orientación. Desde mi punto de vista, sería importante que se acercase en primer lugar a la persona o grupo de personas que han demandando al asesor -en este caso el equipo directivo-; de esta manera, esas personas explicarían los motivos por los que se han dirigido hacia el asesor, qué medidas se llevaron a cabo antes de demandar la ayuda del asesor, qué profesionales están involucrados, desde qué punto considera ese grupo de profesionales del centro que debería empezarse, cuáles son los aspectos que pueden verse como oportunidades en el centro (el posible trabajo de grupo, la gran comunicación que hay en el centro, etcétera), con qué aspectos se habría de lidiar (con las familias, un grupo de profesores poco motivados a implicarse, entre otras posibilidades).

    3 y 4. Como asesor o asesora, lo que primero que haría sería dedicar gran parte de mi tiempo a conocer la dinámica de trabajo del centro, a conocer los profesionales del centro, hablar con ellos y conseguir su confianza. Posteriormente, dedicaría otra parte del tiempo a sentarme a reflexión, la situación actual está de esta manera, tengo como puntos en los que apoyarme los siguientes, debo prestar especial atención en determinadas circunstancias o colectivos (p.ej. motivar a un grupo del profesorado que no sabe cómo actuar, que no siente la necesidad de implicar, el mantener contacto con agentes educativos externos: servicios sociales, asociaciones culturales del entorno, etc.). Es a partir de conseguir todo lo que mencioné que creo que es cuando la persona asesora puede sentarse y reunirse con los agentes implicados y hablar. Esta es la situación, qué es lo que creeis que hay que hacer? y, posteriormente, teniendo en cuenta las aportaciones dadas, el asesor aconsejería pues con lo dicho creo que es mejor esto o lo otro, siempre bajo el consenso y dejar hablar a todas las voces.

    Comparto contigo Marta la importancia que le adjucidas al contexto, pues no debemos olvidar que el centro está inmerso en una realidad más amplia, por tanto el entorno más cercano es esencial. Especialmente, si tenemos en cuenta el bajo nivel cultural de la comunidad y la poca implicación de las familias, aspectos que tienen grandes repercusiones en el fracaso escolar del alumnado. Si conseguimos un cambio de actitudes en las familias con respecto a la importancia de implicarse en la educación de las y los menores, si logramos fomentar una mayor comunicación y encuentros entre la comunidad (encuentros culturales, encuentros de escuelas de padres y madres, entre otras acciones), podemos mejorar gran parte de la situación. A veces olvidamos que el problema no está siempre en el propio alumnado, sino en una conjunción de factores del propio contexto (escolar, familiar, de amistades, etc), por tanto, al intervenir en él...

    5. Comparto contigo Marta la idea del seguimiento. La persona asesora es un "compañera de viaje", que debe conseguir la suficiente implicación de los agentes educativos implicados en la situación, para que ellos mismos evalúen y reflexionen sobre las ideas a las cuales se ha llegado consenso, las repercusiones positivas y negtivas de las acciones planteadas, etc. Al igual que se ha comentado en clase, considero que el asesor debe poner todos sus esfuerzos en lograr ser prescindible, en la medida en que su presencia poco a poco sea menor debido a la autonomía de los profesionales, evitando esa dependencia del mismo. No debemos que en cualquier proceso educativo se debe promover la autonomía de las personas y evitar la dependencia.

    Y al final me pregunto, ¿Qué es lo primero que habría que hacer en esta situación en la que hablamos de múltiples problemáticas? ¿Y qué decir de la falta de acuerdo en la posible causa de estas situaciones? Se necesita escuchar, especialmente, y hablar, al igual que llegar a un consenso, a una visión compartida de la situación por todos los agentes.