NO VIVAS ESPERANDO. SÉ OPTIMISTA

      image     Cuando vi esta foto publicada en una red social, me llamó     mucho la atención porque, en los tiempos que corren, las cosas   parece que funcionan así. Y funcionan así, no sólo respecto a la vida laboral, sino también a la vida familiar, a aspectos personales... Quizá en estos momentos de duda, en estos puntos de inflexión en los que el sujeto se plantea su presente inmediato, y por consecuencia su futuro próximo, es donde el asesor juega un papel fundamental. Como hemos dicho en algún momento puntual, el asesor es “un oportunista estratégico” y tanto en relación a personas como a instituciones, tiene que buscar el momento que brinde mayores oportunidades de acogida y éxito a su intervención o a su propuesta.

      Desde otra perspectiva, esta viñeta también nos ilustra una de las ideas que trabajamos en otras entradas: el asesor no debe permanecer siempre esperando (en símil con la viñeta podríamos pensar:  ¿asesoro?...no! todavía acabo de entrar en la institución; ¿asesoro ahora? No, todavía no tengo mucha confianza; ¿es ahora el momento de asesorar?...no! ya me conocen demasiado), sino que, en muchas ocasiones, debe anticiparse a las demandas y al surgimiento de los problemas.image

      Esta otra imagen, publicada también por otro de mis contactos de la red social, es adecuada para cualquier
 aspecto de la vida de una persona. Y en nuestro campo de trabajo, nos viene al pelo.El derrotismo, el pesimismo, el pensar que nuestras acciones poco o nada van a cambiar, el dudar de nuestras capacidades, de nuestras potencialidades...no hacen sino minar nuestras posibilidades de acción y nuestro propio autoconcepto como profesionales, llegando, incluso, al ámbito personal. Así que “dejemos de pensar en las limitaciones y comencemos a pensar en las posibilidades”.

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      Aquí vemos de nuevo representadas situaciones que se dan en nuestra vida cotidiana y, más si cabe, en nuestro ámbito de acción. Por eso, una de nuestras primeras tareas como asesores, es sentar las bases para poder llevar a cabo con éxito nuestro trabajo, y esa base puede comenzar a solidificarse en la búsqueda de la implicación de todos los agentes con responsabilidades en la tarea educuativa. Una vez conseguida la implicación, podremos ir buscando, poco a poco, el compromiso de estos agentes.



Comentarios

  • Ana Groba

    Me parece una buena reflexión María!

    Pero a veces, es mejor dejar de leer lo que nos rodea, evitar que los medios de comunicación dejen de influirnos...porque parecen que quieren darnos el vaso medio vacío, pero como leía el otro día "el vaso está lleno, mitad de agua, mitad de aire". 

    Los momentos de crisis, cuando algo resulta mal, debe ser un punto de inflexión para saltar al futuro mejor y con más ganas. Los cambios vienen muchas veces unidos a situaciones de este tipo.

    El asesor lo tiene fácil cuando las cosas no resultan, cuando los implicados se dan cuenta y son conscientes de la situación...  el problema es cuando no somos conscientes de que las cosas van mal... ¿Cómo abrir los ojos?...

    Un saludo compañera :)

  • María Arenas

    gracias por el comentario Ana!! Además, la última frase de la entrada es tuya, ya que fue una idea que expusiste en clase y me pareció muy interesante :)

  • Milena Villar Varela

              Me encanta Mari!!! :)

              En momentos como estos, de crisis a todos los niveles, las personas deben pararse a pensar un momento, y no dejarse infuír por lo que le rodea, sino por lo que realmente anhelan. Es dificil ir en contra de la sociedad, pero si realmente queremos ir hacia delante y salir de la crisis debemos romper con la situación actual. Es aquí, cuando la figura del asesor debe aparecer y prestar apoyo y ayuda, para que, todos juntos, salgamos a flote!!!

              Un besito Mari!Kiss