Clase del 7 de noviembre.

                En la clase del 7 de noviembre, después de realizar la actividad de las 3P, de la cual no voy a hablar en esta entrada porque ya profundizamos en ella en nuestro blog del grupo, seguimos trabajando sobre distintos aspectos del asesoramiento curricular a centros y profesores. Así Lourdes nos enseño que el  currículum es un espacio de toma de decisiones; que se debe trabajar por proyectos en un contexto determinado, en lugar de por materias; que el equipo directivo es el motor del centro,  y que el asesor es un miembro más de la comunidad educativa.

                Con respecto a estas afirmaciones me gustaría añadir algunos comentarios personales. Así, en relación al primer aspecto, de que el currículum es un espacio de toma de decisiones, me gustaría destacar, que para que se de esto, es necesario que este sea flexible y abierto. Un currículum cerrado no va a permitir modificaciones por parte de la comunidad educativa. Debemos llevar a cabo un currículum en el que se puedan incluir aportaciones y opiniones de los distintos agentes, y que no se base en un simple papel que hay que seguir y cumplir. El currículum debe ser una orientación, y debe permitir adaptaciones y procesos de toma de decisiones para así mejorar el asesoramiento, y el mejor funcionamiento de los centros en general.

                La idea de que se debe trabajar por programas y no por materias es un gran avance, pero no siempre es aceptada de forma unánime. Es verdad que con este método de enseñanza-aprendizaje se logra una gran autonomía y aprendizaje significativo por parte del alumnado, se aprende a relacionar contenidos de diversas áreas y se promueve la colaboración y el trabajo participativo, pero muchos profesores de la “vieja escuela” se niegan a llevar esto a cabo, porque están acostumbrados a una determinada metodología y se niegan a cambiarla a estas alturas. Pienso que, poco a poco se debe in introduciendo en las aulas esta forma de trabajo, paso a paso, para que, sin darse cuenta y de manera que no sea un cambio repentino, los profesores vayan adquiriendo y haciendo suya esta forma de enseñar.

                Además, teniendo presente que el equipo directivo es el motor del centro, deberíamos aprovecharnos de esto para que, este, se convirtiera además en un motor de cambio, liderando e impulsando el proceso de cambio e innovación en nuestros colegios.

                Y en todo esto que acabo de decir, el asesor, como miembro de la comunidad educativa, debería contribuir con su aportación. Y no me refiero a una aportación de apoyar o no apoyar estos aspectos, sino que con sus conocimientos, y como figura mediadora entre agentes de la comunidad educativa, debería asesorar a los mismos, y tratar de instaurar en cada centro una cultura colaborativa y de participación, así como un ambiente favorable, para que, con su ayuda, todos estos aspectos pudieran evolucionar y no quedarse en meras ideas.

                Por lo tanto, la figura del asesor, es fundamental en el asesoramiento curricular a centros y profesores, no por ser un experto, sino por su capacidad de asesorar y ayudar a los demás en favor de un mejor funcionamiento de los centros educativos, y del sistema en su conjunto.