Técnica de acuario

          En la clase del 31 de octubre se puso en práctica la técnica de acuario, que consiste en formar tres círculos concéntricos de personas. Así, el círculo interno está formado por los expertos, que discuten entre ellos y ponen en su boca las palabras de los autores; el círculo intermedio, formado por los observadores críticos, retroalimenta al anterior, y el círculo más externo, el de los observadores, observa y comenta lo que considere oportuno o que nadie más diga, y sintetiza lo dicho. Debido a esta división, muchos autores también la llaman técnica de pecera, considerando el círculo interno como peces, el intermedio como retroalimentadores y el externo como sintetizadores.

          Los principales objetivos de esta técnica son los siguientes:

  • Propiciar el aprendizaje de un tema mediante el análisis y la síntesis de la información.
  • Profundizar en el conocimiento de un tema.
  • Evaluar el grado de dominio que posee el grupo sobre el tema.
  • Propiciar un ambiente informal para el análisis de un tema.

          Esta técnica se utiliza sobre todo para manejar contenido de tipo teórico que permita el análisis y la síntesis del mismo; y los participantes deben presentar un dominio de la información con anterioridad al desarrollo de la técnica, aspecto que nosotros hemos aplicado, al tener que leer, sintetizar y comprender el documento de J. Domingo Segovia.

          La verdad es que es un técnica muy completa, que fortalece las habilidades de análisis y síntesis, que favorece la integración del grupo, que exige escuchar críticamente y expresar ideas claras y breves, que permite elaborar una síntesis grupal del tema, que detalla la información facilitando la comprensión de la misma, y que ofrece retroalimentación a los participantes.

          Antes de este momento, yo desconocía la existencia de esta técnica, y me ha sorprendido, porque cuando la profesora explicó lo que íbamos a llevar a cabo a través de la técnica en cuestión, me la imaginaba como un procedimiento más aburrido, y la verdad es que con ella, yo (como observadora externa) me he sentido atraída y atenta a lo que se trataba en todo momento.

          El grupo interno trató los temas más relevantes del documento, sin dejarse prácticamente nada en el tintero y, el grupo de observadores críticos lo tuvo algo más difícil, ya que no quedaban demasiados aspectos que se pudieran retroalimentar.

          Me parece un buen método, no solo aplicable a aulas de universidad, sino también a empresas, e incluso a centros educativos, ya sea a profesores o niños, para que aprendan a colaborar, sintetizar y comprender unas determinadas temáticas, y que se acostumbren a ser retroalimentados por otros a la vez que ellos también retroalimentan, así como adquirir esa actitud crítica que a veces falta, y saber entenderla y recibirla.

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