ACOSO ESCOLAR

 

      Ayer, 13 de noviembre, una adolescente se ha quitado la vida a causa del acoso escolar que, supuestamente, recibía en su centro:

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/muere-una-adolescente-tras-supuesto-acoso-escolar-ciudad-real-2248975image

     Cada vez que ocurre un caso como este, a mí se me pone los pelos de punta: primero por tratarse de la muerte de una adolescente,  segundo por los motivos de la misma, y tercero por lo que eso conlleva de cara al centro escolar y a los profesores del mismo.

      Pienso que en un centro escolar, TODOS debemos tener los ojos bien abiertos para diagnosticar casi antes de que aparezca, cualquier tipo de acoso o violencia. Pero, ¿hasta que punto los profesores, el orientador o la directiva son capaces de esto?; cuando algo así sucede, ¿hasta que punto tienen responsabilidad?; ¿qué papel juegan todos los alumnos en estos casos?, ¿y la familia? Es fundamental que nos cuestionemos estos interrogantes.

      Esta tragedia, debe hacernos reflexionar, especialmente a nosotros que pretendemos trabajar en un centro educativo, tanto sobre posibles medidas que permitan la prevención de cualquier clima de violencia, marginación, acoso... como sobre medidas de detección precoz de cualquiera de estos casos.

      Vamos ahora a perfilar alguna noción teórica que clarifique a qué nos referimos cuando hablamos de “acoso escolar”. El acoso escolar o “bullying” es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia(12-14 años). El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar.

      imageEste tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas; es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin limitación de edad.

      Haciendo una pequeña síntesis, podemos definir el acoso escolar a partir de una serie de elementos comunes en todas las definiciones: Hablamos de un comportamiento negativo que se manifiesta a través de un patrón de agresiones reiteradas por parte de un individuo o grupo hacia una víctima, en una situación de desequilibrio de poder real o percibido y que alberga la intención deliberada de dañar o perturbar a la víctima a pesar de que su sufrimiento sea visible.

    Una vez delimitado el concepto, me parece más interesante, aludir a algunas cuestiones prácticas:

    La Junta de Andalucía, en su guía para la elaboración del plan de convivencia, nos presenta una serie de ideas a tener en cuenta tanto para prevenir, como para mediar en casos de cualquier tipo de acoso escolar. Os dejo aquí el enlace:

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/convivenciaeigualdad/guia/prevencion_empezar.html

    El documento no me parece demasiado explícito y, a mi juicio, olvida algo que para mi es fundamental: y es apuntar medidas concretas para diagnosticar casos de bullying, qué indicadores hay, a qué tenemos que estar atentos... No obstante, lo comparto aquí porque apunta algunas directrices que me parecen muy interesantes, y respecto a las cuales los orientadores, especialmente, juegan un papel fundamental. Una de esas directrices es la necesidad de implementar tanto estrategias organizativas en orden a prevenir este tipo de casos de acoso, como actuaciones de sensibilización; aspecto que, desde mi punto de vista, es fundamental. Y estas acciones de sensibilización, deben ir dirigidas a todos los agentes implicados en la educación y vida del niño. Asimismo, hay una frase del documento que me gustaría resaltar: “La intervención ante los conflictos debe tener un carácter fundamentalmente educativo y recuperador”. Siempre debemos tener presente que somos docentes, profesores, orientadores... en definitiva, somos educadores y no jueces.

      De cara a suplir algunas de las lagunas que deja este documento, os dejo aquí la dirección web de otro: http://www.deciencias.net/convivir/1.documentacion/D.maltrato.acoso/Convivencia_acosoescolar(EOEP_Andorra)30p.pdf

      Por si no tenéis tiempo a leer todo el documento, os explicito aquí una serie de señales de alarma que pueden resultarnos muy útiles:

SEÑALES DE ALERTA EN EL AGRESOR

Observables por el profesorado

• Gran facilidad para exculparse, no muestra sentimiento de culpa, minimiza sus actos y culpa a los otros.

• Justifica como una broma las agresiones.image

• En sus relaciones es muy agresivo.

• Se enfada si no se cumplen sus deseos.

• Insulta, humilla y ridiculiza en público.

• Rompe y esconde materiales.

• Desafío de las normas.

• Implicación continua en peleas.

Observables por los compañeros:

• Se involucra frecuentemente en peleas o las incita.

• Busca aliados que se impliquen en sus acciones.

• Conductas directas e indirectas de intimidación hacia la víctima.

Observables por la familia

• Aparece con pertenencias de otros.

• Reciben quejas frecuentes por parte de otras familias o del propio

centro.

• Continuos comentarios despectivos sobre la víctima.

• Niega la existencia del problema y oculta información.

 

EN CUANTO A LA VÍSCTIMA...

FACTORES DE RIESGO:

- Vulnerabilidad psicológica y biológica.

- Rasgos físicos, sociales, culturales o personales diferentes.

- Experiencias previas negativas

- Poco populares en el centro escolar.

- Poca facilidad para hablar de si mismos

- Estrategias de afrontamiento inadecuadas: aislamiento y resignación.

INDICADORES SEÑALES DE ALERTA:

Observables por el profesorado

Señales físicas:

• Tienen contusiones, heridas o roturas en la ropa que no se explican de forma natural.

En su comportamiento:

• Presentan un aspecto contrariado, triste y afligido.

• Cambios de humor repentinos, irritabilidad y explosiones de enfado.image

• Cambios bruscos de actitud y comportamiento.

• Exceso de rebeldía o apatía.

En su relación con los demás:

• Está solo y aislado frecuentemente.

• Busca la cercanía de los adultos.

• No sale de casa solo y cambia la ruta para ir al centro.

• Le faltan materiales con frecuencia.

• Es considerado débil por sus compañeros.

• Evita el contacto con determinados compañeros.

• No responde a las agresiones.

• Se siente incapaz para defenderse.

• Tiene dificultades para pedir ayuda.

• Tiene miedo de contar lo que le pasa.

• Disimula y oculta lo que sufre.

• Provoca reacciones negativas en sus compañeros (aunque no son agresores).

• Es objeto de burlas y risas hostiles.

• En los juegos de equipo es el último en ser elegido.

En su rendimiento académico:

• Alteraciones inusuales del rendimiento escolar.

• Faltas reiteradas de asistencia a clase.

Observables por los compañeros

• Conductas directas de intimidación hacia la víctima.

• Reacciones de llanto y tristeza ante las agresiones.

• Preferencia por grupos de edad diferentes.

• Confidencias directas por parte de la víctima.

Observables por la familia

• Largos periodos dentro de casa.

• Poca o nula relación con su grupo de iguales.

• Tiene problemas de sueño y alimentación.

• No le acompañan compañeros del centro escolar cuando vuelven a casa, y pasa muy

poco tiempo en casa de ellos.

• Nunca o casi nunca comparte el ocio con sus compañeros (salidas los fines de

semana, cumpleaños).

• Por las mañanas sienten temor o recelo a ir al centro.

 

      imageAnte casos de violencia, nunca podemos mirar hacia otro lado, TODOS debemos plantearnos qué papel jugamos en esos casos, cuáles son nuestras responsabilidades, y qué compromiso adquirimos de cara a eliminar todo tipo de violencia en los entornos escolares.