Día Internacional del Estudiante

            Hoy 17 de noviembre es el día oficial del estudiante a nivel internacional. Aunque todos los países tienen un día representativo de esta figura, varía a lo largo del año en función de la zona. Así, por ejemplo, en Argentina se conmemora el 21 de septiembre, en Chile el 11 de mayo,…

            En España, y en la Unión Europea, durante este día, se realizan diversas actividades en los centros educativos (mesas de debate, asambleas de decisión, actividades de concienciación social) en las cuales se reivindica la figura del estudiante como miembro activo de la Comunidad Educativa (formada por el alumnado, los padres y las madres y el profesorado junto con la administración,…).

            El día del estudiante expresa en sí mismo el sentido de la lucha académica  y de vencer los obstáculos a los que enfrentan los estudiantes del presente. Este evento conlleva el sentido de una lucha académica y de superación que enfrentan los jóvenes día con día en su búsqueda por ser ciudadanos productivos.

            Pero este día no esta fijado así sin razón. “Corría el año 1939. La bota del invasor nazi pisoteaba la libertad del pueblo checoslovaco, como lo haría sucesivamente con varias naciones europeas. El 17 de noviembre de ese año, un grupo de jóvenes checoslovacos, decididos a liberar a su tierra natal del yugo hitleriano, protagonizaron una heroica resistencia en las calles de Praga, la capital de ese país.  Y por eso, en memoria de su valiente gesto, el Consejo Estudiantil Internacional —que más tarde se convirtió en la Unión Internacional de Estudiantes (UIE)- declaró esa fecha como Día Internacional del Estudiante, efeméride que se celebra en más de 114 naciones”.

            Uno de los países que se une cada año a la conmemoración es Cuba, miembro de la UIE, y en el que estudiar, además de ser un derecho de todo aquel que desea aprender y superarse, constituye además un deber para quienes se adentran en el mundo de los conocimientos.

            Setenta y tres años después de este suceso, todavía se sigue recordando. Nuestros estudiantes, como lo hicieron los praguenses en 1939, también han luchado valientemente contra las injusticias a lo largo de nuestra historia. Ahora nuestra trinchera es otra, el aula, y nuestras armas, los libros. Debemos luchar por nuestro derecho a la educación y a un futuro digno. En estos momentos difíciles, no solo para nosotros, los estudiantes, sino para toda la sociedad, debemos pelear, como hicieron nuestros antecedentes, por una escuela pública de calidad y por un adiós a los recortes en educación.

 

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